Y ahora, a hacerse las víctimas. Pesquisas en torno a una vidriera rota.    

Carlos M. Estefanía
 
Ya se sabe en todo el mundo, Estocolmo ha celebrado el 26 de julio de 1997, con honra y con bochorno. Con honra por que vio los cubanos, con ese don de gente que les caracteriza cuando son buenos, manifestarse disciplinadamente ante la embajada de su país, pidiendo democracia y libertad para los presos de conciencia. Con bochorno porque presenció la vileza conque una pandilla de supuestos "exiliados" sudamericanos intentó reprimir la demostración pacífica de quienes debieran ser tratados como hermanos.
Ante la evidente bajeza moral de la acción contra la libertad de Cuba, a los amigos de quien la esclaviza ya no les queda otro remedio que dárselas de "víctimas".
El programa Panorama, un noticiero radial en español que se trasmite desde la capital sueca para todo el país de lunes a viernes, entre las 17:45, y las 18:00 horas, y los domingo a las 17:00, entrevistó en la tarde del día 28 a una mujer con acento chileno que dice pertenecer a la auto denominada Asociación Sueco-Cubana. Se trata de una organización integrada fundamentalmente por comunistas latinoamericanos, que opera desde 1966 haciendo propaganda al Gobierno de Fidel Castro y recaudando fondos en nombre de la "Revolución". A veces traen a excelentes artistas cubanos a Suecia a quienes explotan pagándoles una miseria por sus clases e interpretaciones, a menudo se les queda uno.
La organización tiene magníficos contactos con la Embajada Cubana, sus miembros son puntos fijos en los festines de la Sede diplomática. A menudo viajan a Cuba en misiones "solidarias" donde se les atiende a cuerpo de rey, nunca falta una beca para el niño, una cirugía plástica para la abuela, ni una deliciosa estadía turística en Varadero (pagada con el sudor y las miserias del pueblo cubano).Los de la Sueco-Cubana gustan de "sacrificarse" por la "Revolución" organizando anualmente "La brigada nórdica" una comisión de zánganos de todas las edades y sexos (incluido el tercero)que simulan laborar en los campos o en las construcciones de Cuba, consumiendo durante su estadía, multiplicado un sinfín de veces, lo poco que aportan a la economía nacional por concepto de "trabajo voluntario". Parece que nadie les ha dicho todavía que en la Isla único que se sobra son brazos, pues el régimen no sabe como darle trabajo a miles de cubanos "disponibles" (cesantes).
Ya sabemos que no existe algo así como un "plato de comida gratis" para que los miembros de la Sueco Cubano puedan disfrutar de las prebendas y privilegios que se les concede en Cuba, deben trabajar a su manera "duro".
Deben organizar festivales y recaudaciones limosneras para la "Revolución", deben llamar "gusano" a cuanto individuo se oponga a un régimen totalitario como el de Cuba. Deben dedicarse exclusivamente a utilizar su bien financiada (averigüe usted como) infraestructura organizativa que incluye: biblioteca, librería, radios, revistas, locales etc., para propagar en todos los escenarios suecos posibles una imagen favorable a Fidel Castro, escarneciendo cada vez que se los topan a los cubanos exiliados. La Sueco Cubana acostumbra traer a confiables miembros del Partido Comunista de Cuba para que con sus ilustres conferencias confundan a la opinión publica sueca.
Ah!, y cuidado no se le ocurra a nadie de los asistentes, ya por ingenuo, ya por cubano que conoce bien su patria, preguntar por las faltas de libertades en Cuba, porque se lo quieren comen vivo.
La Sueco-Cubana esta pasando por malos tiempos, los medios de comunicación de Suecia parecen empecinados en dejarla sin feligreses. Llevan varias semanas quitándole el disfraz de abuelita al lobo feroz de Castro. Si siguen difundiendo en Suecia las violaciones de los derechos humanos en Cuba se le muere de anemia la gallineta de los huevos de oro a la Sueco Cubana. Sus miembros parecen que han encontrado la fórmula en algún manual comunista de la ex URSS para campear los malos tiempos: "Tovarishi, es la hora de ponerse la caperucita roja". Ahora resulta que son los "suecopseudocubanos" los agredidos. No, no, no se trata de una auto flagelación por sus pecados de "lesa cubanidad", mas bien parece una "automutilación" para hacer pasar por victimarios a los que hasta el momentos han sido víctimas de agresiones, de hecho y de palabra, los exiliados de Cuba.
Pues bien una "respetable" vocera de la asociación de latinoamericanos castristas acusó, sin fundamentos sólidos, a los cubanos de haber roto la Vidrieras de su biblioteca, que queda en la calle de La reina, Estocolmo.
Dice la señora con tono de "yo no fui" que se trata de una "venganza" por los ataques de que fueron víctimas cubanos durante su demostración del el 26 de julio.
No nos pondremos a la altura de la acusadora afirmado sin pruebas que los cobardes agresores del 26 de julio, sean exactamente los miembros de esta "asociación solidaria", incluso a pesar de que al atacar a los cubanos gritaban el extemporáneo lema de la Sueco-Cubana: "Cuba Va" -Por cierto en lengua sueca lo que se entiende es "Cuba que" una frase sin sentido-.
Ahora cacarea la Gallina, ¿será porque puso un huevo, no de oro sino clueco? Veamos cual fue el cuento de la cenicienta que le hace la "compañera" chilena (llamémosla entre nosotros "Pinocha") al periodista de Panorama, noticiero de Radio Suecia (le hemos corregido un poco la sintaxis): "...El sábado se celebraron, un año mas de el ataque al Cuartel Moncada y tuvimos una actividad. Nos vinimos a la librería, y a, bueno, a dejar todo como correspondía. Y el la madrugada del domingo, eh, nos dimos cuenta que "exilkubaner" [parece que a la chilena se le olvidó como se dicen en español "exiliados cubanos"]habían roto la vidriera de la librería. El la vidriera es muy cara, el mínimo vale treinta mil coronas, el vidrio [ ¡Ni que fueran los cristales blindados del Papamovil!] entonces se supo, y supimos por otras personas que hubo una demostración frente a la embajada cubana, pero eh, los demostrantes, hubo en un momento un altercado de palabra y se llegó a los hechos, bueno como ustedes saben a lo mejor salió en los diarios y detuvieron a algunas personas, pero nosotros como no somos cubanos no teníamos nada que hacer [solo falta decir que los sudamericanos que atacaron a los cubanos nacieron la Habana Vieja]. Ahora ellos se vengaron, como no es la primera vez de rompernos la vidriera de la librería [¿y cuando fue la otra que no me acuerdo?]. Es triste que no se pueda llegar, que se llegue a estos hechos, cuando se podría dialogar [señora dígale eso mismo a su querido Fidel para que vea a donde la manda] nosotros siempre hemos tenidos las puertas abiertas a la asociación cuando han venido parlamentarios cubanos y esta gente ["gente" no, cubanos, que sin vivir en ella tiene patria, y mas que los "parlamentarios"]han sido a pesar de que han ido a hacer, bueno problema, pero de todas manera se le ha dado la posibilidad que vayan a plantearse y nooo..."
Aquí se interrumpe el galimatías por el locutor que pregunta: -"¿Saben ustedes concretamente que se trata de cubanos también los que hicieron esto?"
Y la entrevistada con una seguridad tan grande como la nariz de Pinocho cuando prometía portarse bien aseguró: -"Si si, son cubanos, porque después del problema que hubo frente a la embajada ellos no estaban muy contento, no.[¡compañera!, dígale a la vieja cederista de la embajada que le cuente bien el "chisme". La manifestación ha sido un éxito, el único papelazo fue el de sus correligionarios incapaces de boicotear la actividad, vistos por todo el mundo como agresores y que tuvieron como castigo a su infamia buenas bofetadas propinadas por nuestros hombres siempre en legitima defensa de las mujeres y niños que allí habían]"
- "A ver ahora veamos que pasó con el otro bando[agrega el locutor y se escucha la voz de un cubano]": -"Yo me llamo Jesús Hernández, yo quería hablarle a usted acerca de la situación que se dio el sábado 26 de julio entre las 15 y las 17 horas, en que el grupo de exiliados aquí en Suecia hicieron una manifestación para reclamar la libertad de Roberto González Tibanear.."
En ese momento el locutor, le hace a Jesús una pregunta capciosa. -"¿Y que paso después de la manifestación?".
Jesús, ajeno a la entrevista que le antecede, responde seguro y sin caer en la trampa, la verdad está de su parte -"No es después de la manifestación, sino al momento de estar frente a la
embajada, había un grupúsculo de personas que nosotros estimamos organizados y orientados por la embajada cubana que nos agredió físicamente, inclusive tenemos barios de los participantes de la manifestación con algunas lesiones leves, y gracias a la movilización de la policía sueca. y la protección que nos dieron las autoridades suecas, el disturbio que ocasionaron, publico, estas personas no fue de mayores consecuencias graves tanto para nosotros como para el orden público de la sociedad sueca".
Aquí el locutor pasa a otra noticia. Es tan injusto discriminar iguales, como igualar lo que esencialmente diferente. No se puede hablar de completa imparcialidad, cuando Panorama coloca un mismo plano las elucubraciones sobre la autoría de un supuesto vandalismo, que da la señora la asociación castrista, con los testimonios que Jesús Hernández sobre lo que vio con sus propios ojos; una agresión contra seres humanos cuya integridad valen mil veces mas que el cristal de la "Sueco Cubana", aunque fueran de diamante.
De todos modos, para quienes seguimos desde hace años la linea editorial de Panorama, se hace evidente su avance hacia la objetividad en el enfoques sobre Cuba y sus exiliados en Suecia.
En 1993 no se decía en sus noticieros casi una palabra sobre los presos políticos en la isla, no se escuchaba nunca a los críticos del sistema. En este verano de 1997, para grata sorpresa de la colonia cubana, Panorama transmitió un excelente reportaje sobre el libro de Alina, la hija rebelde de Fidel Castro. Toda Suecia hispanohablante pudo escuchar la voz de esta inteligente mujer, denunciando lo que pasa en la patria, y el porque de su exilio. Su testimonio, por provenir de donde viene, daña más al totalitario cubano que un millón de vidrieras rotas.
Hace poco mas de un mes, los micrófonos de Panoramas se abrieron para que la voz de la militante democrática cubana Ileana Revelo denunciara públicamente caso del hoy prisionero de conciencia, deportado desde Suecia, Roberto González Tibanear.
Ajustadas las cuentas con Panorama, regresemos a "Pinochita", la carilla visible de palo de la asociación "Sueco-Suramericana", perdón quise decir Sueco-Cubana (que si de sueca tiene poco de cubana, nada de nada). Me encantaría preguntarle a esta dama si por casualidad le tocó hacer la "guardia cederista", en la madrugada del 27 de julio. Sería la única manera de fuera testigo de lo que afirmó con tanto tupé.
Nadie le cuestiona el derecho a comunicar sus sospechas, para eso vive bajo un régimen democrático, como no es el de Cuba. Si se le metió en la cabecilla pensar que fueron los cubanos que lo diga, aclarando que esas son sus ideas, pero que no afirme lo que no le consta, que no calumnie sin pruebas. Porque así como reivindicamos su derecho a pensar mal, reivindicamos el nuestro a sospechar de que todo no es mas que una auto provocación para desacreditar a los cubanos, sin darlo por sentado, tenemos solo deducciones, no pruebas. ¿Las tendrá la Sueco Cubana? ¿Basará sus acusaciones en alguna estampilla de la Virgen de la Caridad perdida en su veloz huida por el rompe vidrios? ¿Acaso lo que dejó fue una piernita metálica, amuleto del venerado San Lázaro, que les permita a los "detectives" de la Sueco Cubana identificar al "franco tirador de pedernales" con algún cubano cojo?, ¿Habrá sido un pañuelo rojo que nos de la pista hacia algún hijo de Changuó? o simplemente lo que inculpa a los cubanos han sido restos de cascarilla descubiertos por los trazologos en la piedra sueco-cubano-cida?
Lo que no sería aceptable sería el testimonio de algún borracho trasnochado de la asociación, que pretendiera reconocer el origen cubano de "Jack el descristalizador" por sus características étnicas. Si existe una comunidad en Suecia difícil de identificar por tales signos es la cubana, dentro de la cual lo mismo te encuentras un hombre negro tan oscuro como los ugandeses, que a un rubio de tipo nórdico, que a un individuo de rasgos asiáticos capaz de pasar perfectamente por vietnamita.
¿Porque difaman de los cubanos sin pruebas? Y si las tienen, ¿porque entonces no denuncian el agresor a la policía, como denunciaron los manifestantes de Cuba, señalando con pelos y señales a quienes les atacaron el 26 de julio?
Y si.. por casualidad fuese cierto lo que dice la señora, si en vez de ser una artimaña como supongo, la ruptura de la vidriera respondió a la acción de un compatriota indignado contra esta asociación "cultural" extranjera, que sin merecimientos de ningún tipo usurpa nuestra bandera, y el sagrado adjetivo de "cubana". Pues bien incluso en ese caso yo emplazaría a la señora chilena (a la que ya no llamaría Pinocha)a que denunciara el acto a la policía.
Los verdaderos demócratas cubanos no necesita cometer delitos; su arma es la razón.
Quien necesita que se rompan cristales y hasta cabezas, es el régimen de Cuba, no los que se le oponen con la esperanza de establecer en la isla un Estado de Derecho y para eso hay que dar ejemplo.
Ahora bien si no fue un cubano indignado, o manipulado por el régimen de la Habana (que también puede haberlos), a quien habría que llevar ante los tribunales es a esta vocera de la Asociación Sueco Cubana por abusar de la libertad de expresión que existe en Suecia para calumniar inocentes.
¡Que triste papel el de los exiliados, diz que perseguidos por dictaduras, que sirven vilmente a quienes tiranizan a Cuba!.
Será que no han aprendido en tantos años que llevan viviendo del negocio de "solidaridad", que toda ayuda fraternal debe ser para los pueblos que sufren y no para sus dictadores?
Yo no creo que las campañas difamatorias contra las comunidad cubana en Suecia, nazcan solo de la ignorancia, tiene que haber además debajo de ellas mucha mala fe.
Elemental amigo Watson; a noventa años del putch bolchevique en Rusia, aun le quedan discípulos a Lenin que gustan de propinar golpes bajos.