Lectura comentada


La génesis de un planeta

 
 
Una de las primeras aplicaciones del ordenador al cine es la película "Star Trek II, la Ira de Khan". Fue realizada, en 1982, por una de las productoras de efectos especiales más importantes del mundo, la "Industrial Light and Magic", fundada en 1975 por George Lucas. En la secuencia, hay un cuerpo en el espacio, como una luna muerta, que se convierte por obra de un fuego en un planeta vivo con aspecto de Tierra idealizada. La escena comienza con el disparo del mísil desde la nave Enterprise. La cámara sigue al mísil hasta su choque con la luna; se produce un estallido y un fuego arrasa toda su superficie. La cámara orbita entonces al meteorito y desvela los efectos de ese fuego: nubes, océanos y montañas. Nada de lo que se ve en esta secuencia existió en la realidad; no hay ninguna maqueta ni ningún truco cinematográfico tradicional; todo fue creado, modelado, animado y revelado por procedimientos informáticos. El fuego y los paisajes, los efectos más espectaculares de esta secuencia por su realismo, fueron programados en base a los modelos fractales, unos modelos matemáticos que permiten reproducir visualmente la apariencia externa de la naturaleza. Estos mismos modelos fractales, utilizados para la creación libre, generan formas muy originales y bellas. De ahí la trascendencia del ordenador como útil para crear imágenes en movimiento: no sólo permite imitar visualmente el mundo real, sino que además abre el horizonte para formas y creaciones nuevas.
 
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