HISTORIA DE LA HERMANDAD DE LA VIGA
 
  
                RESIDENCIA CANÓNICA: Santa Iglesia Catedral.

                FUNDACIÓN: Su fundación como tal tiene lugar en 1946, aunque procesionó por primera vez en 1947. Sin embargo sus orígenes se remontan al siglo XIV en que existía una Hermandad de San Salvador. La Virgen del Socorro fue procesionada por la Hermandad del Santo Crucifijo en el siglo XVI y en los años 20 de esta centuria la Hermandad de la Piedad procesionó al Santísimo Cristo de la Viga.
 
                DÍA DE SALIDA: Lunes Santo.
 
                TÚNICA DE LOS PENITENTES: La túnica y antifaz negro, capa y fajín de raso color púrpura. Escudo bordado en oro.

                IMÁGENES: La talla del Cristo es obra anónima de finales del siglo XIV o principios del XV. Se restauró en 1807 y entonces se rehizo el sudario y se le cambió el color de la encarnadura. Nuestra Señora del Socorro es obra anónima del siglo XVI, fue imagen de Gloria. Desde 1610 es Copatrona de Jerez.

                PASO DE MISTERIO: Realizado en 1928 en caoba por José Asencio Vivero y los tallistas hermanos Cintado para la Hermandad del Santo Crucifijo, a la que fue adquirido en 1947. Las potencias del Cristo son de plata de ley realizadas en el siglo XVIII.

                PASO DE PALIO: Fue adquirido en 1975 a la Hermandad del Santo Entierro de Rota. Las caídas del palio se comenzaron a bordar en 1985 por jóvenes de la Hermandad según diseño y bajo la dirección de Pedro Ramírez Pazos. En el techo del palio lleva cinco medallones con las imágenes de El Salvador, la Virgen de la Merced, la Virgen de la Consolación, San Dionisio y el Beato Juan Grande, todas repujadas y policromadas obras de Luis Jiménez González. La corona de la Virgen es obra de Manuel Seco Velasco.

                CULTOS: Convivencias todos los meses. En cuaresma; Quinario en la cuarta semana, Besamanos el cuarto domingo y Besapiés el quinto. Todos los lunes del año se ofrece una misa y durante el mes de agosto se celebra el día del Cristo, con un pregón dedicado a la hermandad.
  



ANTECEDENTES:

                            Los antecedentes de esta Cofradía están en estas dos líneas: a) da culto a dos imágenes que mucho antes de existir esta actual Cofradía ya tuvieron grande y comprobada devoción en Jerez: el Cristo de la Viga y la Virgen del Socorro; b) hubo dos Hermandades que ya anteriormente tuvieron al Cristo por titular, las llamadas "Hermandad del Salvador" y "Hermandad del Cristo de la Viga", y hubo otra Hermandad, la del Santo Crucifijo, que ya en el s. XVI sacó algunos años a la Virgen del Socorro en su procesión desde el convento de San Agustín.
                            La Hermandad del Salvador existía ya en el siglo XIV y siendo de carácter hospitalario o benéfico fue agregada a la casa benéfica del Hospital de la Misericordia siendo regente de Castilla por su hija Doña Juana el rey Fernando el Católico en 1516. Los cofrades venían cada año a la Colegial a celebrar ante el Cristo de la Viga su fiesta principal. Ello nos confirma que el Cristo en realidad se llama "el Salvador" y que el nombre de la Viga procede del lugar donde estuvo colocado.
                            En 1670 se fundó una nueva Cofradía en la Colegial, con el título de Cristo de la Viga, lográndose en 1687 su anexión al del Santísimo Salvador de la Catedral de San Juan de Letrán de Roma.
                            Esta Hermandad daba cultos, en unión con el Cabildo Colegial, al Cristo: un canónigo, nombrado anualmente, era el capiller, y todos los viernes se le hacía función vespertina con intervención del la Capilla de Música, siendo las más importantes funciones del año la del Viernes Santo y la del día de la Transfiguración. Esta Hermandad permaneció hasta bien entrado el siglo XIX.
                            La Virgen del Socorro, que inicialmente era de gloria, data del siglo XVI y estaba en el convento de San Agustín, y la sacaba en procesión en Semana Santa la Hermandad del Santo Crucifijo, que por ello de San Miguel se volvió a San Agustín. La Ciudad le votó fiesta por lo que con toda razón se llama "Copatrona de Jerez". Fue traída a la Colegial cuando en 1919 se derribó la iglesia de los agustinos.
                            Un poco olvidada había estado la imagen del Cristo en su altar durante algunos años cuando el canónigo don José María Rodríguez Sánchez, gran jerezanista, decidió reivindicar esta devoción histórica. El Cabildo Colegial lo nombró en 1922 capiller del Cristo y encargado de su culto, y a poco recibió el ofrecimiento de Juan Pedro Domecq y Núñez de Villavicencio, que presidía la Cofradía de la Piedad para sacar en procesión esta Hermandad, a falta de una propia, al Cristo de la Viga, lo que llenó de entusiasmo a los sectores piadosos de Jerez. Y así se hizo en el año 1926, yendo el propio Ayuntamiento bajo mazas en procesión con todo el Ilustrísimo Cabildo con beneficiados, capellanes de coro, cruz capitular, etc.
                            Los años siguientes se siguió sacando esta procesión a cargo de la Piedad, y en 1930 acompañó al Cristo la imagen de la Madre Dolorosa que se venera en le propia Colegial. Y en 1931 se pensaba ya seriamente en la constitución de una Cofradía del Cristo de la Viga cuando vino la proclamación de la República y las dificultades de los años subsiguientes.
                            Instalado el régimen surgido el 18 de julio de 1936, la Hermandad de la Piedad volvió a hacerse cargo de la salida del Cristo, cuya recogida, realzada por las bengalas, constituía ya una de las notas más destacadas de la Semana Santa.

CONSTITUCIÓN DE LA COFRADÍA:

                Junto a Él, en el segundo de los Pasos de la Cofradía, procesiona la Santísima Virgen del Socorro, bellísima imagen, que era originariamente de gloria, de honda tradición milagrosa en la ciudad, tallada por autor anónimo en el siglo XVI y que desde esa misma fecha gozó y goza de gran devoción, siéndole atribuidos varios milagros, hasta el punto de que en el año 1610 fue proclamada Copatrona de la ciudad. Procesiona con esta Hermandad en Paso de palio, característico por sus medallones, desde el año 1975.
                Contribuye al aire de magnificencia del que hablamos el elegantísimo hábito de los nazarenos de esta Cofradía, integrado por túnica y antifaz negros, cinturón y capa de raso color púrpura y escudo bordado en oro.
                De su estación de penitencia hay que destacar fundamentalmente su recogida en la Iglesia Catedral jerezana. Con el marco único del reducto iluminado por las luces de cientos de bengalas rojas, recuperando su antigua tradición, y la torre igualmente iluminada para tan grandiosa ocasión, la Semana Santa jerezana tiene en tal momento uno de sus puntos culminantes, en el que la belleza estética y plástica llega a límites insospechados, cautivando a las miles y miles de personas que se dan cita en los alrededores, llenando por completo el amplísimo lugar, contemplando la ascensión de las imágenes a hombros de sus cofrades costaleros que, en último esfuerzo sobrehumano y a los compases de continuas marchas procesionales, brindan a Jerez un espectáculo religioso inolvidable, pleno de devoción, de fe y del amor de cuantos lo contemplan, en éxtasis que imprime recuerdos permanentes.  
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