El Obturador y la Combinación
con el Diafragma
Ejercicios
de composición fotográfica
El obturador es uno de los principales mecanismos de la
cámara, cuya función es regular el tiempo que la luz
impresiona la película y, por lo tanto, junto con el diafragma,
controla la exposición para que la emulsión reciba la cantidad
exacta de luz proyectada por el objetivo que se necesita para
formar la imagen latente.
El obturador es básicamente un dispositivo diseñado para
interrumpir o bloquear el haz de luz que proyecta el objetivo
sobre el plano focal, donde se encuentra la película,
permitiendo por lo tanto regular el tiempo de exposición en
pasos o series escalonadas o continuas.
En las primeras décadas de la fotografía y hasta finales
del
siglo XIX, las cámaras carecían de este mecanismo debido
a
que la sensibilidad de las emulsiones era muy escasa y
requerían, por lo tanto, tiempos de exposición muy
prolongados que variaban de algunos segundos hasta varios
minutos. Entonces, era suficiente con retirar la tapa del
objetivo y medir la exposición con un reloj o, simplemente,
contando.
Pero, a medida que la sensibilidad de las películas fue en
aumento, se hizo necesario desarrollar dispositivos activados
por mecanismos de relojería capaces de regular con
precisión tiempos breves de exposición.
El primer obturador, "de guillotina", fue desarrollado por los
astrónomos Fizeau y Focault en 1845 para fotografiar el sol,
pero su uso no se extendió hasta la década de 1850 cuando
se inventaron las placas al colodión húmedo que, en buenas
condiciones de iluminación, requerían una corta exposición.
El mecanismo del obturador es calibrado para proporcionar
con exactitud una extensa escala de tiempos de obturación en
una serie de pasos, de tal manera que el tiempo
subsiguientes es la mitad que el anterior. La escala
convencional es: 1 seg., 1/2 - 1/8 - 1/15 - 1/30 - 1/60 - 1/125 -
1/250 - 1/500 - 1/1.000 - 1/2.000 en los sistemas mecánicos y
hasta 1/4.000 y 1/8.000 en los electrónicos de plano focal,
mientras que en los obturadores centrales -incluso en los
electrónicos- el tiempo mínimo, por razones de diseño,
es de
1/500 avos de segundo.
Esta escala fue adoptada después de la II Guerra Mundial.
Anteriormente, se utilizaron otras escalas o pasos como por
ejemplo: 1 seg., 1/2 - 1/4 - 1/10 - 1/25 - 1/50 - 1/100 - 1/200,
etc.
En las cámaras con obturador de accionamiento electrónico,
el sistema puede ser calibrado para proporcionar
exposiciones largas de varios segundos y, ademas, la
variación de los tiempos puede ser continua, de tal manera
que en la modalidad de exposición automática el sistema
selecciona el tiempo exacto que corresponde para una
determinada abertura de diafragma.
En la modalidad de exposición manual, en las cámaras
electrónicas se utiliza la serie de pasos convencional pero,
cuando se expone en "programa" o AE (Automatic Exposure),
para cualquiera de las aberturas de diafragma puede
corresponder un tiempo de exposición intermedio adecuado
exactamente a la intensidad de la iluminación.
Por otra parte, el obturador dispone de la posición "B" (Bulb),
en la cual permanece abierto mientras se mantiene apretado
el botón de disparo y, en algunas cámaras cuentan también
con la posición "T" (Time), en la cual al oprimirse el botón
el
obturador se abre y, para cerrarlo, se debe oprimir
nuevamente.
"T" (obturador abierto) es necesario en las cámaras de
galería, para poder encuadrar y enfocar. En las cámaras de
35 mm, que no tienen "T", es posible mantener abierto el
obturador durante varios segundos o minutos utilizando un
cable disparador con traba y colocando el dial de tiempos en
"B"
Tipos de obturadores
Existen básicamente dos tipos según la ubicación que
tienen
en la cámara: central (o de laminillas) y de plano focal (o de
cortina), cuyas características de diseño y rendimiento son
substancialmente diferentes.
Obturador Central. Esta ubicado en el objetivo, por
delante o detrás del diafragma. Consiste en una serie de
delgadas laminas metálicas montadas circularmente que
pivotan. En la posición de "descanso" bloquean el paso de la
luz y al ser disparadas se abren simultáneamente, impulsadas
por un muelle (sistema mecánico) o un electroimán (sistema
electromecánico o electrónico).
El obturador perfecto -que no existe- debería abrirse en forma
instantánea y, luego de permanecer abierto el tiempo
seleccionado, tendría que cerrarse en forma también
instantánea. Esto no es posible ya que las laminas deben
vencer la inercia resultante de su propio peso (por ínfima que
parezca) y, entonces, sucede que transcurren milésimas de
segundo hasta que llegan a estar abiertas totalmente, para
luego empezar a cerrarse.
Aunque el obturador es colocado en el lugar donde la sección
del haz de luz es mas estrecha, el tiempo mínimo que se
puede obtener es de 1/500 avos de segundo.
Hasta tiempos de exposición de 1/100, el rendimiento del
obturador central es el correcto pero, con tiempos mas
breves, adolece de fallas propias del diseño.
Sucede que para un tiempo real de 1/100 de segundo, el
obturador tarda 1/250 (4/1000) en abrirse completamente,
permanece abierto durante un 1/250 de segundo e insume
1/333 seg. (3/1000) en cerrarse. El ciclo completo es de 1/90
(11/1000) pero la película, en la practica, recibe menos luz ya
que también se cuenta el periodo en el cual ha estado
entreabierto, siendo en este ejemplo el tiempo efectivo 1/142
(7/1000 avos de segundo).
Por esta razón, los obturadores centrales se calibran por el
tiempo efectivo de exposición, porque de lo contrario la
película quedaría subexpuesta. Esto trae como consecuencia
que para una exposición efectiva de 1/100 de segundo, el
obturador debe permanecer mas tiempo abierto y, si se
fotografían sujetos en movimiento, estos pueden resultar
carentes de nitidez en las áreas mas brillantes. Dicho
sintéticamente: los obturadores centrales tienen una menor
capacidad para congelar movimientos rápidos.
Otra de las características de los obturadores centrales es
que cuando se utiliza el objetivo en grandes aberturas de
diafragma, el propio obturador llega a actuar como un
diafragma, por las mismas razones anotadas anteriormente,
es decir, por el tiempo que tardan en abrirse y cerrarse.
La mayor ventaja del obturador central es que permite la
sincronización con el flash electrónico en todos los tiempos
de
obturación. Se los utiliza por lo tanto en las cámaras de
gran
formato (de galería), en varios modelos de formato medio y,
por razones de reducido volumen, en las compactas de 35
mm. Otra de sus características es que son de funcionamiento
muy silencioso y prácticamente libres de vibraciones.
Cuando se fotografían sujetos que se desplazan a gran
velocidad, se produce distorsión de la imagen, dependiendo
del sentido del movimiento del sujeto y de la cortina. Sucede
que si el sujeto se desplaza en la misma dirección que la
cortina, resultara comprimido; si el sentido es opuesto, la
imagen se alarga; si las cortinas son de desplazamiento
vertical de abajo hacia arriba, el sujeto aparece inclinado en
sentido contrario al del movimiento y si se mueve hacia abajo,
el sujeto aparece inclinado hacia adelante.
Debido a que esta montado en el propio cuerpo de la
cámara, resulta el mas indicado para aquellos equipos de
objetivos intercambiables y, en las reflex, no se interpone en la
proyección de la imagen sobre el sistema reflex del visor.
Esto explica que haya sido adoptado en todas las cámaras
reflex monobjetivas de objetivos intercambiables (aunque
existieron en el pasado varios modelos de cámaras de este
tipo con obturador central).
El obturador de plano focal fue inventado en 1882 por Farmer
y utilizado por primera vez por O. Anschütz en 1888. Si
embargo, el primero con dos cortinas independientes fue
diseñado por Oscar Barnack para la Leica.
Control
del Tiempo
El control del tiempo de obturación paso de ser simplemente por
efecto de la gravedad -como en el primer obturador de "guillotina"-,
a un sistema de muelles con freno neumático y de fricción
para lograr exposiciones largas, hasta la utilización de mecanismos
de relojería de precisión.
Actualmente, muy pocas cámaras tienen obturadores
"mecánicos", es decir, que emplean mecanismos de relojería
y muelles, siendo las excepciones Leica M6 y R 6.2, Contax
S2b, Nikon FM2N, Pentax K1000, Ricoh KR5, Olympus OM 3
Ti, Vivitar V4000, Hasselblad 501 C; etc.
Ahora tienen microprocesadores para el control del tiempo de
exposición y de solenoides o electroimanes en lugar de
muelles, con lo cual se logra mayor precisión y, lo que es mas
importante, un rendimiento uniforme. Obviamente, los
sistemas electrónicos dependen de pilas.
El Obturador y el Diafragma
Cualquier tipo y marca de material sensible a la luz, incluso
los sensores CCD (Charged Coupled Device ) que se
emplean para fotografía electrónica y en cámaras de
video,
requieren una determinada y exacta cantidad de luz para
registrar la imagen que proyecta el objetivo. Esta cantidad de
luz es determinada por el fabricante del material sensible y se
expresa con una serie de números, siendo la norma adoptada
internacionalmente la ISO (aunque en la jerga de los
fotógrafos se siguen utilizando las denominaciones ASA y
DIN).
Pues bien, la cantidad de luz que llega a la película se ajusta
combinando la abertura de diafragma (que regula la
intensidad de la luz), con el tiempo de exposición por medio
del obturador.
El fotómetro, por lo tanto, indica la cantidad de luz que se
requiere por medio del Valor de Exposición (o Exposure
Value, EV). Si, por ejemplo, señala f:8 y 1/125 de segundo, no
significa necesariamente que se tenga que utilizar esa
abertura de diafragma y ese tiempo de obturación. Resultara
el mismo EV (valor de exposición) si empleamos, por
ejemplo, f:5,6 y 1/250. Es posible seguir abriendo el
diafragma y reduciendo el tiempo de exposición, o viceversa,
en una gran amplitud de posibilidades como se detalla
parcialmente en la Tabla de Valores de Exposición. Ahí se
puede ver que, desde el punto de vista de la cantidad de luz,
es lo mismo exponer en 1/8 seg. y f:32 o en 1/1000 y f:2,8, ya
que esas exposiciones corresponden al mismo EV (en
nuestro ejemplo, EV 13).
Es el fotógrafo quien debe determinar si prefiere utilizar una
gran abertura de diafragma y un tiempo breve de exposición
o, al contrario, un diafragma pequeño y un tiempo largo, ya
que se trata de dos alternativas que afectan notablemente el
aspecto estético e informativo de la fotografía.
Si se trata de una escena de acción, naturalmente se tiene
que optar por un tiempo breve pero si el motivo requiere una
gran profundidad de campo, entonces se debe seleccionar un
diafragma lo mas cerrado posible.
Cuando se necesita trabajar con tiempos cortos y diafragmas
muy cerrados no queda otra alternativa que utilizar película de
elevada sensibilidad. |