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Las películas color han evolucionado
notablemente en los últimos añs.
Ahora permiten lograr imágenes de calidad con
una creciente
sensibilidad. Divididas en dos grandes grupos, negativas
y positivas,
tienen una estructura de cierta complejidad que las
convierte en
materiales frágiles y que, por lo tanto, necesitan
cuidados especiales.
Veamos cómo es una película.
Todas las películas color de la actualidad
son del tipo
"tripack", que consiste en un soporte transparente
de poliester
o triacetato de celulosa sobre el cual se extienden
las tres
capas básicas de emulsión, cada una
sensible a una banda
espectral primaria, además de las capas filtro
y de las
complementarias.
Ese "tripack" tiene como finalidad registrar los tres
colores
primarios, a partir de los cuales se logran los colores
del
espectro visible con todos sus matices. En la práctica,
lo que
hace la película es una selección tricromática
en forma
simultánea a la exposición, formándose
primero una imagen
monocromática que luego, mediante el proceso
de revelado,
es convertida en color.
En las películas diapositivas o reversibles,
los colores
resultantes de las capas teñidas superpuestas
corresponden
con gran aproximación a los colores del original,
mientras que
en la película negativa son de los colores
complementarios.
Es importante que cada franja o segmento del espectro
quede registrado en la emulsión correspondiente,
y para eso
se emplean capas filtro intermedias.
De esa manera, el "tripack" tiene una compleja estructura.
La
capa sensible amarilla es no cromática, la
magenta es
ortocromática y la cian es pancromática
o, mas exactamente,
de falso pancromatismo precisamente por carecer de
sensibilizador al verde.
La propiedad filtrante de las correspondientes emulsiones
filtro debe desaparecer durante el proceso de revelado,
razón
por la cual están diseñadas con plata
coloidal en lugar de
colorantes.
En las tres capas principales se distribuyen uniformemente
los acopladores o copuladores color (excepto en el
Kodachrome), junto a otros aditivos.
La función del copulador es formar la imagen
color, con la
densidad correcta y complementaria de su sensibilidad,
en
sustitución de la imagen primaria de plata.
La diferencia básica entre una película
negativa color y una
diapositiva, es que en esta última las densidades
de imagen
se producen a partir de los haluros de plata no expuestos,
gracias a un proceso químico de inversión.
Esto significa que
una película diapositiva, revelada como negativa,
proporciona
imágenes negativas.
Formación de color
Cuando la película es expuesta, en las tres
capas se genera
una imagen latente registrada en los haluros de plata,
con
diferentes niveles de densidad según el color
de la luz y la
intensidad o brillo en cada una de las capas.
La necesidad de utilizar sales de plata en lugar de
colorantes
obedece a que éstos, directamente, no son sensibles
a la luz.
Por lo tanto, las imágenes monocromáticas
de cada emulsión
superpuesta deben ser transformadas en colores.
Los colorantes se forman durante el revelado, por
medio de
complejas reacciones químicas, en las que los
productos de
oxidación resultantes actúan junto a
los copuladores.
En este punto es donde se establece, en las diapositivas,
una
de las diferencias más importantes entre los
dos grandes
principios de generación del color: el convencional
y el
Kodachrome, donde los copuladores están en
el revelador y
se incorporan durante el proceso (el mismo procedimiento
se
empleaba en la desaparecida película Dynachrome
de 3M).
En el negativo color, el amarillo se convierte en
azul, el verde
en magenta y el rojo en cian. Por otra parte, mientras
que en
las películas diapositivas, después
del revelado, la emulsión
es totalmente transparente (en las zonas de altas
luces
extremas), el negativo presenta una coloración
o
enmascaramiento anaranjado.
Sucede que los colorantes no son filtros perfectos
ya que,
además de transmitir su propio color dejan
pasar algo de
otros colores próximos a su banda. Por ejemplo,
el colorante
cian, que debería absorber únicamente
el rojo, también
retiene algo de verde y de azul.
Eso llevaría a que los colores resultaran falseados
desde el
momento que el verde se conforma de colorante magenta
de
elevada densidad y de colorante amarillo de baja densidad.
Técnicamente se denominan imágenes parásitas
y la forma
de corregirlas es por medio del enmascaramiento o
teñido de los copuladores. El copulador
destinado a
formar el cian es apenas rojizo y el destinado al
magenta es
amarillo. El resultado es la tonalidad anaranjada
que presenta
la película después de revelada.
Fidelidad de los colores
Sería deseable que los colores registrados en la
película
fueran idénticos a los del sujeto pero, en
realidad, lo que se
obtiene es una aproximación más o menos
exacta. En el caso
de la película negativa color eso se incrementa
aún más,
desde el momento que existe un segundo paso, que es
el de
la ampliación.
Para lograr una correcta reproducción de los
tonos neutros y
de los matices de colores, la sensibilidad de las
tres capas
básicas deben estar perfectamente equilibradas.
Esto se
relaciona también con la composición
espectral de la luz.
Una emulsión disentildeada para luz de día
supone que la
sensibilidad de las emulsiones está ajustada
para ese tipo de
luz, con una distribución aproximada de 33,3
% de azul, 33,3
% de verde y 33,3 % de rojo. En cambio, las películas
diseñadas para luz artificial de 3.200Á
K, tienen la
emulsión sensible al rojo menos activa que
la sensible al azul.
Las curvas de sensibilidad espectral nos ilustran
sobre este
aspecto. Reproducimos la que corresponde a la Kodak
Pro
100 Professional, balanceada para luz de día
y la curva de la
Pro 100 T Professional, para luz de tungsteno (3.200
ÁK).
La diferencia en la curva correspondiente a
la capa cian
(donde se forma el color rojo) es evidente, mientras
que la
sensibilidad espectral de las otras dos capas son
similares.
En cambio, sus curvas características son casi
idénticas.
Mencionemos que entre las películas para diapositivas
y las
negativas existen diferencias en el diseño
de las curvas
características y, aunque ahora no viene al
caso
desmenuzarlas, es interesante señalar que
responden al
tipo de proceso y a las necesidades para la formación
de los
colores.De todas formas, podemos observar que las
curvas
características de las películas negativas
color no se
superponen, siendo importante en cambio que la sección
recta de cada una tenga una pendiente similar, es
decir, que
sean paralelas, como podemos ver en las curvas de
estas
peliculas.En cambio las curvas características
de la película para
diapositivas Ektachrome E 100 S están casi
superpuestas.
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Almacenamiento
Otra cuestión interesante para destacar se refiere
a las
razones por las cuales las condiciones de almacenamiento
y
conservación de son más estrictas que
en los materiales
blanco y negro, así como el hecho de que la
fecha de
vencimiento, desde el momento que es fabricada, sea
también comparativamente más breve.
Como sucede con todos los materiales sensibles, sufren
envejecimiento por degradación de las capas
de emulsión,
que son afectadas por el calor, la humedad, radiaciones
o
gases y por reacciones químicas internas.
Los factores de calor y humedad pueden ser controlados
dentro de ciertos márgenes (de ahí las
recomendaciones de
almacenamiento), en tanto que la degradación
por reacciones
químicas internas es inexorable.
Esto es más severo en las películas
color debido a que cada
capa de emulsión envejece a un ritmo distinto,
trayendo como
consecuencia la alteración del rendimiento
cromático.
Cualquier sutil desviación de la curva característica
de cada
capa de emulsión, así como la alteración
de su sensibilidad
cromática, trae como resultado un falseamiento
de los
colores.Mientras que en las películas blanco
y negro la pérdida
gradual de sensibilidad y contraste (con incremento
de la
densidad mínima), se puede compensar dentro
de ciertos
límites con el revelado y en la elección
del papel de
positivado, en las películas color eso no es
posible.
Las películas actuales
La calidad y fidelidad de los colores está sujeta
a factores
que han sido mejorados en los últimos años.
Las emulsiones presentan curvas características
más
ajustadas. Esto es aún más importante
en las emulsiones
para diapositivas, donde no es posible hacer correcciones
por medio del filtrado.
Incremento de los efectos intercapas, que ayudan a
lograr
mayor saturación de los colores. Esto se evidencia
cuando
existe un color dominante. Mientras la capa respectiva
se
revela en profundidad, las otras son contenidas.
Exacta sensibilización cromática que
consiste, como dice
Agfa, "en conseguir la saturación natural de
los colores y,
pese a ello, conservar una proporción equilibrada
de los
matices entre sí". Uno de los colores más
difíciles de
reproducir es el verde, ya que comprende una gran
combinación de tonos, desde el amarillento
al azulado. Por
esta razón, si una película reproduce
bien los tonos verdes, lo
hará con los otros colores.Copulantes color
que no emigran de una
capa a otra, con efecto inhibidor, es decir, que impiden
la formación de
cristales de plata grandes.Menor cantidad de haluros
de plata,
con granos uniformes y
mejor distribuidos, en capas de emulsión más
delgadas. Eso
se traduce en granularidad y menor dispersión
de la luz, junto
a una más elevada acutancia (microcontraste
de borde).
Superior tolerancia a las condiciones de procesado
y de
almacenamiento (gracias a sustancias químicas
más estables
y tolerantes a cambios de temperatura y de humedad),
que
permiten resultados consistentes en diferentes laboratorios
y
equipos de procesado.
Las nuevas tecnologías aplicadas a las modernas
emulsiones
color, que mejoran el rendimiento en los puntos
señalados anteriormente y con las variantes
propias de
cada marca en particular, son denominadas de distinta
manera por cada fabricante.
Por ejemplo, Kodak denomina a las nuevas estructuras
moleculares de los haluros de plata con la denominación
T-Grain, mientras que Fuji la llama Sigma Crystal
Technology.
En ambos casos, los cristales de haluro de plata en
lugar de
tener la forma de piedras, semejan lajas.
Esto permite, entre otras cosas, que a igual cantidad
de
haluros, la sensibilidad de la película pueda
ser mayor o que
las películas de menor sensibilidad proporcionen
una muy
superior definición. En todos los casos, las
películas actuales
tienen menos haluros de plata pero están mejor
distribuidos.
En síntesis, la fotografía en color
comparativamente avanzó
mucho más en las últimas décadas
que el blanco y negro. No
es sorprendente, por otra parte, que en el terreno
comercial,
publicitario e, incluso, periodístico, el color
ocupe un
indiscutido protagonismo. Las razones no son estrictamente
fotográficas, ya que eso obedece también
a la facilidad y
economía de la impresión, con el descenso
de una parte del
costo de la producción gráfica que torna
más accesible al
color
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