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Engañoso discurso de Fidel condenando la violencia.
Enrique Avila R. y Miriam Ventura G. Estocolmo. El pasado día 26 de febrero fué invitado a participar en el programa que trasmite a las 9:10 a.m. la cadena internacional de la televisión española "Los Desayunos de TVE" el señor Iñaqui Anasagasti. Este político es el portavoz ante el congreso español por el P.N.V. (Partido Nacionalista Vasco) y entre los temas tratados en el programa se refirió a su reciente visita a Cuba, la cual valoraba de muy provechosa y contribuía a hacer realidad las aspiraciones de SS el Papa Juan Pablo II el cual había pedido: "Que Cuba se abriera al mundo y que el mundo se abriera a Cuba". Refiriéndose a la visita señaló que había tenido tres horas de conversación con Fidel Castro dentro de las cuales se trató ampliamente el tema de los ETARRAS y sobre esto destacó lo espresado por el dirigente cubano que dijo: "En la guerra revolucionaria hay normas que se deben de cumplir como son: No se puede matar a la población civil y no se puede atentar". Y estas palabras pronunciadas por el abanderado y promotor de las revoluciones, representa una rotunda condena contra la violencia que desarrollan los ETARRAS contra el pueblo español y los movimientos revolucionarios en todo el mundo. Si analizamos estos planteamientos los vemos muy contradictorios con la responsabilidad del gobierno de Castro en la formación, entrenamiento, financiamiento y acesoramiento de los movimientos revolucionarios que operan en el mundo. Los cuales dentro de sus métodos de lucha incluyen todas las formas de violencia y de desestabilización del orden social y democrático. Sobre la condena que hace Fidel por la muerte de civiles y atentados contra los funcionarios del gobierno a mano de los ETARRAS como hoy lo hacen ellos, lo hicieron en su época los Grupos de Acción y Sabotaje del Movimiento 26 de Julio comandado por él, existiendo en los documentos históricos de los años 50 pruebas contundentes que reflejan la veracidad de los hechos los cuales ocasionaron numerosas muerte de civiles a causa de las bombas puestas por los revolucionarios en teatros, parques y otros centros públicos. Qué grado de veracidad y sanas intensiones tendrá que el que crea, practica e incita a las revoluciones, se exprese en contra de ellas?. Podrán ser facilmente impresionados con bonitos discursos aquellas personas que como el señor Iñaqui Anasagasti, sean embrujados facilmente con los cantos embriagadores de la revolución, pero no los que la puedan conocer a fondo. |