POSMODERNISMO Y CRISTIANISMO

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Introducción

 

 

¿Por qué molestarnos hablando sobre la cultura?

 

Definición de cultura

 

Un conjunto de patrones de vida compartidos por una comunidad

un conjunto complejo que incluye conocimiento, religión, arte, ley, costumbres, moral adquiridos por el hombre como miembro de la sociedad

 

Por motivo metodológico, no vamos a considerar por el momento nuestra religión o actividades religiosas como parte de nuestra cultura y nos ceñimos a la pregunta: ¿cómo se relaciona nuestra religión con la cultura? Tres opciones:

  1. La religión es sagrada, la cultura es secular, es decir, nosotros deberíamos rechazar la cultura
  2. La religión es sagrada, la cultura es secular, pero dado que sólo podemos salvar nuestras vidas contando con la realidad de nuestro cuerpo físico, lo único que podemos hacer es aceptar como mal menor nuestro envolvimiento cultural, es decir, nosotros sólo jugamos un papel pasivo en la realidad cultural que nos toca vivir (soportamos la cultura)
  3. Tanto la religión como la cultura son intrínsecamente buenas pero pueden corromperse, secularizarse o pervertirse a no ser que sean transformadas por Cristo, es decir, nosotros deberíamos asumir un papel activo en nuestro envolvimiento cultural, orientándolo hacia Cristo.

Seguir a Cristo no se limita a lo que llamamos "prácticas religiosas". Necesitamos seguirle en nuestro envolvimiento cultural, es decir, en nuestro trabajo, en la escuela, en la diversión, en todas las esferas de la vida, etc.....Deberíamos reconocer el señorío de Cristo en todos los aspectos de nuestra vida. Dicho de otro modo, esta última opción debería ser la forma como nuestra creencia cristiana se relaciona con la cultura.

Después de afirmar el valor intrínseco y la importancia de la cultura de una forma global, deberíamos preguntarnos: la cultura posmoderna ¿es algo corrupto? o ¿puede orientarse hacia Cristo? Necesitamos saber dos cosas para responder a esta cuestión. En primer lugar, necesitamos saber qué es el posmodernismo. En segundo lugar, necesitamos conocer nuestra visión del mundo cristiana para poder hacer una confrontación y para ver cómo puede y tiene que ser nuestra participación en la cultura.

 

Clarificando los términos: posmoderno, posmodernismo, posmodernidad

 

Posmoderno

Hace referencia al tiempo, por ejemplo, una edad posmoderna. Es difícil determinar cuándo comenzó exactamente la edad posmoderna. Algunos han propuesto que comenzó con la caída del muro de Berlín en 1989. Pero otros muchos ponen el inicio mucho antes.

 

Posmodernismo

Hace referencia a la ideología, al marco intelectual, o a la visión del mundo que da lugar a esta edad posmoderna.

 

Posmodernidad

Hace referencia a los fenómenos sociales o culturales que son causados principalmente por la visión del mundo posmoderna.

 

El posmodernismo existía incluso antes que comenzase la edad posmoderna. Algunos sugieren que la visión del mundo posmoderna puede remontarse al nihilismo de Nietzsche.

El hecho de que nosotros etiquetemos nuestra época como época posmo-derna se debe a que la visión del mundo posmoderna ha llegado a tal punto que su manifestación penetra cada vez más en nuestra sociedad. Podemos ver cada vez más fenómenos posmodernos no sólo en los círculos intelectuales y académicos sino también en la vida diaria.

 

Ejemplos de posmodernidad

 

Educación

Los estudiantes van a los centros de enseñanza sólo para aprender a pensar por su cuenta y a adquirir unos conocimientos; pocos o casi ninguno creen que pueden aprender la verdad en los centros de enseñanza. Los profesores exponen a los estudiantes diferentes puntos de vista sobre un problema o realidad pero nunca les estimulan a tomar seriamente una de las opciones porque todas son relativas

 

Evangelización

En los años 70 y 80, una de las barreras principales para que la gente aceptara la realidad cristiana era el hecho de que muchos fenómenos bíblicos y religiosos no podían ser explicados por la ciencia. Lo que no puede explicarse científicamente no tiene ningún valor. De ahí la gran proliferación de agnósticos. En los 90, muchos rechazan el cristianismo por una razón totalmente diferente: simplemente no se cree que exista una verdad absoluta. "Es verdad para ti, pero no es verdad para mí".

 

Los medios de comunicación o mass media

Cada vez más los periodistas expresan los acontecimientos desde sus propias perspectivas, prestando cada vez menos atención a lo que ocurrió real y objetivamente. Se fijan sobre todo en la audiencia presentando los hechos en su perspectiva dramática y sensacionalista. Se comprende la gran impor-tancia que ha adquirido la medida de la audiencia

 

Los anuncios de TV

Los anuncios no venden el valor objetivo del producto, sino el estilo que se le concede. Pensemos en el gran atractivo de las "marcas" entre los jóvenes.

 

Iglesia

A menudo escuchamos a gente que le gusta su parroquia porque su párroco es simpático, campechano, acogedor o porque habla bien y dice cosas interesantes. Ciertamente que estas son cosas importantes, pero ¿no es también importante que el párroco predica la verdad de la Biblia, de la palabra de Dios, del mensaje evangélico? ¿Nos interesa realmente la verdad?

 

Hay cada vez más fenómenos en la vida diaria en los que podemos ver el impacto del posmodernismo. Sin embargo, el mensaje que hay detrás de los ejemplos citados es que esta época prefiere lo relativo a lo absoluto, lo subjetivo a lo objetivo. De hecho, el relativismo es una de las principales características de la visión del mundo posmoderna. Pero, ¿que hay de malo en el relativismo? ¿Es esto el posmodernismo? ¿Va esto en contra de la creencia cristiana?

Para responder a estas cuestiones, necesitamos analizar sistemáticamente las visiones del mundo (concepto clave) del posmodernismo y del cristianismo. Dicho de otra forma, queremos comparar de qué diferente manera ven el posmodernismo y el cristianismo la naturaleza de la realidad/verdad, la naturaleza del hombre, los problemas de este mundo y la solución.

Sólo conociendo las diferencias se puede esperar que sigamos a Cristo en nuestro compromiso cultural y social y en cada uno de los aspectos de nuestras vidas. Es fácil el simple rechazo de la cultura, cuando lo que se necesita es paciencia, capacidad mental, audacia y humildad para vivir una vida cristiana que sepa distinguir entre aquellos aspectos de la cultura orientados a Dios y los que no lo están. Quizá sea esto exactamente lo que significa amar a Dios con todo nuestro corazón, con toda nuestra mente y con toda nuestra fuerza y el saber discernir los signos de los tiempos.

 

Análisis de la visión del mundo y la visión del mundo moderna

Para llevar a cabo los fines que nos hemos propuesto, necesitamos tener una buena herramienta de trabajo. Un análisis de la visión del mundo o cosmovisión es una de las herramientas efectivas para delinear (perfilar) conceptos complejos como posmodernismo y cristianismo. Las visiones del mundo no son sólo descriptivas sino también prescriptivas, en cuanto tienden un puente entre creencias y acciones. Por tanto, sólo conociendo la visión del mundo posmoderna presente en nuestra cultura diaria de vida y la visión del mundo cristiana revelada en la sagrada Escritura podemos realmente integrar nuestra fe en nuestras vidas.

Por ello, antes de entrar en el tema de la visión del mundo posmoderna y cristiana, necesitamos afinar nuestra herramienta, descubriendo en primer lugar la estructura, la formación y las funciones de una visión del mundo. Luego, utilizaremos la visión del mundo moderna como un ejemplo de visión del mundo y como un prólogo para nuestro análisis de la visión del mundo posmoderna.

¿Qué es una visión del mundo o cosmovisión?

Una visión del mundo es un marco constituido por unas creencias básicas que nos configura de una manera consciente o inconsciente.

 

Creencias

Las creencias son distintas de los sentimientos porque las creencias reclaman un conocimiento, mientras que los sentimientos no. Además, las creencias pueden argumentarse, cosa que no ocurre con los sentimientos. Las creencias son algo con lo que nos comprometemos, algo que nosotros defendemos y lo defendemos con nuestro tiempo, dinero y energía, ya que constituyen nuestras convicciones

 

Básicas

Estas creencias no son cualquier tipo de creencias (p.e. creo que el Barcelona o el Madrid será el próximo campeón de la liga de fútbol). Son creencias básicas que tienen que ver con las cuestiones últimas de la vida y del mundo en general. Walsh y Middleton sugieren que estas creencias básicas son respuestas a las siguientes cuatro cuestiones fundamentales:

¿Dónde estoy yo? (la naturaleza del mundo, la realidad, la verdad, etc..)

¿Quién soy yo? (la naturaleza del hombre?

¿Qué es lo que está mal? (ética: lo bueno y lo malo)

¿Qué remedio existe? (la finalidad de la vida hacia la que dirigimos nuestros esfuerzos)

Dado que estas creencias son tan básicas, sólo podemos mantenerlas como convicciones. Por tanto, son preteóricas

 

Marco

Las respuestas a estas preguntas están interrelacionadas para formar un marco coherente. Por ejemplo, la respuesta a la cuestión "¿quién soy yo"?, probablemente determina cómo respondemos a la pregunta "¿qué es lo que está mal?", que a su vez afecta a nuestra respuesta a la cuestión "¿cuál es el remedio?". Sin embargo, para mucha gente las respuestas a estas preguntas se contradicen entre sí. De esta manera, podemos decir que admitimos mejor que todos tendemos a tener una visión del mundo coherente, pero no existe una garantía.

Que nos configura

Cada uno tiene una visión del mundo sin que importe demasiado lo incoherente que sea, ya que tener una visión del mundo forma parte de lo que sencillamente nos constituye como seres humanos adultos; dado que somos seres humanos que a menudo cometemos errores, estas creencias pueden ser verdaderas, parcialmente verdaderas, o totalmente falsas

Consciente o inconscientemente

Muy a menudo nosotros incluso no nos damos cuenta de que tenemos respuestas a estas preguntas, pero nuestra visión del mundo aparece rápidamente cuando nos enfrentamos a emergencias prácticas, problemas éticos, o convicciones diferentes de las nuestras. Por ejemplo, nuestra respuesta a la cuestión "¿podemos aceptar el aborto?" tiene que ver con la forma en que percibimos la naturaleza del hombre

De dónde procede nuestra visión del mundo

Socialización

No existe la menor duda de que la mayoría de nosotros adquirimos nuestras perspectivas de las cosas a partir de la familia, de la escuela, de los programas de TV, etc. Nuestra visión del mundo se establece interactuando con la sociedad y la cultura que la constituye. La socialización es ciertamente el proceso por el que mucha gente adquiere sus visiones del mundo.

La imagen que se va creando

Una forma efectiva de cómo nuestra cultura nos impone ciertos tipos de visiones del mundo es crear una imagen, que con frecuencia es usada por los mass media. Las películas, novelas y culebrones son unos buenos ejemplos de ello. El crear una imagen puede producir tal impacto que incluso puede que no nos demos cuenta de que la visión del mundo impuesta está influenciando nuestros pensamientos y acciones

Formulación y práctica

La visión del mundo puede también adquirirse conscientemente a través de nuestra capacidad de pensar. Por ejemplo, uno puede aprender acerca de la visión del mundo marxista leyendo las obras de Marx. Ciertamente, que el marxismo llegue a ser nuestra visión del mundo depende de cómo nosotros lo practiquemos en nuestras vidas después de haberlo aceptado intelectual-mente. Las visiones del mundo no son sólo algunas conclusiones intelec-tuales que nosotros deducimos de las experiencias de vida

Qué hace una visión del mundo

Tres funciones

Determina cómo nosotros vemos las cosas. Es como llevar unas gafas a través de las cuales nosotros vemos claramente las cosas y tenemos un sentido de ellas. Por tanto, la visión del mundo es una visión de la vida y del mundo en un sentido descriptivo.

Determina nuestros pensamientos. Una visión del mundo no es pues un conjunto arbitrario de creencias básicas puestas una junto a otra. Más bien es un marco de creencias que están interrelacionadas.

Determina nuestras acciones. Una visión del mundo no es sólo descriptiva en cuanto que es una visión de la vida y del mundo, sino también prescriptiva ya que es una visión para la vida y para el mundo. Unifica nuestros pensamientos, los cuales a su vez guían nuestras acciones.

Sin embargo, no estamos sugiriendo con ello que la visión del mundo es el único factor que determina cómo nos comportamos, ya que todos sabemos que muchas veces nuestras acciones están guiadas por nuestra matriz emocional o por motivaciones ocultas. Aquí sólo estamos sugiriendo que la visión del mundo juega un papel decisivo en la marcha de nuestras acciones.

Disfunción

Como acabamos de señalar, nuestras acciones no siempre responden a nuestra visión del mundo. Sin embargo, nuestra integridad no puede mantenerse si la brecha entre nuestras visiones del mundo y nuestras acciones permanece durante mucho tiempo. Necesitamos estrechar esa brecha, bien sea revisando nuestra visión del mundo, bien sea cambiando nuestras acciones, si es que queremos mantener nuestra integridad.

Por el momento, espero que sean suficientes estas ideas para saber lo que es una visión del mundo y su influencia en nuestras experiencias de vida diarias. También espero que hayáis descubierto vuestra propia visión del mundo preguntándoos las cuatro cuestiones fundamentales de la visión del mundo.

Ejemplo: la visión del mundo moderna

Determinar cuándo comenzó la edad moderna es tan difícil como determinar el comienzo de la era posmoderna. Muchos creen que la edad moderna comenzó con el renacimiento italiano (s. XIV-XVI), mientras que otros sugieren que empezó en el s. XVIII con la Ilustración y terminó con la caída del muro de Berlín (1989). Lo que aquí pretendemos no es ni explicar cómo apareció la edad moderna ni discutir sobre las filosofías de este período (es decir, el racionalismo, el empirismo, el deísmo, el marxismo, el positivismo lógico...). Más bien deseo expresar la visión del mundo moderna que caracteriza los patrones de pensamiento a lo largo de este período, de tal manera que podamos entender mejor por qué apareció la edad posmoderna.

Sin embargo, debería de tenerse en cuenta que esta generalización de ninguna manera niega el hecho de que existieron movimientos filosóficos que no pueden catalogarse bajo esta visión del mundo moderna, aun cuando existieron en este período de tiempo. Por ejemplo, el romanticismo y el existencialismo en los s. XVIII y XIX son visiones del mundo que se asemejan más a la visión del mundo posmoderna que a la moderna. También, la visión del mundo moderna que presentamos aquí a menudo se la llama visión del mundo occidental (porque tiene sus raíces en la cultura occidental), o se la llama visión del mundo secular (porque básicamente prescinde de la necesidad que tiene el hombre de Dios).

¿Dónde estoy yo?

Este mundo con recursos naturales y con espacio infinito para el progreso puede conocerse objetivamente con un método científico y puede ser controlado por el poder tecnológico. La palabra "naturaleza" es redefinida como el mundo no humano, regido por leyes.

¿Quién soy yo?

Homo autonomous, es decir, el hombre se convierte en ley para sí mismo, dado que los seres humanos con facultades racionales se han convertido en dueños de este mundo a través de la ciencia y de la tecnología.

¿Qué es lo que está mal?

Cualquier cosa que impide nuestra autonomía y progreso en términos de crecimiento económico y amenace nuestro sentido de dominio del mundo. La norma ética está determinada por un absoluto universal que puede conocerse estudiando el efecto de una acción sobre los sistemas sociales y económicos, es decir, el utilitarismo.

¿Qué remedio existe?

Los avances científicos y tecnológicos con reformas económicas y sociales; escapar de aquellas tradiciones y supersticiones que pueden impedir el progreso.

Desde estas respuestas, no es difícil comprender por qué Walsh y Middleton sugieren que en vez de valorar la ciencia, la tecnología y el crecimiento económico, el hombre moderno los ha absolutizado creándose un ídolo, la "trinidad no santa": cientifismo, tecnicismo y economicismo. Aquí la clave está en que aquella ciencia, tecnología y crecimiento económico no es que sean malos en sí, sino que la creencia naive (ingenua) de que ellos pueden resolver todos los problemas de la humanidad es una declaración sin rodeos de la autonomía del hombre y de la muerte de Dios.

Cuestiones

Después de adentrarnos brevemente en la visión del mundo moderna, tal vez puedas tener en mente las siguientes cuestiones: ¿Es esta descripción de la visión del mundo moderna consistente con la experiencia de mi vida de hace, p.e., cinco años o incluso ahora? ¿Qué es lo que tiene de malo la visión del mundo moderna? ¿Qué me dice la visión del mundo cristiana? ¿Existen algunos eventos y acontecimientos históricos que puedan indicar la falsedad del diagnóstico y remedio sugeridos por la visión del mundo moderna?

(continuará)

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