NÚMERO 11

EDITORIAL

nos lleva a situaciones difíciles, problemas muy pesados o encrucijadas Cuando la vida obscuras, es necesario recordar que el hombre es un ser maravilloso lleno de recursos. Uno de ellos es la oración.
Deseamos en esta ocasión dedicar unas líneas a esa facultad tan grande que el hombre posee.

COMUNICACIÓN CÓSMICA

Cuando sientas que la vida te obscurece los caminos,
las estrellas se te apagan y te encierra en laberintos.
Cuando no encuentres amigos, ni escuches cantar al río
al correr entre las piedras de regreso al infinito.

Eleva tu voz al cielo dejando volar tu rezo,
como vuela el pensamiento cuando se inspira en silencio.
Deja perder tu vista en su viaje al universo,
mientras tu Ser descansa en paz esperando el regreso.

Descubrirás respuestas en lugares sorprendentes,
entre pétalos de flores o senderos muy agrestes.
La verás en las sonrisas de los niños al jugar,
en el trinar de los pájaros una tarde al caminar.

En el cielo y en la tierra, en el Sol y en las estrellas,
al final del arcoiris en la alegre primavera.
En el aire, en el mar, en los insectos al volar,
entre hojas, entre nubes, en los seres al amar.

En el aroma del pino, y la frescura matutina,
en la nieve que fecunda la felicidad perdida.
La encontrarás en tu vida en las mañanas de invierno,
cuando levantes tus ojos deseando el calor del cielo.

En recuerdos archivados de momentos olvidados,
cuando nuevos ojos vean los dolores del pasado.
¡Ah, lenguaje misterioso! que no acierto a descifrar.
Soy pregunta y soy respuesta, cuando rezan los demás.

Fraternalmente:

Hermano A.

 

LA VOZ DE LAS ESTRELLAS

Esta sección está dedicada a presentar las instrucciones que los MAESTROS desean hacer llegar a todos los Grupos de LUZ.

LOS MOVIMIENTOS ECOLÓGICOS

Amados estudiantes: Yo soy LANTO.

Durante las primeras etapas de su instrucción me presenté ante ustedes para revelarles cosas que eran importantes conocer. Ahora también deseo informar de algunas otras igualmente importantes:

El planeta Tierra se encuentra pasando por una etapa de reajuste. Habrán observado igualmente el desequilibrio en los cuatro elementos, manifestado primordialmente en los incendios que durante este último año han azotado la superficie de la tierra.

El fuego, esotéricamente hablando, es purificador, puesto que sublima la materia llevándola a un punto de manifestación superior partiendo de uno tosco y denso. Empieza a haber cambios en la temperatura del planeta, derivados de la tremenda generación de calor provocado por los incendios.

Igualmente la contaminación mundial, que no es algo nuevo para ustedes, está causando ciertos efectos que ya empiezan a ser observados por la Comunidad Científica Mundial. Algunos compañeros nuestros que se encuentran trabajando en los laboratorios terrestres, han empezado ya a dar la voz de alarma en todos los reinos del mundo.

La ecología del planeta está sufriendo cambios importantes e irreversibles. El hombre como un agente modificador de la naturaleza, ha cambiado con tal rapidez los procesos que a la naturaleza le llevaba miles de años efectuar, que se está convirtiendo en un agente de caos en lugar de un agente de armonía.

Todo esto es propio de una humanidad joven que apenas empieza a aprender a vivir y que no ha reconocido en términos generales su responsabilidad para con el resto de la vida.

Los grupos ecologistas a nivel mundial están tratando de despertar esa conciencia de la colectividad que debe unir a todos los seres humanos bajo las mismas banderas. La ceguera causada por la ignorancia y el poco desarrollo espiritual son los principales obstáculos.
Los movimientos ecológicos pugnarán en poco tiempo por establecer reservas ecológicas que se eleven a la categoría de patrimonio de la humanidad, para que de esta manera sean respetadas por los gobiernos de los países en donde éstas se localicen. La responsabilidad por resolver los problemas que aquejan a toda la humanidad debe ser enfrentada por todos los países del orbe.

Pronto verán aparecer movimientos pidiendo que los países industrializados formen un banco y comisiones especiales, con el único fin de atender las reservas ecológicas y apoyar económicamente a los países que las poseen y que no pueden explotarlas.
Igualmente iremos viendo con el paso de los años, como sistemas educativos mundiales hacen de estas enseñanzas materias más importantes de estudiar.

El problema de la contaminación, el problema del equilibrio ecológico, el problema de las relaciones internacionales, todos ellos serán más fácilmente resueltos cuando las juventudes crezcan dentro de los ideales de la responsabilidad compartida y de una conciencia universal. Las fronteras irán perdiendo la integridad que tenían y los países se verán fundidos con sus vecinos, gracias a una humanidad que no desea límites para su libertad ni etiquetas para su nacionalidad.

Dios dio al hombre la superficie de la tierra para que estableciera en ella sus dominios. El hombre llegó, la dividió, la subdividió, creó la pequeña propiedad, creó las casas, creó los cuartos y les puso cerrojo; los límites de la mente humana nacen de su inconsciencia y su ignorancia.

El hombre libre camina por la superficie del planeta sin importarle qué pueblo pise, qué lengua hable, qué estrellas lo alumbren; la libertad del hombre espiritual no tiene como límite más que la bóveda del cielo y su conciencia dentro de él. Entendamos esto y habremos dado un paso más dentro del concierto universal.

Queden en paz.

LA SALUD DEL HOMBRE: UN ENFOQUE ESPIRITUAL

Esta sección estará a cargo del Maestro Josué, su objetivo es presentar en forma secuencial, lecciones que nos ayuden a entender los procesos energéticos que entervienen para alcanzar la salud.

 

TRANSFERENCIA DE ENERGÍA

Hermanos, soy JOSUÉ.

He venido a retomar la ilación de las pláticas que habíamos dejado tiempo atrás pendientes.

Como ustedes recordarán, el propósito de fabricarse un escudo personal que protegiera al hombre de las continuas mareas astrales, nos llevó a estudiar con relativo detalle las técnicas de la imaginación, de la visualización y del verbo. Ahora, ya que hemos podido dar el procedimiento exacto de cómo fabricarse el escudo astral, continuaremos con una serie de tópicos especiales.

En primer término me interesa explicar cómo le es posible al ser humano acumular energía mediante estas técnicas de pranayama, en sus manos o en su frente. A través de estos tres puntos le es posible al hombre enviar o canalizar estas energías hacia otros seres humanos o incluso hacia otros seres de la creación. Las técnicas del pranayama constituyen una herramienta útil para todos aquellos interesados en curar a hermanos con el uso exclusivo de la energía espiritual. Conviene aclarar que esta energía espiritual trabaja no en los planos físicos directamente, sino sobre los cuerpos superiores del individuo, específicamente sobre el cuerpo etérico y el cuerpo astral.

No es posible influenciar el cuerpo mental mediante estas técnicas de pranayama; para este propósito tendríamos que estudiar la canalización adecuada de energías superiores de los planos búdico, átmico o manásico; por el momento trataremos exclusivamente cómo es posible concentrar y canalizar estas energías a través de las manos y de la frente.

Para empezar, diré que la técnica del tercer ojo es conveniente en todas aquellas condiciones que se den lugar durante la primera parte del día, es decir, desde las cero horas hasta las doce del día, y además, en todas aquellas situaciones en donde sea preciso establecer un flujo de energía directamente hacia la mente de otros individuos para corregir estados de ánimo, decaimientos energéticos, depresiones, nerviosismos, y todo aquello que tenga que ver con la personalidad, con vicios y prejuicios a niveles psicológicos.

La energía del tercer ojo es utilizada para estos efectos, mientras que las energías de las manos son utilizadas cuando las enfermedades han llegado ya al cuerpo físico; malestares, dolores de cabeza, dolores de órganos, calambres, etc. Todos aquellos males que tengan que ver con el cuerpo orgánico podrán ser tratados con las manos.

La mano derecha será más efectiva sobre todos aquellos órganos que se encuentren en el lado izquierdo del organismo enfermo, mientras que la mano izquierda trabajará sobre todos los órganos que se encuentren en la derecha. Cuando los problemas sean sobre órganos únicos, éstos podrán ser tratados con ambas manos, equilibrando la energía que por ellas pase. Finalmente, aquellos malestares en los que la salud del enfermo se vea bastante deteriorada, en donde exista peligro de muerte, el flujo de energía deberá ser especial, de acuerdo a ciertas técnicas que daremos en un futuro.

Por el momento conviene explicar cómo es posible acumular la energía, ya sea en el tercer ojo o en las manos, utilizando la visualización creadora: Deberán observarse a ustedes mismos, sentirse a ustedes mismos, como si fueran seres completamente transparentes.
Para que tengan más clara la imagen, imagínense que se encuentran frente a una pantalla en blanco y que únicamente su silueta se dibuja en ella; esta silueta representará su cuerpo energético, obsérvenla llena de luz, de chispitas de energía más brillante, obsérvenla con una energía permanente, armónica y brillante, no representen su cuerpo como algo que está irradiando, sino más bien, represéntenlo como una energía que se encuentra confinada dentro de esa silueta que ustedes están visualizando, sientan que su cuerpo está rebosante de energía, pero que ésta se encuentra confinada dentro de la silueta que ustedes están viendo, vean a esa energía de una manera limpia y pura con pequeñas estrellitas pulsando dentro de ella.

Ahora, cuando se hayan visto a ustedes mismos de esa manera, visualizarán como si de su frente se abriera un ojo, siéntanlo abrirse y sientan que por él sale un flujo permanente, intenso, de esa energía que ya ustedes visualizaron dentro de su cuerpo energético.

Vean llegar toda esa energía al ser que ustedes pretenden curar, enfóquenla directamente sobre el tercer ojo de la persona enferma. Hagan que ésta cierre los ojos para que su atención se centre específicamente en sí mismo y no en las cosas que está percibiendo con sus ojos; vayan bañando a la otra persona y visualícenla también sobre una pantalla en blanco y vean cómo su silueta, su cuerpo energético, empieza a ser llenado con la misma energía que ustedes habían acumulado.

Tómense un tiempo razonable para este proceso de transferencia de energía; una práctica normal deberá requerir aproximadamente entre diez y quince minutos de flujo continuo de energía, y la persona que se encuentre frente a ustedes estará absorbiendo esa energía, adquiriendo de una manera automática la paz y la armonía interior que está necesitando. Ésta será la manera de acumular energía en su cuerpo energético y transferirla a través de su tercer ojo.

El experimento aunque muy sencillo es altamente poderoso una vez que las técnicas de la visualización creadora han hecho su efecto.
La práctica continua de estas técnicas les permitirá trabajar con resultados asombrosos, si son capaces de asimilar la disciplina de una manera correcta.

Por ahora dejo aquí mis palabras y la esperanza de que estas lecciones sean asimiladas y puestas en práctica por ustedes.
Dejo mi paz y mi luz entre ustedes.

Que así sea.

 

CLAVE PARA EMANAR ENERGÍA

Hermanos Yo soy JOSUÉ y vengo a continuar las lecciones de la salud.

Cuando el escudo aúrico ha sido plasmado en los planos etéricos y astrales, el ser humano manifiesta una capacidad inmensa para aportar energía a todo lo que le rodea. Las prácticas que hemos dado cuando son llevadas a cabo, permiten a los individuos alcanzar tal estado de equilibrio, que son automáticamente convertidos en focos de energía al servicio del Padre Espiritual. La salud que se alcanza mediante el equilíbrio energético, es posible aportarla a través de nuestras manos y a través del tercer ojo a todo cuando nos rodea.

La forma de emanar la energía podrá ser fácilmente realizada de acuerdo a los siguientes pasos.

PRIMERO: Pondrán sus manos juntas en el pecho, cerrarán sus ojos y visualizarán de una manera clara e intensa el escudo de energía que los rodea. Después, a ese mismo escudo le darán la energía que ustedes necesiten, para los casos que ustedes juzguen convenientes, por ejemplo:

a) La energía azul si donde quieren actuar es para aportar la justicia en su máxima expresión.
b) La energía amarilla, si lo que desean es elevar la mente y conceder la iluminación a personas que no pueden discernir correctamente.
c) Rosa, en aquéllas circunstancias en donde el amor sea la respuesta a los conflictos.
d) Blanca, cuando la armonía y la belleza sean necesarias.
e) Verde, cuando la salud sea lo más importante a realizar para ese ser.
f) Naranja, cuando el problema se derive de falsos conceptos y escasez de cultura.
g) Violeta, cuando sea necesario transmutar alguna energía, alguna situación, algun vicio que esté afectando fuertemente a las personas.

SEGUNDO: Coloreen sus auras de acuerdo a la situación que deseen afectar, elevando una plegaria al Padre diciendo:
"Padre mío: yo soy tus manos trabajando en la tierra, que se cumpla tu voluntad por encima de la mía, y en tu nombre yo aporto esta energía".

En esos momentos separan sus manos del pecho y las dirigen a aquello que quieran armonizar. Su tercer ojo permanecerá abierto trabajando en la visualización, de cómo es la situación que desean sea arreglada, viendo a las personas saludables, viendo la situación en armonía, llenando de luz, color y vida, todo aquello que este bajo el flujo de la energía. Permanezcan así por espacio de un minuto. (Si no se ha trabajado en la plasmación del escudo aúrico, el flujo energético es muchísimo menor y se puede transferir energía en un mismo punto por 10 ó 15 minutos si se llega a requerir).

TERCERO: Regresen nuevamente sus manos al pecho y eleven la oración diciendo:
"Gracias Padre mío por permitirme trabajar en tu nombre".

De esta manera habrán cumplido con parte de su trabajo para traer "el Reino de Dios a la tierra".

Debo mencionar que si bien esta práctica es posible realizarla aun sin el escudo de energía, el tener ese escudo concede un poder mil veces mayor que cuando al aura presenta anormalidades o irregularidades impropias de un ser espiritual.

Dejo mis palabras en ustedes y que la luz guíe cada paso que den en esta tierra.

 

EL SENDERO A LA INICIACIÓN, 2ª PARTE:
EXPANSIÓN DE CONCIENCIA

Esta sección estará a cargo del Maestro Djwal Khul, su objetivo es presentar en forma secuencial, lecciones que nos ayuden a entender los pasos que recorre un discipulo para llegar hasta la puerta de la iniciación.

 

INFLUENCIA DE LAS ESCUELAS SOBRE LOS DISCÍPULOS

Sean bienvenidos.

En la lección anterior describimos de una manera sintética, las diversas etapas en que puede describirse el camino del aspirante. Mencioné que el punto del no retorno es importante para diferenciar de una manera clara ante nosotros, que un aspirante específico se encuentra ya a disposición nuestra con posibilidades de éxito.

Generalmente es responsabilidad del guía personal atender la evolución del discípulo antes de cruzar el punto de no retorno; más allá de ese punto, los instructores de la escuela interna tomamos a nuestro cargo al estudiante y el guía personal se convierte en un colaborador nuestro; desde ese momento en adelante, las necesidades del estudiante serán atendidas por la escuela interior.

Esta escuela interna está organizada de tal manera que podríamos hablar de círculos concéntricos: contamos con instructores que atienden a los recién llegados, instructores que dan especial importancia al entrenamiento intelectual de los discípulos, ya que en estas primeras etapas es muy importante satisfacer las inquietudes que la mente humana manifiesta al haber roto el equilibrio de su vida mundana, sin embargo, lo que nosotros llamamos el primer paso en el sendero del discipulado, llega una vez que el estudiante ha asimilado las verdades fundamentales de este nuevo camino.

Mencionamos que es menester alcanzar un equilibrio, una estabilidad energética, antes de poder pensar que el aspirante ha dado ya el primer paso en el sendero. Cuando esto ha sido hecho y se debe mencionar que este proceso puede durar desde algunos meses hasta varios años, el entrenamiento sigue etapas más formales.

Satisfechas las necesidades intelectuales, éstas pasan a ocupar un segundo plano y el flujo energético, la conformación del cuerpo energético del individuo empieza a ser de importancia relevante. Se debe enfatizar el hecho de que no son los conceptos los que traen la evolución al hombre, sino más bien la conformación, el fortalecimiento y la armonía que manifieste su cuerpo energético.
Desde el punto de vista de la Logia de Maestros, no estamos ansiosos de convertir a nuestros estudiantes en grandes conocedores de conceptos espirituales, sino más bien en unidades de vida que manifiesten la nota armoniosa que les correponde dentro del concierto universal.

No será dictando conferencias o escribiendo libros como se puede alcanzar la iniciación, sino teniendo perfectamente claro cuál es la función del ser espiritual encarnado en la tierra, manteniendo perfecto control sobre su cuerpo emocional y mental, manifestando una armonía cotidiana cada segundo de existencia y buscando acrecentar la convivencia armónica y la unidad con todo lo que existe, como realmente se estarán dando los pasos correctos en este sendero que lleva a la iniciación.

La importancia de estas palabras estriba, en que una vez que el estudiante ha dado su primer paso en el sendero, es normal que sus esfuerzos vayan encaminados hacia la acumulación de conceptos, dado que ésta ha sido la norma que ha caracterizado su vida anterior. Generalmente se piensa que el que sabe más está más evolucionado, sin embargo, lo único que manifiesta podrá ser un aparato mental mejor preparado.

Queda otro factor igualmente importante que es el referente al cuerpo emocional o cuerpo de los deseos. El equilibrio que manifieste en el dominio de su carácter, en el dominio de sus emociones, en la armonía con que manifieste su vida normal, juntos estos dos factores, determinarán el grado de avance en que se encuentra el aspirante.

Debemos también reconocer que en este camino no se distinguen necesariamente los que van adelantados por ser aquéllos responsables de grupo en el plano físico. Muchas veces algunos de los estudiantes se encuentran más aventajados que sus propios instructores, de hecho la palabra MAESTRO debería ser desterrada de las escuelas espirituales, pues ésta en muchas ocasiones confunde a los estudiantes, dándoles una imagen de su instructor que no corresponde a la realidad, y por otra, la persona que recibe este título, inevitablemente tendrá que asimilarlo con humildad o correr el riesgo de enturbiar más la imagen que tiene de sí mismo y que tarde o temprano ocasionará mayores problemas dentro de su lucha interior.

Los instructores han elegido el camino de la responsabilidad y del servicio. Los instructores llegan a estos puestos porque sus aparatos mentales les permiten hacer un correcto uso del lenguaje para dar cuerpo a las ideas del espíritu; en otras palabras, el que puede explicar mejor los conceptos, rápidamente es identificado como instructor y sus cualidades lo pueden llevar al frente de un grupo, sin embargo, no es característico de todos los aspirantes evolucionados el contar con esta cualidad, por lo que no es regla general pensar que los más evolucionados deben necesariamente pasar por el grado de instructor.

Mis palabras van encaminadas a romper con los espejismos más comunes a los que se enfrenta el estudiante.

Deseo someter al juicio espiritual interior de cada uno de ustedes, todas aquellas verdades fundamentales que normalmente caracterizan a los estudiantes; cada uno deberá reconocer que su camino es individual y que la confIanza que deposite en sus instructores o en sus guías personales, debe entenderse únicamente en términos de alianza espiritual, pero en ningún momento substituir sus personales opiniones por las de su instructor, o bien dejar que su libre albedrío sea manejado por aquéllos en quienes recae la responsabilidad de instruirlo.

Entender el significado de la palabra ASPIRANTE es de una vital importancia en estos momentos; para el estudiante todo debe ser materia de estudio y aprendizaje, debe entender que la escuela en que se encuentra en estos momentos no es la única escuela, ni la mejor sobre la tierra, ni sus instructores son los seres perfectos que van a darle respuesta a todas sus preguntas, ni la enseñanza que está recibiendo es precisamente la más elevada, ni el momento que está viviendo será permanente; el aspirante debe entender todo en términos de transitoriedad, en términos de tiempo y espacio, puesto que ésta es su manifestación en el plano físico.

Si en estos momentos pertenece a una determinada escuela, practica alguna religión, tiene a determinadas personas como instructores y a otros como condiscípulos, todo esto obedece al momento especial de evolución por el que está pasando; en ningún momento debe sentir compromisos permanentes, ni con su escuela, ni con sus instructores, ni con sus condiscípulos; tales compromisos deberá sentirlos en términos de amor, más nunca en términos de esclavitud.

El amor es lo único que puede comprometer al hombre y sólo por el amor es permitido establecer alianzas con seres, escuelas o cualquier otro objeto del mundo tridimensional; si en algún momento llegaran a sentir que la responsabilidad que vienen afrontando es una carga, es molesta o los lleva a una situación de crisis, mediten cuidadosamente y vean si el momento por el que han estado pasando sigue vigente o si su propio crecimiento espiritual los lleva a buscar un nuevo sendero.

Para aquéllos que se encuentran al frente de las instituciones que se han elevado a la categoría de instructores, que han aceptado la responsabilidad y el servicio que implica estar al frente de un grupo de seres que piden ayuda y orientación en su camino, a ustedes también les diré que en cada uno de sus hermanos vean no a un ser que está dispuesto a atender hasta el mínimo deseo de ustedes, no los vean como pequeños niños a quienes pueden ordenar cualquier cosa y ser atendidos como ustedes desean, no sientan que están haciendo favores y que por lo tanto necesitan de una contribución agradecida, antes bien, que sea el amor hacia ellos lo que cualifique el servicio que estan ofreciendo; intérnense en su Yo interior, sumérjanse hasta establecer el contacto con el Maestro interno y de allí obtengan la luz necesaria para iluminar el sendero por el que momentáneamente pasan sus discípulos y que los ha llevado hasta donde están ustedes.

Ni sus discípulos serán eternamente discípulos de ustedes, ni ustedes permanecerán eternamente como instructores de escuela; todos los papeles son temporales, todos los momentos son válidos por un determinado tiempo y nunca es conveniente pensar que debemos perpetuarnos en la labor que estamos desarrollando; que cada quien piense en atender la vida tal como se le presente cada día de su existencia.

Bien, estas palabras han sido para clarificar los conceptos de aquellos que se encuentran más allá del punto de no retorno. Estos conceptos seguramente los llevarán a meditaciones profundas en donde analicen sus papeles actuales y la situación que guardan con respecto de cada una de las instituciones en que estudian.

Deseo también mencionar un último punto: aun cuando estas palabras pudieran animarlos a abandonar aquellos estudios que han emprendido por tanto tiempo; aun cuando estas palabras los muevan a buscar nuevos horizontes, permítanme decirles que si algún esfuerzo vale la pena dentro del campo de manifestación humano, es precisamente aquél que está encaminado al establecimiento de una institución que reeduque a los seres humanos.

Antes de tomar decisiones apresuradas mediten profundamente, extraigan la luz de su ser interior y encuentren allí las respuestas a las inquietudes por las que están pasando.

Dejo mi luz entre ustedes.

Que así sea.

 

LOS CUATRO SENDEROS

Ahora, regresando al tema que estamos desarrollando, explicamos ya en qué consiste el primer paso Aquieten sus mentes y presten especial atención a estas palabras: Cada uno de ustedes debe hacer un esfuerzo permanente por seguir caminando en el sendero de su evolución; no caigan en el estancamiento, no permitan que el conocimiento de estar cumpliendo una misión los lleve a pensar que su evolución se dará en forma automática, recuerden que el trabajo que están desarrollando únicamente representa dharma para ustedes, pero la evolución, el desarrollo personal, se finca en base al esfuerzo que cada quien hace en sus vidas personales para seguir adelante en el camino; así pues, extraigan de ese dharma las oportunidades que necesitan para seguir adelante en su camino personal.

en el sendero de la iniciación. Mencionamos que una vez pasado el punto de no retorno y ya que las energías del aspirante se han estabilizado de manera que sus objetivos permanecen claros en su mente, y el entusiasmo infantil que caracteriza a los recién llegados ha desaparecido para dar paso a un interés inteligente y consciente por andar en el camino de una manera congruente con aquello que está recibiendo, entonces al aspirante se le ofrecen varias opciones:

Por una parte su alma empieza a tener una mayor influencia sobre su vida personal, el efecto que las enseñanzas están haciendo sobre su ser interior, puede verse como un acrecentamiento de la energía hacia las partes externas de su aura, es decir, el cascarón que antes se había roto en una sola porción, empieza a resquebrajarse a medida que el alma empieza a tomar el dominio de la vida; podría ser vista como un cascarón agrietado que de pronto empieza a verse rodeado de luz brillante, mientras que las porciones del cascarón antiguas se observan opacas en el ser. La nueva luz que empieza a salir del alma forma ahora un segundo cascarón de naturaleza más sutil, de colores más brillantes y con un alcance mayor.

Las esferas de luz que rodean a los seres en el sendero son más grandes, más brillante y reflejan claramente el esfuerzo personal, sin embargo, tomará tiempo todavía disolver las cortezas del cascarón anterior, mas esto será inevitable al cabo de un cierto tiempo.
En los niveles humanos, el aspirante empieza a llenarse de una paz desconocida para él, la sensación de libertad que su alma experimenta se traduce en un estado casi permanente de armonía interior, sin embargo, este estado durará hasta en tanto el aspirante no empiece a observar el resto del camino; podríamos pensar y describir este proceso, como ese momento transitorio y corto por el que pasa un alpinista al momento de llegar a un pequeño descanso durante su largo ascenso a una montaña muy alta, llega a ese pequeño descanso, se siente feliz por haberlo logrado, por unos minutos voltea hacia el espacio, voltea a observar todo aquello que ha ascendido, mira al cielo, siente su libertad, siente un placer infinito y cuando es tiempo de retomar la senda, voltea nuevamente hacia la montaña y empieza a escalar el siguiente tramo.

La atención del estudiante durante este período se centra en esa situación de armonía que percibe, olvidándose momentáneamente de que el trabajo debe continuar, sin embargo, el sendero está salpicado de estos descansos en donde momentáneamente el caminante puede regocijarse de nuevas experiencias en donde su alma se llena de gozo y de paz.

Ahora su nueva conciencia le permite discriminar mejor el sendero, su alma empieza a mostrar sus verdaderas inclinaciones y aquí podríamos hablar de algunos senderos por donde los aspirantes empiezan a encaminar sus pasos:

Se encuentra el sendero "de la enseñanza" en donde el ser empieza a hacer esfuerzos por participar a otros de esos conocimientos que lo han llevado al lugar donde se encuentra; empieza a esforzarse por guiar a otros, empieza a prepararse para que en su debido momento pueda servir como guía de grupos. Sin embargo, existe otro sendero, "el de los guardianes". En éstos, el sentido de protección se despierta desde las primeras etapas y entonces empieza a sufrir experiencias en donde se ve luchar contra seres obscuros, contra fuerzas negativas, contra un sinfín de entes que moran en los planos espirituales y que perturban el sendero de aquellos servidores de la luz; su camino lo lleva a esforzarse por aprender a identificar las claves para el manejo de las energías, la protección de ciertos símbolos sagrados, de ciertos grupos espirituales, de ciertos hermanos que él reconoce en desventaja con respecto a esas fuerzas, y en fin, se convierte a sí mismo en paladín de la justicia, esforzándose siempre por cumplir mejor su papel.

Existe también el camino "del terapeuta" en donde el aspirante siente y desea poder curar con el flujo de energía, con su mente, con sus manos, con todo su ser; se esfuerza por sanar a los demás, se esfuerza por encontrar una respuesta que pueda dar la salud de aquéllos que lo rodean.

Existe también el camino "del mártir", que una vez que su alma empieza a percibir las energías del cosmos, transforma su vida por una vida de servicio y se entrega de lleno a hacer el bien a sus semejantes, buscando a través de este sendero, llegar hasta la iniciación.

Así pues, el sendero del instructor, el del guardián, el del terapeuta y el del mártir, son cuatro caminos a través de los cuales camina la mayor parte de los aspirantes; siempre habrá más y de hecho cada aspirante recorre su propio camino. En ocasiones el aspirante andará por más de uno y muchas veces aparentemente caminará por los cuatro, pero debemos entender lo que subsiste atrás de todo esto: Su alma ha empezado a influenciar la personalidad y a tomar el control, los Maestros de la escuela interior se encuentran trabajando internamente con él, haciéndole percibir porciones del plan que él mismo se fijó para esta encarnación en particular; son ideales temporales los que abriga el aspirante durante estas etapas, lo limitado de su mente le impide ver el motor que lo viene impulsando no únicamente en esta encarnación, sino a lo largo de su vida como espíritu.

El instructor percibe como su más grande meta, el poder llevar sus enseñanzas a un sinfín de hermanos que reconoce como faltos de educación espiritual.

El guardián pretende hacer de su vida una eterna bandera de justicia, se convierte a sí mismo en héroe de múltiples batallas, se afilia con grupos extraterrestres y en ocasiones extragalácticos, se siente parte de organizaciones que han trabajado por la justicia durante milenios de años y tras esa bandera actúa en este plano físico.

El terapeuta toma como ejemplo a Jesús y trata de reproducir su vida a la manera particular como la entiende, llevando a los necesitados un poco de esa energía de salud que él ha llegado a acumular en su cuerpo; su más grande meta es poder llegar a curar a todos los seres que lleguen hasta él.

El mártir, igualmente, pretende hacer de su vida un eterno servicio para servir como ejemplo tal como lo hizo Jesús en su tiempo.
Cuando se empieza a recorrer el sendero, este paso representa para el aspirante su primer contacto con el espejismo. De hecho, en esta etapa, el aspirante empieza a disolver el maya para penetrar en el espejismo.

Los cuatro senderos se caracterizan por una alta emotividad que los impulsa a abrigar un ideal y a hacer de su vida un fiel reflejo de ese ideal que persigue, ha sido descrita por un antiguo comentario como "las dulces mieles del espejismo", porque precisamente ésta es la sensación que anima al discípulo a seguir avanzando por ese sendero, una dulce satisfacción de verse a sí mismo responsable de grupo, protegiendo alguna escuela, curando a mucha gente, o entregando su vida tal como lo hizo Cristo.

Los cuatro son movidos por motivaciones personales en el fondo, aunque el camino mismo haya previsto que en la satisfacción de esos deseos personales, la colectividad de los seres humanos se vea beneficiada. Expresado en palabras abstractas pero que sintetizan grandes verdades se podría decir así: que la perfección del universo es tal, que ha previsto que aquéllos más adelantados en el camino sirvan a los que se encuentran en etapas inferiores; aun cuando la ilusión no constituye en sí misma un engaño para el aspirante, sí le ocasiona que su camino se vea momentáneamente detenido a fin de seguir satisfaciendo ese anhelo interior de sentirse cumpliendo con la Voluntad del Padre.

Sin embargo, el camino sigue y el discípulo deberá aprender que es posible seguir sirviendo mientras sus pasos continúan la senda cuesta arriba; el discípulo deberá aprender que más allá de cualquier ideal que de momento su vida persiga, se encuentra el sendero que lleva a la iniciación. Es preciso reconocer que la continua búsqueda hacia nuevos horizontes de la vida espiritual, es la garantía del continuo avance que se hace por este camino.

La ilusión es un tema profundamente complejo que ya en una ocasión traté con la señora Bailey. En esta ocasión me propongo aunque no en ese grado de extensión, describir algunos aspectos fundamentales que deberán permanecer siempre conscientes en las mentes de aquellos que han llegado ya a este nivel.

Por ahora dejo que estas palabras surtan el efecto que deben tener en sus mentes.

Queden en paz.

OTROS SENDEROS

Mencionamos que cuando el alma del aspirante empieza a tomar el dominio de su vida, es frecuente observar que los pasos son dirigidos en alguno de los cuatro senderos que mencionamos en nuestra lección anterior, pero tal como lo dije también, no son los únicos caminos, existen más que podríamos caracterizar de múltiples formas, como ejemplo: El camino del amigo que se caracteriza principalmente por andar en busca siempre de alguien a quien ayudar, convertirse en su protector, permanecer siempre a su lado sintiendo que esa es una gran misión para él; son personas que toman bajo su resguardo el camino de otra persona con la cual se sienten en afinidad o en deuda.
El camino de la madre cuya principal característica está en desarrollar una intensa actividad de protección para con todos los niños que se cruzan en su camino. Se le llama de la madre no porque sea exclusivamente propio de mujeres, sino porque el sentimiento que lo motiva es un sentimiento análogo al de la maternidad.

Existe el camino del mago, aquél que busca especializarse en claves y fórmulas que le den el control sobre la materia y la energía, y así podríamos mencionar muchos más que resultan de combinaciones de los cuatro primeros.

Lo que interesa en esta ocasión, es penetrar en los obscuros ámbitos de donde proceden las fuerzas que mueven a los aspirantes en estas etapas. La energía del alma empieza a dominar la vida del individuo, pero no de una manera clara y franca, sino todavía influenciado en gran medida por las experiencias acumuladas en la vida presente y por aquellas anormalidades que caracterizan el aura de todas las personas.

De esto resulta que el camino escogido no es muchas veces mantenido a lo largo del proceso de despertar del ser; es común observar cómo los discípulos a medida que adquieren mayor luz, abandonan el sendero por el que venían caminando y se lanzan a la búsqueda de otro que satisfaga las nuevas necesidades que perciben de su interno.

El individuo empieza a experimentar las nieblas del espejismo; ya ha sabido despegarse del maya aun cuando éste todavía representa para él un obstáculo a vencer; su atención y su mente se enfocan en aquello que él desea hacer, generalmente los vicios de la personalidad son dominados, las virtudes engalanan ahora la vida del ser, sin embargo, no son éstas quienes le llaman la atención, sino esa búsqueda incesante por descubrir de una manera genuina, las necesidades de su cuerpo astral.

En aquellos individuos que alcanzan esta etapa antes de establecer compromisos matrimoniales o de hijos, resulta de una manera más sencilla, puesto que las relaciones con sus padres, hermanos o amigos, son tratadas de una manera más natural y sin prejuicios; esto se debe en gran parte a que la relación entre esposos y entre padres e hijos, representan uno de los grandes obstáculos del maya. Es curioso observar cómo uno de estos obstáculos se manifiesta al pensar que una pareja se posee el uno al otro. Pensar que la vida del compañero o compañera son propiedad de su pareja es tan ilógico, como pensar que el hombre se encuentra separado de Dios.

Para los padres, constituyen también un espejismo los sentimientos que él identifica como amor y que en realidad son de naturaleza más baja, son corrientes energéticas que fluyen hacia adentro y por lo tanto se podría decir que son egoístas.

Su visión para con los hijos es también parte del maya, los hijos no les pertenecen aunque ellos sientan que así es, sin embargo, aceptan que sus hijos tarde o temprano llevarán una vida separada y que es parte de las leyes que gobiernan este mundo; en este caso, los padres, es común que piensen más en sus hijos, siendo entonces su sentimiento una fuerza que sale de ellos, un amor más desinteresado que el que lo une a su pareja.

Para los hijos, quienes crecen pensando que tarde o temprano tendrán que formar un hogar, el amor que los une a sus padres no representa un obstáculo tan grande de maya como lo es para ellos; el desapego derivado de saber que tarde o temprano se independizarán los ayuda en este propósito, así pues, todos estos obstáculos los debe pasar el individuo que ha llegado a esta etapa del camino rodeado de compromisos familiares.

El descubrir la verdadera naturaleza de su amor para con su pareja, para con sus hijos y entenderla ahora en términos espirituales, puede representar un gran obstáculo para la unión familiar; debemos observar que mientras uno de los integrantes de la familia está cambiando, el resto son únicamente participantes pasivos de una transformación que está teniendo lugar sin que ellos intervengan. Muchas veces este cambio de conciencia o cambio de vida que el aspirante sufre, afecta de tal forma las relaciones familiares, que puede incluso ocasionar una separación. Los estudiantes deberán estar atentos a estos cambios que de ninguna manera son armoniosos o aconsejables.

Los compromisos contraídos en cualquier momento de la vida del estudiante, deben ser atendidos con un gran sentido de responsabilidad y manteniendo siempre una clara visión de las consecuencias de cualquier decisión que se tome, así pues, si los cambios internos del ser pueden ser llevados alterando en un mínimo la estabilidad familiar, será un gran paso en la evolución de este ser.
Dentro del camino por el que los aspirantes pasan, se esconden ciertos descubrimientos que a medida que son alcanzados impactan en mayor o menor grado la vida de los discípulos. A medida que el alma empieza a inundar cada vez más la mente del estudiante, su comprensión de la vida empieza a adquirir la característica de síntesis que tan importante es en la batalla con la mente concreta.

Esta batalla a la que me refiero se da en términos de conocimiento y sabiduría; la mente concreta busca conceptos, hechos, datos, fechas, mientras que la mente abstracta, madre de la sabiduría y de la síntesis, estudia los porqués, las causas, las esencias de todo lo que ocurre en el mundo fenoménico.

El estudiante pasa por una gran etapa inicial en donde la mente concreta busca, estudia, investiga, acumula hechos y establece juicios, pero cada uno de esos conocimientos empieza a darle argumentos y a estimular ese otro sentido que se desarrolla en la mente abstracta o superior. Poco a poco ésta empieza a bañar a la mente concreta con una energía tal, que le permite ir más allá de las apariencias que encubren los conceptos y los hechos del mundo físico y entonces ocurre un proceso que se revierte: la mente concreta observa sin juzgar y en lugar de establecer una búsqueda en la vida física, su búsqueda se centra en la mente abstracta, extrayendo de allí ciertos principios fundamentales que dan lugar al conocimiento; de esta manera, la mente concreta empieza a aprender de la mente abstracta, en lugar de hacerlo del mundo de las formas.

Se dice entonces que el aspirante ha alcanzado un grado en donde su Maestro interior empieza a ser el que lo guía, pero antes ocurren una serie de hechos que conviene mencionar:

Durante el pasaje por los planos del espejismo, el individuo se asocia a diferentes organizaciones, escuelas, templos o círculos de estudio, aprende de todos ellos, va acumulando hechos y adquiere una personal interpretación acerca de lo que acontece en la vida.

Las escuelas por su parte satisfacen las necesidades de los estudiantes, pero están matizadas por las intenciones y deseos de aquellos que las dirigen. Las escuelas son los vestidos de las personalidades de los que han venido o vienen dirigiendo la escuela.

Cuando un estudiante se enfrenta a una organización, participa de ella, la enriquece y se enriquece a sí mismo, contribuye a que esta organización crezca, se enriquezca y represente una opción válida para todos los que como él andan en la búsqueda de ese conocimiento.
Es necesario detenernos un poco y analizar las características fundamentales de las escuelas que hoy por hoy es posible encontrar en la tierra.

Este será el tema de las futuras sesiones; analizaremos con relativo detalle algunas de las características de las escuelas que se presentan como opciones para el individuo y observaremos cómo es que los individuos que participan en ellas, van adquiriendo también las cualidades y características que la escuela proporciona, constituyendo de esta manera centros de espejismo, de maya y de ilusión, que son necesarios para el desarrollo del individuo.

Deseo aclarar que estos tres términos empleados maya, espejismo e ilusión, no deben ser entendidos como obstáculos necesariamente para los discípulos; podemos explicarlo diciendo que el maya es importantísimo para aquellos seres que recién ingresan al reino humano, pues es la garantía de que sabrán cumplir con sus funciones como individuos, pero a medida que el ser progresa y su cuerpo astral le permite percibir las dulces mieles del amor, del odio y también otras emociones que caracterizan al vehículo astral humano, es el espejismo ahora el que le ayudará a entender a manejar estas energías nuevas para él.

El maya entonces, para este ser que empieza a subir nuevos niveles es un obstáculo, pero el espejismo es su maestro y seguirá siendo así hasta que no desarrolle en sí mismo la gran facultad de razonamiento y empiece a descubrir que la vida es más equilibrada cuando el cerebro domina las emociones. Cuando esto ocurra, las grandes luchas entre lo que debe hacer y lo que quiere hacer empiezan a darse en su vida.

El espejismo entonces empieza a ser un obstáculo, mientras que la ilusión empieza a mover su vida, llena su mente de ideales, empieza a perseguir grandes ideales y su vida se mueve en ese sentido. Finalmente cuando la intuición haga su aparición en el ser, la ilusión empezará a ser un obstáculo. La mente deberá ser dominada, aquietada, a fin de que la intuición pueda tomar el lugar que le corresponde dentro del individuo y así cada uno de estos tres aspectos representa una vía de aprendizaje por un lado y un obstáculo a vencer por el otro.

Dejaré que mis palabras terminen en este punto.

Quedan mis bendiciones entre ustedes.

 

EL TRABAJO DE LA ESCUELA INTERNA

Explicábamos que en el proceso gradual para incrementar la autoconciencía que siguen los aspirantes, es normal que éstos se asocien a instituciónes educativas, órdenes religiosas, escuelas espirituales o diferentes movimientos que impulsan una determinada línea de acción o filosofía, a fin de obtener un cierto grado de realización personal.

En esta comunicación y en las subsecuentes, procuraremos explicar cómo es que actúan las más comunes filosofías de orden espiritual, y qué tipo de impacto determinan en la mente de sus discípulos.

Para empezar deberemos explicar que dentro de las opciones que se abren al individuo, es posible encontrar movimientos impulsados por los Maestros Espirituales, por la Jerarquía de Maestros, y movimientos que son creados por las mentes humanas en sus deseos por alcanzar a comprender eso que intuyen en su mente.

Existen también residuos de movimientos que antiguamente fueron impulsados por la Jerarquía Espiritual, pero que dejaron de hacerlo dado que los móviles se apartaron del esquema original, o bien, el árbol ha dejado de estar sustentado por las energías del cosmos y se nutre exclusivamente de la energía humana que le proporcionan sus seguidores; en estos casos, los destinos y las direcciones en que se moverá esa organización, dependerán exclusivamente del grado de visión que sus líderes tengan del plan maestro del Logos Solar. Tenemos pues, una variada gama de opciones, que en un momento determinado de la humanidad, están guiando a aquellos seres humanos que han empezado a alejarse de las masas, porque perciben una realidad superior a la tridimensional.

De los tres casos mencionados, dos de ellos son, o fueron, impulsados por los Maestros espirituales y un tercero ha sido creación humana; este último se diferencia de los otros dos, en los móviles secundarios que nunca son puestos al descubierto, sino que permanecen velados atrás de un cuerpo doctrinario con que se engloban las mentes de los seguidores. Generalmente este tipo de movimientos mantiene fines egoístas, generalmente las metas que pretende buscar son temporales y carecen de una lógica cuando son enfrentadas dentro del esquema evolutivo de la humanidad; pareciera como una pieza de rompecabezas cuyo lugar no concuerda con ninguno de los espacios ya vacíos.

En todos los tiempos han existido líderes espirituales que fácilmente pueden envolver las mentes de los seres humanos que no han desarrollado aún su capacidad de raciocinio y se impulsan primordialmente en base a sus impulsos emotivos; muchos casos se podrían dar de líderes que son capaces de mover a las masas humanas hacia la destrucción, hacia el vandalismo, meterlos en una guerra sin sentido y todo únicamente exaltando el factor emotivo de los seres humanos.

Recordemos por unos momentos que el vehículo astral tiene un mecanismo de respuesta que se basa en reflejos, es decir, emite una energía con las mismas cualidades que la que está recibiendo; de esta forma, cuando se encuentra reunido un gran grupo de individuos, basta con que en alguno de ellos se genere una energía de orden emocional de relativa intensidad, para que inmediatamente encuentre eco en el resto de las personas allí reunidas, tal es el caso de los lamentables sucesos que ocurren cuando el pánico se apodera de las mentes de una muchedumbre, o bien cuando ciertos líderes políticos impulsan a sus escuchas a tomar las armas o a efectuar actos de vandalismo.

Esta energía que se difunde rápidamente entre los seres humanos, específicamente en los cuerpos astrales, se le ha dado en llamar un egregor; este egregor toma rápidamente fuerza y puede llegar a convertirse en una entidad separada e independiente, que por su propia cuenta sigue impulsando seres humanos hacia los mismos fines que persiguió su creador, si es que éste conoce los secretos para alimentar este tipo de egregores.

Pues bien, podríamos decir que analizando la historia de los seres humanos, las diferentes escuelas de pensamiento que se han creado desde la antigüedad, han ido creciendo como crecen las ramas de los árboles, y sin embargo, todas las ramas que hoy presenta ese árbol están sustentadas e integradas por un mismo tronco, pero así como el tronco va reduciendo su diámetro, perdiendo su firmeza, para adquirir la flexibilidad de las pequeñas ramitas, de esa misma manera el ser humano ha ido evolucionando y enriqueciendo su manifestación; su tronco representa el vínculo que tiene con el universo, la seguridad de su propia existencia, la certeza que tiene que es un ser vivo, que tiene un lugar dentro de esta manifestación y las ramitas constituyen para él los diferentes campos de actividad en los que se mueve. Diríamos entonces: que un ser humano con muchas ramitas, representaría a aquél cuya actividad se desenvuelve en muchas ramas; una persona equilibrada, una persona completa, que ha incursionado en muchos campos, mientras que otros muestran al mundo unas pocas ramas bien cuidadas y se sienten orgullosos de ellas, me refiero específicamente a aquéllos que han hecho de un determinado campo de actividad su más grande orgullo personal y han descuidado otros factores que pudieran darle en un momento dado, el equilibrio y la capacidad de convivir con todo tipo de seres humanos, sin importar el campo de acción en que ellos se desenvuelven.

De esta manera, tenemos que cada ser humano pudiera ser simbólicamente representado como un pequeño arbolito, y el crecimiento de sus ramas significaría el grado de dominio que tiene sobre ese determinado campo de actividad.

Unas pocas ramas implicará a un ser humano dedicado a unas pocas actividades.

Muchas ramas de escaso tamaño simbolizarían al ser humano que ha caminado en muchos senderos, sin jamás llegar a dominar alguno.
Arboles de una sola rama con unas cuantas hojitas, representarían a aquellos seres que han vivido toda su vida dedicados exclusivamente a una cierta cosa, descuidando completamente otros campos de expresión; representan a esos seres que si por alguna razón se ven forzados a dejar sus actividades de ese campo, no podrán subsistir en algún otro.

Finalmente, árboles con ramas de mediano tamaño pero abundantes, implicará que el ser humano mantiene un equilibrio alrededor de su tronco, ha incursionado en varios campos y ha logrado un relativo control o dominio en cada uno de ellos.

He querido dar esta explicación porque los aspirantes y los discípulos en general, adolecen en muchas ocasiones de estos mismos defectos; toman una determinada línea de estudio o de actividad, dedican toda su vida a esa línea, y nunca se preocupan por incursionar, estudiar, dominar algún otro tipo de actividad fuera de la que les proporciona la escuela. De esto resulta: que los discípulos deben pasar repetidas veces por los ciclos de reencarnación tratando de completar su formación, debido a que ninguna escuela ha podido desarrollar una serie de actividades que puedan darle a sus discípulos un crecimiento armónico en los diferentes campos del saber humano.

Hay escuelas que dedican toda su atención a las diferentes técnicas de curación. Hay otras que hacen del yoga y del cuidado del cuerpo físico la piedra angular de su filosofía.

Hay grupos que sobre bases astrológicas y cabalísticas explican todos los fenómenos que ocurren en el mundo y sienten que esa enseñanza es suficiente para sus discípulos. Hay otras que sobre bases psicológicas reconstruyen el edificio de las relaciones humanas y sientan las bases para el crecimiento espiritual.

Hay quienes exhaltan los poderes de la mente y a través de numerosas prácticas de mentalismo entrenan a sus discípulos en la sabiduría espiritual. Otras recurren a la magia y por medio de rituales complicados logran establecer el vínculo con los Maestros Espirituales.
Otras más, mediante el manejo de las energías terrestres buscan establecer la armonía del cuerpo con su madre tierra, y lograr ciertas metas que para ellos representan el máximo de su aspiración. Otras, por la práctica de la oración continua o de los mantrams cantados, logran alcanzar el éxtasis que para ellos simboliza la unión con la Divinidad y el propósito último de la existencia humana.

Podríamos seguir enumerando casos y más casos como aquéllos que entienden que el amor es lo único que hay que aprender; como los otros que buscan únicamente la paz entre los humanos y entre las naciones, o como las religiones que siguen los evangelios o tratados complicados de disciplina espiritual, para garantizarse un lugar en un paraíso que vendrá después de la muerte.

Todos estos movimientos, corrientes filosóficas o enseñanzas, son ramas de un conocimiento infinitamente más vasto y que ha sido puesto en palabras, ha sido puesto en esquemas ordenados, de acuerdo a como la percepción particular de los fundadores de esos movimientos lo fueron captando.

El discípulo entonces debe mantener conscientemente su impostergable deseo de alcanzar la autorrealización, pero evaluando cada una de las opciones que se abren ante él, a la luz de entender que cada una de ellas representa la interpretación particular de sus fundadores o sus líderes actuales, de una verdad que es parcialmente percibida. Debe entender que su nexo con las escuelas no es de ninguna manera eterno sino más bien temporal, y que él no es de ninguna manera un esclavo, sino un estudiante que toma de la escuela lo que requiere para su evolución y deja en ella lo que él pueda aportar de sus propias vivencias o experiencias, para beneficio de aquéllos que también asisten.

Caso muy diferente sería el de los discípulos convertidos ya en instructores espirituales, para ellos, abrazar una doctrina y convertirse en exponentes o portadores de una determinada verdad, es parte de la misión que se han impuesto; ellos, por su parte, deberán entender que no importa que tan universales puedan ser los conceptos que están impartiendo, no importa el grado de comprensión que ellos mismos puedan tener de la enseñanza que están dando a sus discípulos, no importa que tan distantes, variadas o complejas sean las materias que se ofrecen a sus discípulos, siempre la escuela representará una interpretación particular de la Verdad Absoluta, y ellos a su vez serán intérpretes específicos de esa verdad que su escuela está proporcionando al mundo.

Deberán entender que cada uno de los instructores representa una rama dentro del árbol de la escuela y que cada rama es diferente a las demás y juntas todas forman la escuela, pero a su vez ese árbol del cual ellos son pequeñas ramas, no es más que una sola rama del gran árbol de la Verdad Absoluta.

Mantener esto conscientemente presente en todo momento, es garantizar que el fanatismo estará ausente en su escuela y en sus discípulos. Entender esto es actuar con humildad ante algo que se percibe inmensamente grande. Entender esto es poder aportar a sus discípulos la gran oportunidad de decidir libremente, cuál es el camino que desean tomar en sus vidas como aspirantes o discípulos espirituales. Un seguidor de la verdad buscará siempre aquellos campos de actividad que lo enriquezcan más y a través de los cuales pueda proporcionar el más grande servicio a sus hermanos que también se encuentran en el camino.

Un estudiante de la verdad nunca se sentirá esclavo de ninguna institución aun cuando sea el responsable de ella, porque mantendrá siempre por sobre todas las cosas libre su mente y su voluntad, para decidir el mejor camino que le proporcione el mayor adelanto y el mejor servicio.

En las siguientes comunicaciones seguiremos estudiando y profundizando en cómo es que estas escuelas presentan sus verdades a los individuos, y cómo éstos reaccionan hacia esos impulsos provenientes de las instituciones.

Quedeen en paz. Mi luz queda entre ustedes

 

EL NACIMIENTO DE LAS ESCUELAS

Sean bienvenidos:

Destierren sus pensamientos, respiren profundamente y pongan toda su atención en la energía que aportan estas palabras.
No deseo que caigan en la rutina de leer únicamente un mensaje, sin hacer el esfuerzo suficiente para, efectivamente, desarrollar sus mecanismos de percepción espiritual; deben saber que la escalera al cielo se sube peldaño tras peldaño, que la gloria de la coronación como iniciados se trabaja cada instante de la vida, esfuerzo tras esfuerzo, ejerciendo una voluntad constante e incansable y no dejando para periodos de tiempo aislados, querer desarrollar un esfuerzo mayor en substitución a aquellos que no hicieron cada instante de sus vidas.

Una vida espiritual no es aquélla que se vive cada domingo, sino la que es capaz de mantener vigentes los principios morales y espirituales que han aprendido en cada lección que desarrollan en sus vidas, así pues, que estos momentos sean únicamente la ratificación de su deseo por seguir adelante en estos caminos del espíritu; que cada instante de sus vidas sea un reflejo claro de una voluntad firme y decidida en alcanzar las altas cumbres de la evolución humana.

En todas las épocas, en todos los países han brotado las escuelas espirituales trayendo al hombre nuevos vislumbres de la enseñanza que necesita para dar el siguiente paso en su evolución; las escuelas cuando son fundadas en la tierra, necesariamente tienen que crecer sobre la plataforma que le proporciona la idiosincrasia de un pueblo; necesariamente debe crecer alimentada por los anhelos de aquellos seres, hijos de esas tierras, que son capaces de percibir algo más de lo que perciben la mayoría de los humanos; inevitablemente las escuelas deben ofrecer el siguiente paso de aquél en que se encuentran los hermanos a quienes va dirigida la instrucción; es por esta razón que las escuelas espirituales presentan tal variedad de enseñanzas, tal diversidad de doctrinas, liturgias y dogmas; ellas son hijas de los hombres y por esta razón se parecen a ellos.

Cada congregación, cada país, cada grupo, cada raza, tiene guías espirituales, seres pertenecientes a la Gran Universidad, que estudiando la morfología y las características esenciales de cada individuo, de cada raza, pueblo o grupo, estudian cuál será la acentuación más adecuada de presentar las nuevas doctrinas, las nuevas verdades que les permitan a los seres humanos vislumbrar el siguiente paso en su evolución, y así es como nacen las escuelas en la tierra, siguiendo el impulso de aquellos dirigentes de la raza humana, acatando fielmente las emanaciones de luz y de inspiración que los guías de la humanidad vierten sobre las mentes humanas; los que primero respondan serán apoyados firmemente, aligerando sus caminos, proveyéndoles de aquellos factores que necesitan para consumar la obra que están percibiendo por inspiración.

Una multitud de seres en los planos espirituales trabajan de una manera compleja allanando las dificultades y permitiendo al espíritu obediente llevar a cabo esa idea que aun de una manera obscura intuye.

Cuando uno de estos esfuerzos fructifica en una organización, una multitud de seres empieza a apoyar trabajando con otros hermanos, a fin de que puedan constituir el apoyo y la ayuda material, para aquél que se ha echado a cuestas la misión de crear esa organización; generalmente son espíritus en alianza, pero en ocasiones son únicamente espíritus hermanados en la fe y en la misión que se han impuesto. Mientras esto sucede, los guías encargados de dirigir la mente de ese ser que percibió el ideal, trabajan fuertemente bañando de luz y de emanaciones específicas al ser que ha decidido actuar. Las operaciones podrían definirse como tratar de construir su aura de la manera más armoniosa posible; cualquier alteración en su equilibrio energético es tratada inmediatamente, dándole al ser la sensación de permanecer continuamente equilibrado y aparentemente sin verse afectado por las circunstancias externas. Estas características no le vienen por su evolución, sino por el apoyo tan grande que está recibiendo de los mundos espirituales.

Los hermanos que lo ven a él como el guía sienten el magnetismo de su aura, e inmediatamente piensan que están ante un espíritu elevado, en ocasiones lo que están captando es la energía que los Maestros están dándole, en virtud de la misión que se ha autoimpuesto.

Esta es la otra de las razones por las que prevenimos a aquellos guías de instituciones, de pensar que han alcanzado un grado elevado de evolución, cuando en realidad la energía que aportan y la armonía que sienten, son muchas veces consecuencia de la misión que están llevando a cabo y lo que tienen de su evolución personal se ve muchas veces acrecentada. Es el dharma lo que les permite fungir como líderes del movimiento, pero en su siguiente papel, en su siguiente encarnación podría ser que tuvieran que trabajar intensamente para poder lograr lo mismo que ya hicieron en esta ocasión.

La realidad del mundo espiritual actuando sobre los planos tridimensionales, debe ser evidente para todos ustedes; la aspiración de llegar a convertirse en canal de manifestación de estas fuerzas debe ser auténtica en todos ustedes, y sentir que así como es una responsabilidad grande, es también una gran satisfacción poder desempeñar una parte importante dentro del plan que el Logos Solar ha deparado para la tierra.

No importa cuál sea el giro, el énfasis, que cada escuela o institución dé a sus discípulos, éstos cuando llegan por primera vez, no es únicamente conceptos, frases o ejercicios lo que están recibiendo de los instructores, la energía propia de la escuela, el magnetismo particular creado por los miembros de la escuela, forma una energía sutil, una aura magnética e influirá grandemente en aquellos espíritus sensitivos, y prácticamente determinará su estancia o retiro, más que la validez o profundidad de las clases que se estén impartiendo.
El magnetismo de la escuela se forma por la suma de las aspiraciones, la compatibilidad en los motivos, la unificación en los propósitos que cada uno de los seguidores tiene. En la medida en que los líderes puedan unificar las mentes y los deseos de sus discípulos, en esa misma medida adquirirán una aura magnética que filtrará efectivamente la calidad de los discípulos que reciban. He mencionado la palabra filtrar, porque el triunfo o la eficacia de una escuela no se deriva del número de discípulos que posee, sino de la calidad de los que pertenecen a ella.

La filtración magnética es muchas veces más efectiva que la filtración que se hace por métodos meramente humanos; hay instituciones que mantienen sus puertas abiertas a toda clase de público; de éstos seleccionan a aquellos que muestran cualidades apropiadas para profundizar en los estudios, pero esas decisiones quedan al arbitrio de los discípulos aventajados de las mismas escuelas, quienes a su vez no pueden substraerse de las simpatías o antipatías que les causen tales personas; sus decisiones se verán muchas veces influenciadas por compatibilidad de auras o energías, más que por un juicio frío y acertado.

Otras escuelas mantienen cuotas económicas que filtran de una manera a los espíritus que a ella llegan, pero el filtro se efectúa en los aspectos materiales, económicos, siendo por tanto un criterio de filtración cultural o social, pero no espiritual. Cuando son las cuotas el mecanismo de filtración para seleccionar los espíritus, es fácil observar que la escuela no podrá ser llamada universal.

Otras más adornan las exposiciones y los conceptos que enseñan, con una serie variada de altos conocimientos, rebuscados conceptos, obscuras filosofías, obligando a los discípulos a tener una educación vasta si en verdad desean seguir por ese camino. El filtro entonces actúa en los aspectos culturales, relegando a los espíritus que por cuestiones circunstanciales de su dharma o karma en esta particular vida, no han obtenido el grado de cultura mínimo necesario para entender los conceptos que les están impartiendo. Tales escuelas no podrán ser llamadas universales.

Hay otras que piden a sus discípulos abstraerse de ciertos regímenes alimenticios, de ciertas prácticas normales entre la población humana, y someterse a una disciplina en ocasiones no apta para personas obesas, enfermas, o con alguna deficiencia física. En esos casos la escuela no podrá ser llamada universal, puesto que no todas las personas podrán ser sometidas a ese tipo de prácticas.
¿Cuáles son entonces aquellas escuelas que pueden en verdad ser llamadas universales? Para ser estrictos, ninguna de las que se manifiestan en la tierra, porque sus enseñanzas han sido particularizadas para la población en la que se manifiestan, para el grado de cultura en que se mueven esos instructores, para la disciplina en que es preciso caminar para alcanzar lo que ellas proporcionan, o por el lenguaje mismo que constituye en sí otra limitación.

La única escuela universal permanece en los planos etéricos al alcance de todos, a través de sus múltiples manifestaciones en la tierra, a través de una infinita variedad de instituciones que con diferentes nombres, diferentes instructores, diferentes doctrinas, en diferentes lenguas, en todos los tiempos y en todos los lugares, ha llegado hasta los seres humanos a proporcionarles la verdad que necesitan para dar el siguiente paso.

Reconocer la existencia de esta universidad es un imperativo de los momentos actuales. Les pido a todos ustedes que mediten profundamente en estas palabras, y se den cuenta del punto en que se encuentran parados dentro de la evolución espiritual.
Dejo mi luz entre ustedes y continuaremos en la próxima revista.

Nota: Mensajes recibidos en el año 1989

 

 

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