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Evade el gobierno español su responsabilidad ante la VII Cumbre Iberoamericana.
Enrique Avila y Miriam Ventura. A esta conclusión sin duda alguna, podriamos llegar si analizamos la respuesta dada por el señor José María Aznar, presidente del gobierno español en la conferencia de prensa que ofreció este mandatario en la Isla de Margarita, Venezuela. Con motivo de la finalizada cumbre de presidentes de gobierno y jefes de estado de los paises iberoamericanos, que culminó el pasado 9 de noviembre de 1997, en ese país. Cuando expresó: "La responsabilidad en el cumplimiento de los acuerdos a que se llegen en estas reuniones, no le corresponde ejercerlo a España, sino a todos los presidentes de los gobiernos que participa en estos eventos". Sin duda alguna, el señor Aznar parece que ha olvidado cual ha sido la participación activa que ha ejercido su gobierno español, en la formación, coordinación y ejecución de las Cumbres Iberoame-ricanas. De la gran influencia que ha desarrollado sobre los paises miembros y la Comunidad Económica Europea, para fomentar el comercio entre estas dos comunidades. Y propiciar la inversión de capital español y capital de otros miembros de la C.E.U. en los paises latinoamericanos. De los trabajos de mediación entre las partes en conflictos, en los procesos de paz que se han efectuado en diferentes paises de latinoamérica que han estado en guerra y conflictos, en los que España ha jugado un papel meritorio. En la gran influencia que ha ejercido sobre los miembro de la C.E.U., para lograr el apoyo de estos, en todos los planes trazados en las diferentes cumbres. Para impulsar el desarrollo, el comercio e integración, la educación, la gobernabilidad y la democracia en los paises latinoamericanos. Tomando en cuenta todo el trabajo desarrollado durante estos años de existencia de las Cumbres de Jefes de Estado y de Gobierno de los paises Iberoamericanos y la participación del gobierno español para que estos eventos tengan los resultados deseados. Consideramos que tiene un gran peso e in- fluencia la actitud de España sobre los mandatarios de los paises iberoamericanos, lo que la hace de hecho con la responsabilidad moral, de que todos los acuerdos sean cumplidos a cabalidad por los presidentes de los paises, debiendo ser ceberamente criticados y fuertemente sansionados, aquellos que presente una conducta prepotente e irespetuosa, como lo hace el presidente de Cuba Fidel Castro Ruz, ante todos los mandatarios Iberoamericanos y los mandatarios de los paises europeos. Esta posición de desovediencia y falta de respeto se puede apreciar, en la posición asumida por Cuba ante los incumplimientos de los trabajos a desarrollarse por los mandatarios de todos los paises, durante el período desde la VI Cumbre de Viña del Mar y la VII Cumbre de la isla de Margarita en Venezuela, referente al impulso de la democracia. La VII Cumbre celebrada en este año, ha tenido como tema central: "Los valores éticos de la democracia". Y todos los gobiernos excepto el de Cuba, han estado trabajando conscientemente por lograr cumplir estos valores, asegurando así el respeto a las personas, la libertad , la tolerancia y participación activa de todos sus ciudadanos, independientemente de sus ideales contradictorios, en la vida económica, política y social de la nación. Lo cual evidentemente en Cuba, no se ha realizado. El gobierno español no puede aludir su responsabilidad, de criticar ceberamente a Castro y exigirle el cumplimiento de todos los acuerdos que se tomen en las Cumbres. Y tomar una posición pasiva ante los incumplimientos, lo cual denotan una aprobación y aceptación ante estas posiciones irrespetuosas, ante los demás mandatarios y espíritu mismo de estos eventos. Le recordamos al señor Aznar que el refrán dice: "El que calla, otorga". Y él, al no denunciar la posición incorrecta de Cuba, propicia y alineta a que en el futuro, se sigan produciendo más incumplimientos. Lo cual contribuye a socabar, las verdaderas aspiraciones y esperanzas, puestos por los pueblos latinoamericanos en estas conferencias, para mejorar su situación política, económica y social. |