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La Unión de Cubanos en Suecia, nuestroprimer grito contra el desarraigo y la fragmentación.Carta abierta a los activistas de la Unión de Cubanos en Suecia.Por Carlos M. Estefanía Asesor de UCS
Es hora de reflexionar colectivamente sobre la importancia histórica de la Unión de Cubanos en Suecia y sus tareas inmediata. Más que a mi responsabilidad de asesor de la UCS, me fundamneto para ser escuchado en la sencilla autoridad moral que me ofrece la participación del nacimiento de la UCS y el haber trabajado desde entonces para que ella no muriera. Al mismo tiempo, considero tan validas como las mías, las palabras que emitiría cualquiera de los nuevos incorporados a la UCS. Por lo tanto acepto cualquier discrepancia con las ideas que aventuro a continuación. Son ellas, mas que directivas, reflexiones que espero, sirvan de fundamento para un debate entre los miembros de la Unión de Cubanos en Suecia. Creo que la confrontación libre de ideas debe constituir siempre el punto de partida de toda nuestra acción. "Nacimiento de la UCS un signo de la madurez de nuestro exilio". Hay exiliados en Suecia desde los sesenta. Son cubanos que han pertenecido y pertenecen a diversas organizaciones suecas y cubanas: Partido Social demócrata, Moderado, Popular, y la Unión Liberal Cubana cuya delegación existe desde el principio de nuestra los noventa. Son estas organizaciones bien perfiladas políticamente, en ningun sentido creadas para representar o defender los intereses de la comunidad cubana residente en Suecia. La primera organización creada por y para los cubanos fue la Unión de Cubanos en Suecia. La UCS, un verdadero signo de madures de nuestro exilio que comenzaba a descubrir su identidad. Fue segunda mitad de 1993, resultado de un proceso que se gestó fundamentalmente en los campamentos de refugiados, apoyado por compatriotas residentes como la señora Inéz Guerra, la presidenta inicial de la Unión de Cubanos en Suecia. Sin la ayuda de Inez habría sido imposible crear y legalizar la asociación. Esta mujer puso a disposición de sus compatriotas tanto su conocimiento de la sociedad sueca como su dinero. Fué ella quien corrió prácticamente con todos los gastos iniciales de la fundación. La UCS surgía entonces como respuesta a la necesidad colectiva de los cubanos exiliados de defender sus derechos y mantener viva su cultura. No se planteó sin embargo como una organización política, sino como una fraternidad socio cultural que colocaba como programa fundamental la declaración Universal de los derechos Humanos. Fue esta asociación la primera que toma sobre sus hombros la defensa de los solicitantes de asilo, la primera en organizar comidas y encuentros entre compatriotas para enfrentar el desarraigo. También fue la primera en tierra Sueca en emitir declaraciones y organizar manifestaciones por la democracia en Cuba. Ni entonces ni después se estructuró UCS con el fin de tomar el poder, y mucho menos de imponer a sus miembros un programa político determinado. Es por eso que pudo ser reconocida desde su nacimiento por diversos grupos, del exilio incluso de posiciones políticas diferentes: CID y la ULC. También es gracias a su carácter no político que pudo incluir en ella miembros de las mas diversas ideologías, incluso personas apolíticas que aceptaban el carácter universal de la defensa de los derechos humanos (otra cosa es que en nuestro país, Cuba, la pertenencia a una organización como la UCS sea motivo suficiente para ser considerado un opositor politico). En mi opinión la UCS debe mantener esta naturaleza para que no se le confunda con un partido y siga ganando adeptos en nuestra colonia. La UCS fue nuestro "chance" coordinar la acción de todos los cubanos. Sus dirigentes no pretendían la hegemonía, y mucho menos el protagonismo. Por el contrario invitaba a la participar en la dirección de todos los que quisieran trabajar seriamente, respetando sus inclinaciones mas diversas. Desafortunadamente se desaprovecho esta oportunidad. A ello contribuyó el duro golpe que significó para esta organización que sus dirigentes, mucho de ellos concentrados en el campamento de Carslund en Estocolmo fuesen dispersados por el centro y norte de Suecia. Las plazas vacantes en la directiva bien pudieron ser cubierta por los nuevos arribos de refugiados, por personas preparadas, quienes lamentablemente prefirieron crear nuevas organizaciones. No juzgaremos aquí los motivos de esta fragmentación de nuestra colonia. Con todo lo que abogo por la pluralidad de organizaciones en nuestra colonia no puedo dejar de consider un grave herror histórico el no habernos aglutinado todos en aquellos momentos en una asociacion de caracter democratico y legal como era la UCS. Ya habría tienpo y manera de encauzar las naturales ancias de diversidad. Nuestra primera organización languideció por un largo periodo, sufriendo el embate de los burócratas de inmigración, la incomprensión de nuestros compatriotas que veían en su acción un remanente de la política dejada en Cuba y también el ataque de quienes preferían crear nuevos proyectos a su gusto en vez de incorporare con sus ideas y energías, a una asociación abierta para todos como la UCS. La Unión de Cubanos en Suecia, habría fallecido en tales circunstancias si su presidencia no hubiese sido tomada por las manos del Señor Vidal Fajardo, quien puso lo mejor de sí para que la organización no muriera. Hoy ha logrado traer sangre joven a la misma, esa que revitaliza a UCS, para que su importancia sea algo más que histórica. "El compromiso UCS con los refugiados" Pienso que nuestra primera tarea dentro de UCS debe ser la de preocuparnos por la situación de los más desválidos de nuestros compatriotas: los solicitantes de asilo clandestinos. Hay que dar con ellos, buscar formas de ayudarlos de todas las maneras posibles, contactarlos con las iglesias y organizaciones humanitarias suecas. Es necesario pues comprometer en dicha tarea no sólo a nuestra colonia en su conjunto, sino a todo el exilio a nivel internacional. Hay que lanzar un mensaje de alarma y solidaridad por los medios a nuestro alcance: radio, prensa, internet etc. Para estos efectos debemos crear un fondo de ayuda a estos hermanos, debidamente controlado por personas de honorabilidad intachable.Por ultimo es impresindible mantener la apelación a la conciencia de la sociedad sueca, a sus instituciones gubernamentales y estatales para que se detenga la deportación de los refugiados cubanos desde este país nórdico. Es muy importante que los activistas de la Unión de Cubanos en Suecia, estén conscientes de los cambios que ha tenido la perspectiva sobre Cuba desde 1993 hasta este momento. Cuando surgen UCS aun se esperaba de un momento a otro la caída del régimen comunista de La Habana, como parte del desplome de los regímenes pro soviéticos en Europa Oriental. Ahora las expectativas mundiales con respecto al comunismo cubano han cambiado y nadie tiene una idea clara de cuando se desmoronará. Castro supo detener a tiempo los elementos liberalizadores dentro del aparato, "Campaña de Rectificación de Errores" de 1986, Juicio contra Ocho y desarticulación del Ministerio del Interior en 1989-1990. Con ellos esto garantizó su asombrosa política sobrevivencia hasta nuestros días. Otro elemento fundamental de que permanezca en el poder, y de que no se comprenda la naturaleza del exilio cubano en Suecia es el mito sobre Cuba. Es tarea pues de nuestros activistas desenmascararlo. Para ello urge estructurar una estrategia informativa que tome en cuenta las peculiaridades del sistema en Cuba y así mismo, sus puntos en común con el fallecido "socialismo Real". A partir de esto, mostremos la vía a quienes en Suecia desean apoyar la democratización cubana. En primer lugar es necesario que los activistas de la UCS indiquen en su esfera de acción, con un signo negativo, las premisas mas usuales sobre las que se construye el discurso apologético al castrismo en este país. Hay que desenmascarar aquellas falacias con las que se defiende en Suecia el régimen imperante en Cuba. Parangonado las "tesis sobre Feuerbach" escritas por Marx, podríamos definir las siguientes "falsas tesis sobre Castro" que adormecen la conciencia de Suecia sobre Cuba: 1- Antes de 1959 Cuba era poco más que un miserable protectorado norteamericano. 2- Fidel Castro llega al poder encabezando una revolución agraria, es una especie de Emiliano Zapata redivivo. 3- El régimen de Castro es la continuación natural de las luchas independentistas cubanas por del siglo pasado. 4- El sistema imperante en la isla, constituye una opción autentica dentro de las formas posibles participación popular en el gobierno. 5- Los cambios en la medicina y la educación efectuados durante las cuatro ultimas décadas apuntan a la formación de un "hombre nuevo" en Cuba. 6- Quienes se oponen Castro, incluidos los presos políticos, conforman una pandilla de terroristas bajo las ordenes del Departamento de Estado Norteamericano y la CÍA. 7- Si el nivel de vida de los cubanos se reduce cada día mas, y si Castro no democratiza eso obedece a que el país esta "bloqueado" por Estados Unidos. 8- De lo anterior se desprende que la única forma de ayudar a que Cuba es centrando el fuego en las presiones norteamericanas. 9- Pese a las "imperfecciones" de su régimen, Fidel Castro, representante a la mayoría de los cubanos, defiende de la independencia nacional y garantiza algunos derechos humanos fundamentales. 10- Si Fidel Castro es un testarudo revolucionario, dispuesto a entregar hasta el ultimo segundo de su vida a los ideales del socialismo. Argumentos existen de sobra para refutar estas y otras falsedades. Cualquier cubano que se limite a exponer su experiencia política y laboral en Cuba, echa por tierra las tesis mencionadas. En cuanto al conocimiento de nuestra Historia, en es Suecia (donde no existe censura) que tenemos la posibilidad de conocerla. Las bibliotecas suecas están bien surtidas de bibliografía sobre Cuba, tanto la oficial como la prohibida. Es muy importante aprovechar esta fuente informativa para conocer nuestra verdadera historia. Recomiendo pues la creación de grupos de estudios sobre Cuba dentro de la UCS para difundir entre sus miembros aquellos conocimientos sobre la patria que les fueron vedados por el sistema de enseñanza nacional. En relación a Cuba. Cada activista de la Unión de Cubanos en Suecia debe desarrollar una estrategia personal para llamar la atención sobre lo que ocurre en la isla y buscar formas de romper el aislamiento de su pueblo. Es necesario buscar la forma de tender puentes de ayuda humanitaria desde Suecia puentes hacia la organizaciones civiles auténticamente independientes, en primer lugar las homologas en la patria de la Unión de Cubanos en Suecia, las que defienden los derechos humanos. Esta actividad exige de dos acciones paralelas, una en el plano práctico ejecutivo, encaminada a establecer contactos canales para que la ayuda no se quede en manos del Estado. Otra acción es la informativa, encaminada a conocer y denunciar las violaciones que tienen lugar en Cuba. En este aspecto resultaría conveniente establecer nexos de colaboración con Amnistía Internacional. Toda acción informativa sobre Cuba debe tomar en cuenta para refutarlas las "tesis sobre Castro" que hasta el momento bloquean en Suecia cualquier intento de comprender seriamente el problema cubano. Si queremos que en este país se haga algo efectivo para ayudar a Cuba, debemos comenzar por actualizarle a sus ciudadanos y gobernantes la información que poseen sobre la evolución social en la isla. Apliquemos en esta tarea "pedagógica" la rica experiencia de los disidentes euroorintales que escaparon a las sociedades democráticas europeas convirtiéndolas en aliadas de su larga Lucha contra los totalitarismos de diversa índole. Para lograr esto la Unión de Cubanos en Suecia, debería establecer contactos de colaboración con los antiguos disidentes checos, polacos, rumanos, alemanes, rusos etc. que aun viven en Suecia, también con organizaciones que combaten el totalitarismo en otros países como China o Irak. No olvidemos, que todavía en 1989, la mayor parte de Europa gemía bajo dictaduras comunistas. Desde mucho antes Suecia no tuvo reparos en apoyar a quienes luchaban dentro de los regímenes del "Socialismo Real" y dar refugio a miles de luchadores por los derechos humanos y opositores que escapaban de sus garras. En su libro sobre Palme y el fin de la Guerra Fría, El actual ministro de Colaboración se vanagloria del la contribución política y económica del partido social demócrata sueco en la derrota de los regímenes de Europa Oriental. La Unión de Cubanos en Suecia debe trabajar para que se haga lo mismo con los demócratas y disidentes Cubanos y romper la indolencia de quienes prefieren obviar al pueblo cubano por temor a parecer "agentes del imperialismo". La UCS debe laborar para que la solidaridad sueca no sea menor con quienes son hoy reprimidos en Cuba tanto o mas violentamente de lo que lo fue el sindicato Solidaridad en Polonia y los firmantes de Carta 77 en Checoslovaquia. Nuestra preguntas a la opinión pública nórdica deben ser: ¿Acaso se abandona a los cubanos porque el totalitarismo en su país solo tiene 13 millones rehenes? ¿Porque Castro ya no representa una amenaza internacional como si lo es China y lo fue la antigua URSS? O a caso ¿se cree que Cuba, enclavada en el corazón del hemisferio occidental y con mas de un siglo de luchas republicanas, no merece libertad como si Rumania, Hungría o los países Bálticos? . A partir de ellas en emplacemos cono organización comprometida con los derechos humanos a Suecia para que no evada en el caso cubano la responsabilidad de apoyar a los disidentes. El compromiso de esta nación con las libertades en Cuba debe ser tan grande como el que se tuvo con las de Europa Oriental. Sobretodo cuando en este país nórdico hay quienes se hacen el papel de megáfonos del régimen de Castro, y tildan de agentes de la Cía o del Pentágono a sus opositores. Usan la misma retórica de la guerra fría con que eran se acusaba en los países comunista a los disidentes como Václav Havel de agentes de la OTAN y el Pentágono. Por eso aquellos ayer guardaron prisión. Hoy también existen cubanos encarcelados por acusaciones igualmente falsas, mañana serán horados como lo es ahora presidente Checo ahora por sus lucha por los derechos civiles. Hagamos con el esfuerzo de la UCS que Suecia no llegue demasiado tarde a los homenajes. En Cuba, como en la Checoslovaquia de 1989, ha madurado ya una oposición que se extiende por todo el país. Lejos del estereotipo de feroces grupos "contras" armados por la cía, se tratan de organizaciones totalmente independientes que tienen como ejemplo la "revolución de terciopelo". Sin embargo esto no es fácil de explicar, los activistas de la UCS deberan enfrentar la bien asesorada, financiada, estructurada y profesional propaganda de los aliados de del gobierno cubano en Suecia. Ellos nunca han criticado el hecho de que en 1957, se recaudaran fondos en Estados Unidos para apoyar la lucha armada (y en muchos casos acciones terroristas) contra un régimen autoritario como el batistiano. Sin embargo en 1997 señalan a esa misma ayuda para justificar el encarcelamiento de los pacifistas enfrentan un régimen totalitario en la misma Isla.(ver declaraciones de la presidenta de la asociación Sueco Cubana a "Panorama" de la Radio Nacional de Suecia, el 12 de octubre de 1997). Debemos demostrar que con tales falacias podrían haberse encarcelado como espías al servicio de Suecia aquellos que opositores de Checoslovaquia y Polonia, a los mismos a quienes orgullosamente se refiere Pierre Schori cuando se vanagloria del papel antitotalitario de la Social democracia sueca. La UCS debe explicar el funcionamiento del totalitarismo cubano, demostrándole al ciudadano sueco promedio que él no sería menos vulnerable a su maquinaria que un cubano cualquiera. Recordemos en Suecia, donde la mayor tragedia es el desempleo, que en Cuba un simple pronunciamiento contra el gobierno es suficiente para quedar cesante, que allí se condena indirectamente al hambre a la familia del disidente. Una razón mas para que se canalice apoyo humanitario a quienes en Cuba no comparten las ideas del gobernante. Expliquemos que tal es la arbitrariedad gobierno cubano, que se atribuye el derecho de incautar hasta una vieja maquina de escribir, si en ella se escribe una denuncia sobre sus violaciones de los derechos humanos. Mientras tanto, amparándose en el monopolios del Estado sobre los medios de producción y comunicación, el gobierno en Cuba dota de los instrumentos tecnológicos mas sofisticados a un gigantesco aparato de periodistas, escritores. directores de radio, cine y televisión asalariados para ejercer su propaganda orweliana, día y noche sobre el pueblo. Hagamos que Suecia tome en cuenta lo ocurrido con la España franquista, y el Chile de Pinochet. Allí, las campañas de solidaridad con los opositores favorecieron el transito pacífico a la democracia. Por nuestra parte debemos reflexionar y debatir permanentemente entre nosotros y con toda libertad sobre el futuro de Cuba. Analizar que debemos hacer en este caso donde el dictador al parecer ha optado por morirse en una cama como el Caudillo Francisco Franco sin liberalizar el país. Es muy probable que los sandinistas por su flexibilidad política sobrevivirán en Nicaragua como no lo hará el castro comunismo en Cuba cuando se de el cambio. En 1961 Castro dio una lección de como reprimir masivamente con efectividad, convirtió los centros deportivos en campos de reclusión de inconformes con sus ideas durante la invasión de Bahía de Cochinos. Pinochét repetiría la experiencia en 1973. Es una lastima que Castro no acepte de su colega chileno una retribución por sus enseñanza, tutelando como aquel una transición a la democracia. Para buscar un parangón en las dictaduras comunistas castro podría hacer lo mismo que hizo Jaruselski y que libro al país de cualquier intervención extranjera. La UCS debe aceptar esto como una triste realidad y prepararse para un trabajo solidario y de denuncia prolongado, siempre dentro del respeto de la ley sueca e internacional. A pesar de la terquedad del regimen cubano, debemos influir para que Suecia haga lo que esta en sus manos para facilitar el cambio en Cuba, no solo dialogando fluidamente con el régimen comunista, sino velando para sus inversiones extranjera contribuya realmente al mejoramiento del nivel de vida del cubano y estableciendo contactos serios con la oposición. Otras tarea de la UCS, be ser la de inducir a los sindicatos y autoridades suecas para que demanden a sus empresas en Cuba que condicione sus inversiones al derecho de contratar la libremente a los obreros cubanos y pagarles un equivalente justo por su trabajo, sino como en la propia Suecia, al menos como en cualquier otro país de América Latina. Hagamos que el movimiento sindical sueco exija que a los trabajadores cubanos les ofrezcan las mismas garantías contractuales que los sindicatos de este país exigen a los empleadores. Contactemos con el movimiento cooperativista de Suecia para que este apoye a cooperativas reales como "Transición", la que el gobierno cubano intenta asfixiar por significar un intento verdaderamente autosugestionado de palear el hambre en Cuba. Debe la UCS influir por los medios a su alcance para que se condicione cualquier ayuda interestatal cubano sueca que se den pasos concretos para la democratización de Cuba, de lo contrario no se hace mas que alimentar económica y moralmente al totalitarismo cubano. Respondamos al sofisma de ¿Porque condicionar la ayuda a Castro y no a Peru o a Colombia donde se violan también derechos humanos? con nuestra posición de que, nunca hemos estado en contra de que se condiciones la ayuda a cualquier régimen que viole los derechos humanos, pues nos da lo mismo quien lo presida. Si los grupos defensores de tales derechos creen que eso puede ayudar en su lucha, les damos nuestro aplauso y si no lo hacen es porque evidentemente dicha ayuda va a parar realmente a la sociedad civil, no al Estado. De lo que si debemos estar seguros dentro de la Unión de Cubanos en Suecia es de que en sociedades abierta la ayuda que se entrega tiene menos posibilidades de fortalecer al gobierno que en sociedades cerradas como la cubana, donde el totalitarismo atenaza la sociedad civil, y se apodera para su fines de prácticamente todo lo que se envía a su pueblo. Expliquemos a quienes nos escuchen la particularidad del caso cubano, donde se proletariza en términos absolutos al pueblo, se vende una imagen de su pobreza que genera la compasión, y se recibe, en nombre de su víctima la ayuda solidaria que se le envía desde cualquier parte del mundo. Denunciemos al régimen se queda con la mayor parte de esa ayuda. Trabajemos con quienes sinceramente desean establecer nexos solidarios con los cubanos, que son muchos en este país, para los envíos humanitarios se dirijan a quienes mas lo necesitan, no los que el gobierno quiera premiar por su fidelidad, sino a los individuos que no se le sometan, especialmente los que trabaja sinceramente para el cambio. Los nuevos grupos de la sociedad civil. Una vía para hacer llegar a Cuba ayuda sin que sea discriminada su repartición es a través de la iglesias, especialmente la católica, prácticamente la única institución independiente del Estado que opera oficialmente en todo el país. Por eso la Unión de Cubanos en Suecia debe reactivar sus viejos contactos con ella. Los activistas de la UCS deben romper los esquemas mentales que representan a la sociedad cubana como un bloque compacto encabezado por Fidel Castro. Cuando se habla de este en Suecia, se usan como sinónimos las palabras "los cubanos", "la revolución" y hasta la misma palabra "Cuba". Es una trampa semántica que oculta las transformaciones en el modo de pensar y actuar en Cuba, no podemos permitirla. Difundamos como importantes sectores en muchos casos desprendido del propio sistema de poder, nutridos incluso de sus valores mas positivos, se le están oponiendo. Se trata de los grupos de derechos humanos, de periodistas, sindicalistas, ecologistas independiente, de partido democráticos totalmente perseguidos por la policía política. En Suecia se les subvalora por su pobreza de recursos, por el numero de sus miembros oficiales (aunque superen posiblemente el de los que combatieron con la armas a Batista antes del 59), por la atomización a que los lleva la represión y la penetración de los servicios de inteligencia del régimen. Se comete el herror de juzgar por estos factores su nivel de representatividad de los intereses del pueblo cubano. Se les enfoca como si operaran en las condiciones de sociedad democrática. Es nuestro deber esclarecer esta equivocación. Cuando a pesar de los castigos, se multiplican los ciudadanos que se declaran públicamente opositores, como no ocurría hace 20 años eso significa profundos cambios sociales en Cuba. hagamos que en Suecia, las organizaciones disidentes sean comprendidas como reales voceros del sentir popular. Que se comprendan a sus hombres y mujeres como individuos cuya única particularidad radica en que han perdido el miedo a la represalia, y por supuesto que la están sufriendo. Esa son los cubanos Suecia debe tomar en cuenta dándoles toda la ayuda posible, invitándoles al país, ofreciéndole cursos donde se le trasmita su experiencia democrática. En síntesis apoyándolos solidariamente de la misma manera que se hace con quienes en Colombia, Perú o Guatemala trabajan para el desarrollo y la defensa de los derechos humanos. Nuestros hermanos disidentes y opositorés, marginados y aislados hoy por el poderoso Estado totalitario serán los que garantizaran en la Cuba de mañana una verdadera reconciliación, y el establecimiento de un sistema democrático ejemplar como los que existen en Checoslovaquia, o en Hungría, España o si se quiere Costa Rica. La Unión de Cubanos en Suecia debe aportar su grano de arena en ello, no esperar de brazos cruzados la transmutación de la actual jerarquía en un partido democrático. Callando la represión, como hace la autodenominada "Asociación Sueco Cubana" (controlada por suecos y latinoamericanos, que nada tienen de cubanos) que dá la espalda a nuestros luchadores civiles, no se hará otra cosa que fortalecer las tendencias mas negativas de la evolución política cubana: las que apuntan a al establecimiento de un nuevo régimen entre autoritario y caótico como el de Yeltsin en Rusia, a la yugoslavización de Cuba o de su sometimiento a nueva dictadura ahora anticastrista. Después del V congreso del PCC, queda claro que dentro del régimen cubano no hay espacio ni voluntad para el cambio. Todas las esperanzas como actores de la transformación se la llevan pues los opositores, y mas que los exiliados en Estados Unidos, América Latina o Europa los que dentro de Cuba lo sacrifican todo por hacer un país mejor. Solo piden a cambio una cosa: Solidaridad. Demandéla los activistas de la Unión de Cubanos en Suecia. "Sobre Nuestros Contactos con otros grupos del Exilio". La Unión de Cubanos en Suecia, debe hacer honor siempre a su nombre, prediquemos siempre la unión, por difícil que esta sea, no permitamos que la calumnia, la equivocación, la cizaña del enemigo, la incultura política, o el protagonismo siembre la discordia entre nuestros grupos de exiliados. Si nos ofende un compatriota esclarezcamos nuestra posición, solucionemos los equívocos sin contratacar, guardemos nuestras energías para mejores causas. Respondamos de la mejor manera posible, con acciones prácticas, cada vez más efectivas, en la consecución de nuestros objetivos. Por otra parte no pretendamos jamás considerarnos como los "representantes unicos del exilio cubano", aunque hayamos sido su primera organización de caracter nacional en Suecia. Luchemos por el derecho al pluralismo en estos momentos. Que la unidad salga de la coordinacion de "lo diverso", no de la imposicion de una sola voz. Es mas, démosle calor a toda organización de cubanos nueva que surja, si sus objetivos son nobles, simpre sera mejor encontrar un nuevo grupo de cubanos organizados allí donde solo había compatriotas disgregados. Tampoco busquemos la suma de miembros por el afán de hacer aval político, y mucho menos de establecerse en Suecia. Es importante que la incorporación a nuestra organización se realice sobre la base de motivos idealistas, y no con la falsa esperanza de que ello otorga condición de exiliado político. Esclarezcamos a todos los cubanos que ninguna organización en Suecia otorga dicho aval, ni siquiera la delegación de la ULC, un partido mienbro de La Internacional Liberal y cuyos representantes son llamados a menudo por los medios de comunicación e instituciones gubernamentales para discutir el tema de Cuba. Quien se sume a la UCS ha de verlo como un sacrificio por los demás cubanos, y por su puesto, no debe verse precisado a renunciar a ninguna otra militancia o credo político. Nuestra plataforma, al no ser la de un partido político, es amplia, la de la defensa de los derechos humanos de los cubanos en cualquier lugar del mundo en que se encuentren. Para terminar considero misión impotante de la Unión de Cubanos en Suecia estimular la integración social de todos sus miembros, hacerles conocer cuales son las reglas por las que se rige este país en que vivimos, ayudarlos a encontrar mas y mayores espacios de empleo, estudio, dentro de los partidos políticos mas diversos, los sindicatos, las organizaciones culturales y las iglesias. De este modo nuestros activistas no solo se desarrollaran como ciudadanos libres, sino tambien se integraran en amplias redes sociales garantizando que el mensaje de la Unión de Cubanos en Suecia tenga la mayor repercusión.
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