LA REALIDAD DEL CELIBATO

 

Introducción

 

  1. Renunciar al ejercicio voluntario de la sexualidad genital y al placer específico que de este ejercicio se deriva. Puede ser autoerótico, homosexual o heterosexual.
  2. Renunciamos al juego erótico que conlleva una genitalidad latente o incipiente, es decir, a todo aquel conjunto de gestos que por su dinámica interna conlleva al deseo genital. Al prometer la vivencia del celibato he prometido no entrar en esa dinámica.

    Renuncio a todo lo que socialmente es signo de amor o deseo genital y también a todo aquello que en mi intencionalidad interior puede tener una carga sexual en relación a otras personas.

  3. Al amor especial a una persona que lleva consigo un privilegio de esta persona sobre mi corazón y a la inversa, aunque este amor esté exento de manifestaciones genitales patentes o latentes.
  4. A la paternidad biológica y psicológica que prolonga en nuestra propia persona el hijo de nuestro amor. Nuestra paternidad es real pero análoga. Nada que polarice nuestro interés con el riesgo de desatender otras situaciones o personas cabe en el celibato.
  5. Renuncio a las fantasías y estímulos eróticos de los mass media, publicaciones, etc.

Situando la realidad de la vida celibataria

Posibles condicionamientos o "mapa de riesgos"

  1. El celibato, una ley eclesiástica

 

Metodología

 

 

  1. Entra en juego el proceso personal de maduración psicológica y de maduración sexual y afectiva

 

Metodología

Maduración psicológica

 

Maduración sexual y afectiva

Metodología

 

  1. La libido sexual. La sublimación de la sexualidad

 

Metodología

  1. la opción por el celibato puede venir fácilmente a ocultar el intento de permanecer inconscientemente unido a la madre o al padre. Resulta muy difícil la sublimación cuando existen fijaciones de corte patológico.
  2. La opción por el celibato también puede responder al intento de huir de una homosexualidad no reconocida ni aceptada a la que se impide el camino de la sublimación y de la sana integración en un proyecto de vida sacerdotal.

 

  1. Contexto actual

 

Metodología

 

 

La vivencia del celibato desde la fe

Una vez vistos algunos posibles condicionamientos en el proceso de una maduración celibataria, con algunas respuestas-pautas para afrontar de forma positiva esos condicionamientos, vamos a dar el paso más importante: la vivencia del celibato desde la perspectiva y vivencia de la fe. Supone haber visto todo lo anterior para que nuestras orientaciones teológico-espirituales puedan anidar en un terreno más abonado. Terreno abonado que por sí solo, repito una vez más, sería del todo insuficiente

 

1. El celibato vivido desde una fe trinitaria

 

  1. Comprensión y vivencia de Dios Padre

b) Comprensión y vivencia de Dios Hijo

  1. Comprensión y vivencia del Espíritu santo

2. El celibato vivido por el Reino

  1. Un celibato firme, progresivo y humilde

Voy a trascribir aquí algo de lo que el año pasado nos decía don Juan María Uriarte sobre estos aspectos del celibato. Me parece sencillamente bueno.

  1. El celibato debe ser firme

  1. El celibato es una realidad progresiva

 

  1. El celibato nos hace ser humildes

 

 

 

Metodología

 

 

Algunos puntos concretos en una línea formativa

 

Introducción

 

  1. La masturbación y el celibato

  1. Hay casos en los que la masturbación aparece sencillamente como si fuera un impulso de voracidad inminente, o bien como un cocktail de impulsos, o una sobrecarga sensorial (generalmente favorecido por alguna circunstancia o por alguna imaginación de ribetes eróticos o por un deseo de placer, sencillamente ) al que no ponemos demasiada resistencia. A pesar de experimentar algún posible sentimiento de culpabilidad, entramos fácilmente al trapo. Aquí bien podemos decir que D. Hume era realista cuando decía que "también la razón se hace esclava de las pulsiones". Y hasta llegamos a expresarnos y creernos nuestras justificaciones, previa y posteriormente. La mucha frecuencia de este primer caso tal vez puede indicarnos una falta general de autodominio en nuestro eje normativo. Una falta de dominio de sí que bien podría ser también expresión de alguna carencia importante en nuestra configuración psicológica que favorece un pacto fácil y frágil entre estímulo y respuesta. También es verdad que no hay evidencia de que sea una conducta inmadura. Nuestra atención tendría pues que dirigirse, según mi parecer, al eje normativo de nuestra vida y a nuestra propia configuración psicológica. No podemos dejar esta situación a nuestra inventiva de solución: "esperemos que pase", "ya llegarán las rebajas a medida que vayamos haciéndonos mayores"....Ni tampoco como hacía san Agustín cuando rezaba: "Señor, hazme casto, pero todavía no". Ojo también con nuestro baremo de madurez en este ámbito. Somos menos maduros de lo que parece y podemos creernos ante situaciones y escenas provocadoras, técnicamente diseñadas como generadoras de deseos y fantasías sexuales. No podemos pasar por alto que estamos en una cultura del estímulo y no de la renuncia y del sacrificio, palabra ésta última recubierta, por desgracia, de mucho polvo en la actualidad y que, seguramente, habría que desempolvar.
  2. Hay casos en los que la masturbación es señal y también fruto de una ansiedad (bien por poseer una personalidad insegura o bien por moverse dentro de un excesivo u obsesivo perfeccionismo). La tensión se acumula y parece necesitar de un escape a mano. En estos casos lo que tendríamos que afrontar de frente y sin rodeos es la realidad misma de la inseguridad y las posibles deficiencias en la concepción perfeccionista de uno: los inseguros tendrán que trabajar en el proceso de la autoestima y de la autoaceptación (en los diversos niveles de la persona) si es que quieren atajar su tendencia masturbatoria generada por la ansiedad. Los perfeccionistas tendrán que tomar conciencia y educar su carga narcisista, sobre todo cuando llega a cotas patológicas, que suelen aflorar sobre todo ante las manifestaciones públicas de la persona. Y esto porque uno se está jugando su imagen. En segundo lugar y aunque pueda parecer una solución más doméstica, para las cargas de ansiedad también puede ser muy beneficioso el ejercicio físico y los ejercicios y actividades de relajación (por cierto, ya lo indicaba así hace muchos años san Ambrosio).
  3. Puede haber casos en los que una pobre y resignada aceptación del celibato lleve a una actitud ambigua y más permisiva en relación a él. No suele ser causa frecuente. La masturbación puede ser expresión, en este caso, de una protesta, consciente o inconsciente, de una autoindiferencia permisiva frente a cualquier exigencia del celibato. El afrontar de cara esta situación tiene que pasar necesariamente por un proceso educativo paciente de valoración teológica y pastoral del celibato en sí (expropiación voluntaria y amorosa por Jesús y por la comunidad). Bien es verdad que a medida que pasan los años va asentándose esa aceptación, pero no es ésta la mejor premisa de un planteamiento.
  4. Hay casos en los que la masturbación no es más que un contrapunto sintomático a una pobre y mediocre vida espiritual y apostólica. La masturbación en ese caso puede ser o bien el escape a esa mediocridad y a esa falta de entusiasmo o bien puede provenir de la irrelevancia de respuesta a su trabajo apostólico. Esta última puede ir acompañada de una buena dosis de soledad que agudiza la situación. También puede hacer acto de presencia una sensación preocupante de no estar preparado para el ejercicio ministerial con el derrumbe que eso lleva consigo. Ciertamente que aquí no hay otro remedio que el tomarse el pulso de la propia vida y ministerio con una actitud honrada e ir tensando progresivamente los mástiles de la propia espiritualidad y de la vida pastoral y situar en su justo significado el trabajo ministerial en relación a los destinatarios. Somos nada más que enviados y administradores en nuestra misión. Serán importantes los encuentros comunitarios de intercambio. Actitudes de autosuficiencia, de autonomía personal, de derroteros personalistas pueden tener una influencia bastante negativa en lo que estamos hablando.
  5. Hay casos en los que la masturbación puede aparecer como consecuencia de un activismo exagerado sin el equilibrio que da una vida espiritual y de oración seria y correctamente vividas. Puede parecer una respuesta socorrida pero la verdad es que una vida de oración y una vivencia sacramental (eucaristía y sacramento de la penitencia) fuertes pueden ayudar a una mejora en esta dimensión del celibato.
  6. Hay casos en los que no resulta fácil detectar y señalar unas causas. Las condiciones y las actitudes generales de la persona parecerían favorables para que no se diera la masturbación y a pesar de ello se da y se sufre. En estos casos, creo que es muy importante la ayuda periódica de un acompañante espiritual y el situarnos en una actitud humilde de apertura a la misericordia gratuita e incondicional de Dios como un permanente estímulo a la fidelidad y a la vigilancia sobre nuestra siempre frágil condición. Aquí es donde podemos percibir y asumir con claridad nuestra fragilidad antropológica esencial, siempre necesaria, y la necesidad del perdón de Dios, también siempre necesario.

 

Metodología

 

Creo que sería bueno el que, después de haber escuchado estas indicaciones sobre la masturbación, [expresáramos en un folio sin nombre y mezclados], en qué situación (es) sacerdotal (es) de estas que hemos señalado uno podría verse mejor reflejado. Es importante terapia el tomar conciencia de nuestra propia ubicación sacerdotal (vida y ministerio).

  1. La homosexualidad y el celibato

Introducción

 

La homosexualidad y el celibato

Tipos de homosexualidad

Metodología

[Será bueno que hagamos un intercambio de ideas sobre esta realidad. Seguramente nuestras experiencias nos pueden ayudar a iluminar este ámbito educativo nada fácil]

 

  1. La etapa de nuestra vida (25-40 años) y el celibato

Metodología

[Ver] entre todos cuáles podían ser las experiencias matrices de estos años de sacerdocio y las carencias más notorias en relación a una serena y creativa vivencia celibataria

 

 

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