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Lo que no está iluminado no existe para el cine. Un objeto no
iluminado es un objeto inútil cinematográficamente. La luz
es un elemento imprescindible para captar fotográficamente los objetos.
La iluminación es una exigencia técnica que se va a convertir
en un instrumento lingüistico. Lingüistico porque según
como se ilumine a una persona puede aparecer atractiva o tétrica,
serena o atormentada. Depende cómo iluminemos una habitación
para crear en ella una atmósfera serena o dramática.





La iluminación puede destacar
o difuminar las líneas del rostro (como aparece más arriba
en los fotogramos), acentuar o suavizar la silueta, conferir maldad
o espiritualidad a un mismo rostro, afearlo o embellecerlo...
Los objetos se elaboran por
medio de la luz. La luz ayuda a dibujar los rasgos psicológicos
de un personaje. La iluminación decide el tono, el clima de una
historia. Da ambiente a la película.
El cine clásico cuidaba muchísimo la iluminación; sin embargo, el cine moderno la utiliza de distinta manera porque pretende respetar la verdad de la vida, tal y como ésta es. El encargado de la iluminación en el cine es el OPERADOR, que está en continuo contacto con el realizador o director. Hay operadores muy famosos: Ghislain Cloquet, Sven Nyhuist. Entre la españoles destacan Luis Cuadrado, Teo Escamilla, Néstor Almendros etc.
El
director, en contacto con el operador, elegirá
el tipo de fotografia e iluminación adecuado para cada escena del
filme ya que la luzes un elemento importante en la película. La
luz sirve para: