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OLVIDOS DE UN COMANDANTE
Hojeando un viejo libro sobre la revolución cubana, encontré casualmente una entrevista a quien en aquel tiempo era el dirigente del Movimiento 26 de julio: Fidel Castro. Veamos que responde el sincero e ingenuo comandadnte. Entrevista telefónica de Jules Dubois (periodista norteamenricano)a Fidel Castro, 18 de Mayo de 1958. -Pregunta: Debido a que usted estuvo en Bogotá en 1948 en un congreso estudiantil antimperialista y participó en los sucesos del 9 de Abril de ese año en la capital colombiana, lo califican a usted de comunista o simpatizante comunista. Es usted o ha sido alguna vez comunista? -Respuesta: No Veo ninguna relación entre la primera que Usted señala y la conclusión de que por ello se me califica a mí de comunista o simpatizante del comunismo. Yo fuí uno de los organizadores de ese congreso y tenía como uno de los objetivos esenciales luchar contra la dictadura en América. (...) Es esto acaso motivo para que se me pueda considerar sospechoso de comunismo? No he sido nunca ni soy comunista. Si lo fuese, tendría valor suficiente para proclamarlo. Cada hombre tiene derecho a pensar con absoluta libertad. Reiteradamente he dicho como pienso, pero comprendo que ésa sea la pregunta obligada de todo periodista norteamenricano. -Pregunta: Acusan al movimiento que usted encabeza de ser un movimiento comunista. Cuál es la ideología política de ese movimiento? -Respuesta: El único interesado en acusar de comunista nuestro Movimiento es el Dictador Batista, para continuar obteniendo las armas de los Estados Unidos, que de este modo se están manchando con la sangre de los cubanos asesinados y están ganando la antipatía y la hostilidad de uno de los pueblos de América Latina más amante de la libertad y de los derechos humanos. -Pregunta: Acusan a usted de propiciar la socialización o nacionalización de industrias de propiedades privadas en Cuba, especialmente las propiedades norteamericanas. Cuál es su posición frente a la libre empresa y garantías para el capital norteamenricano invertido en Cuba? -Respuesta: Nunca ha hablado el Movimiento 26 de julio de socializar o nacionalizar las industrias. Ese es sencilamente un temor estúpido hacia nuestra revolución. Hemos proclamado desde el primer día que luchamos por la plena vigencia de la Constitución de 1940, cuyas normas establecen garantías y obligaciones para todos los sectores que intervienen en la producción. En ella la libre empresa y el capital invertido, igual que otros muchos derechos económicos, civiles y políticos, están comprometidos. El 26 de julio lucha por el derecho y la Constitución y considera que la libertad y la vida, y no la riqueza son los valores supremos del hombre. -Pregunta: Cree usted todavía
que se puede derrocar a Batista sin el concurso del Ejército? -Respuesta: Es cierto que si nosotros hubiésemos aceptado la hipótesis de una Junta Militar, ya la dictadura de Batista hubiera sido derrocada, pero eso no es una revolución. Los militares también pusieron a Batista. (...) La dictadura debe se sustituida por un gobierno provicional de caracter enteramente civil que normalice el país y celebre elecciones generales en plazo no mayor de un año. Personalmente no aspiro a ningún
cargo y considero que es una prueba sobrada de que lucho por el bien de mi pueblo, sin que
ninguna ambición personal o egoísmo empañe mi conducta. Después de la Revolución
convertiremos el Movimiento en un partido político, y lucharemos con las armas de la
Constitución y de la Ley. Para obtener el trunfo no haremos uso alguno del poder. Ni aún
entonces yo odré aspirar a la presidencia de la República, porque solo tengo 31 años.
Quien se sacrifica y lucha desinteresadamente tiene pues derecho a desear lo mejor para su patria. Sorprendido amigo lector? Yo tampoco, por supuesto es el mismo hombre frío y calculador, capaz de valerse de todos los medios a su alcance para lograr su objetivo. Según él, no era ni había sido nunca comunista, se oponía rotundamente a la socialización de las empresas extranjeras establecidas en Cuba, se proclamaba defensor de la libertad de pensamiento y luchaba por la entrada en vigencia de la Constitución de 1940 y por consiguiente aspiraba a que toda una serie de derechos económicos, civiles y políticos se implantaran en Cuba. Y por si fuera poco, él no tenía aspiración alguna de convertirse en presidente de la República después de celebradas las "elecciones" generales y multipartidistas. La única explicación que tal vez podrían dar los defensores de Fidel Castro y su dictadura después de leer esta olvidada entrevista es que el poder sufrió alguna extraña enfermedad que le provocó una larga e irreversible pérdida de memoria que no pudo ser curada ni siquiera por los millonarios que él mismo se adigna para su cuidado; pero hay un detalle en esta hipótesis que no encaja: no se le olvidó al comandante de seguir culpando a su legendario enemigo Los Estados Unidos de todos los males que aquejan a nuestra infeliz y sufrida patria. Cuantas mentiras más nos faltan por
escuchar y por cuantos sufrimientos tendrá que atravesar nuestro país para garantizar la
presencia del viejo dictador en el poder y complacer sus absurdos caprichos? Dios quiera
que no sean muchos. Milton Tuero Sintes |