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El
lenguaje
del
cine aplicado a la educación |
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Los primeros años del siglo XX es un periodo
muy revuelto con continuas huelgas de los gremios urbanos. Hay situaciones
humanamente desastrosas y el mundo trabajador comienza a reivindicar sus
derechos de forma activa. Se empiezan a anunciar reformas sociales, pero
llegan lentamente y de manera restrictiva, como fue el caso del descanso
dominical, al que solo una pequeña parte de los trabajadores tenían
derecho y se sigue con verdadero entusiasmo los debates en las Cortes de
la Ley del Descanso Dominical hasta su aprobación en
enero de 1914, pero es aplicada según el libre criterio de cada
empresario. Las jornadas de trabajo eran de hasta doce horas
y los sueldos bajos.
Linares y La Carolina viven especialmente la tensión
de los finales y principios de siglo, situación muy alterada como
consecuencia de las variaciones de una coyuntura minera (Rourgh Characters.
Mineros, alcohol y violencia en el Linares de finales del siglo(2).
El período que se abre para España
en torno a la primera guerra mundial y que transcurre hasta el final de
la década de los veinte tiene una especial importancia en la modernización
española, pues estos años de bonanza crearon una infraestructura
industrial y contribuyeron a convertir en nacionales a sectores enteros
de la producción. Pero, al final del conflicto bélico, que
influyó de manera decisiva en la vida nacional, de nuevo la balanza
comercial se hizo fuertemente negativa y eso favoreció una decidida
voluntad de intervención estatal con la dictadura de Primo de Rivera,
que sustituyó la política por la gestión y un cierto
aire tecnocrático.
Dña. Paz fue la impulsora
del cine en Guarromán
Los beneficiarios de todo un orden económico eran los
propietarios de esos medios de producción, el mas importante era
el de la tierra, que eran los grupos causantes de una profunda desesperanza
de los agricultores en particular y la población obrera en
su conjunto. Pero especialmente la situación de los jornaleros era
espantosa, dependiendo absolutamente del capataz o de quienes les contrataban
en la plaza del pueblo, donde se veían obligados a acudir todos
los días para arreglar algún jornal, convirtiéndose
esta situación en un instrumento coercitivo y de presión
social y política de la clase dominante para mantener a ultranza
sus privilegios.
Antonio Machado, de su estancia en Baeza desde 1912 a 1919,
nos ha dejado en sus poemas y en sus textos una estampa realista y elocuente
de la sociedad baezana, que se podía aplicar perfectamente a casi
todos los pueblos de la provincia: “En estos pueblos ¿se escucha
el latir del tiempo?. En estos pueblos se lucha sin tregua con el reló,
con esa monotonía que mide un tiempo vacío”. Y definía
el arquetipo de personaje dominante en la sociedad, el señorito,
que era un “hombre de casino provinciano, tiene mustia la tez, labios de
hastío, y una triste expresión que no es tristeza, sino algo
mas y menos: el vacío del mundo en la oquedad de su cabeza”
que filosofa en el casino, en el bar o la rebotica de los pueblos y piensa
que “todo llega y todo pasa; nada es eterno, ni gobierno que perdure ni
mal que cien años dure; vendrán otros tiempos y otros, y
lo mismo que nosotros otros se jorobarán”.
NIVEL CULTURAL

D.Afoldo, "Fiche" y D.Antonio
Benavides,
impulsaron el cine en Cazorla
No hay que olvidar el contexto cultural en el que aparece el cine.
La España de 1900 contaba con un 63,79 por 100 de analfabetos entre
la población adulta, porcentaje que en 1920 es de un 45,44 por 100
y un 33,73 en el comienzo del tercer decenio de este siglo (3).
Cuando el cinematógrafo llega a la provincia de Jaén,
ésta contaba con un 72,2% de analfabetismo, a la cabeza de Andalucía,
es decir de cada diez jóvenes entre 11 y 20 años, 7 no sabían
leer ni escribir. La población analfabeta superaba a
la nacional, que estaba en el 50,1%. Había dos provincias
enAndalucíaa con niveles de analfabetismo alarmante, tan sólo
una mujer estudiaba en la Universidad españolas. El
acceso a los niveles de cultura era mínimo. Existían sólo
dos centros públicos de segunda enseñanza, Jaén y
Baeza, que serían hasta el advenimiento de la República en
1931 losúnicoss centros existentes, una Escuela
Normal de Magisterio y tres centros privados,tambiénn de secundaria,
en la capital el Colegio SanAgustín (desde 1896),el Colegio Santo
Tomás, dirigido en 1925 por don Antonio Cruz Godoy, y en Úbeda,
dirigido éste por don DiegoLópez Medina
y el presbítero don Marcos Hidalgo, en la calle Gradas. Estudiantes
de segunda enseñanza también se trasladaban a Lucena (Córdoba),
donde el Colegio deMaría Santísimaa de Araceli,
dirigido por los Maristas, seguía los programas y textos del
Instituto de Jaén desde 1921.
“En esta Baeza -afirma
Machado- apenas saben leer un treinta por ciento de la población;
no hay más que una librería donde se venden
tarjetas postales, devocionarios y periódicos clericales y
pornográficos. Es la comarca más rica de Jaén
y la ciudad está poblada de mendigos y de señoritos arruinados
en la ruleta. La profesión
de jugador de monte se considera muy honrosa. Una población
rural encanallada por la Iglesia y completamente huera. Por lo demás
el hombre del campo trabaja y sufre resignado o emigra en condiciones tan
lamentables que equivalen al suicidio”.
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