Respuesta de Leopoldo Marechal a Lugones respecto del versolibrismo en el revista Martín Fierro


La rima es un opio barato que se administra al lector, para adormecerle ante el contenido esencial del poema. La mayoría de los poemas rimados hacen el efecto de esas bandas nupciales, cuyo efecto de bombo y platillo sofoca lo mas preciso de la obra, su estructura vital. Un marco grosero y llamativo atrae la mirada del observador, en perjuicio de poco de vida que ríe entre sus cuatro maderas. Un buen versificador puede dicimular su falta de genio, forjando catorce versos que arrollen el oído ya que no el alma. Hay una especie de cuento del tío que que el versificador hace al lector. El versolibrista debe interesar a base de talento y de poesía pura; la vacuidad de un verso libre resalta sin atenuacion ni engaño. Para interesar con el verso libre hay que ser gran poeta; la generalizacíon de esta forma traerá una disminución cuantitativa de escritores aparejada con una riqueza cualitativa. El gran poeta versificador, en busca de equilibrios musicales, introduce, a pesarsuyo, elementos agenos a su obra. Hugo versolibrista hubiera escrito la centésima parte de sus versos y con mayor resultado. El verso libre permite y exige la síntesis: con cada uno de nuestros renglones podemos podemmos hacer un soneto si se nos antoja. La métrica fue el pantalón corto de la poesía: ahora la poesía es adulta. El árbol extiende sus ramas desiguales; y no por eso deja de ser el poema árbol. Un bosque no se línea en estrofas: el hombre, deseoso de andar en árboles, inventó la alameda en lugar de robustecer sus piernas. Yo no concibo a un dios contando con los dedos para forjar el poema del mundo. Admito que todo poeta debiera versificar, en sus comienzos, asi como el niño hace palotes antes de iniciarse en la escritura; sería una cisciplina util, aconsejadora de prudencia en el uso de la frase. Lo demas no: la poesia debe buscarse en la evocadora afinidad de las palabras, ya que no podemos prescindir de esa limitacion. El hombre esta cansado de metrica; y observa con asombro que las poesias de Verlaine son mas hermosas traducidas libremente al castellano. Confieso que debo mis mas grandes emociones de lector a Nietzsche, Whitman, Saint John Perse, o Andreief. Juntando todos los versos de Lugones no se encontrara tanta riqueza poetica como en algunas paginas de su Prometeo o de su Sarmiento. Abandonemos los gastados artificios. La poesia no es un juego de sociedad ni un sport de ninas languidas. La poesia fue voz e intuicion de grandes verdades, quiere volver por su antigua magiay videncia. No esta envejecida ni chochea como dice Gasset: ella se nutre de lo maravilloso, y nunca estuvoel hobre, coo ahora, tan cerca de la maravilla. Eso tenia que decir, y lo digo en prosa deshilachada y un tanto pedante. Alzamos una voz nueva y abusamos de ella, quizas, coo el nino glorioso de poseer un nuevo tambor. Pero, con todo, el silencio envejec en la trillada musica del hombre; otra vez, en cada pala bra nina y en toda voz que despunta.