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INTRODUCCIÓN
Cabe distinguir primero entre lenguaje y metalenguaje, siendo este último
el objeto de este ensayo y cuyas implicaciones y connotaciones, serán
descritas a continuación con el objeto de eludir una interpretación
del término ajena a la que se pretende. En ciertos círculos
de erudición literaria el metalenguaje es concebido como una subdivisión
del lenguaje que se ocupa de analizar dicho lenguaje; se trata del método
autoanalítico del lenguaje tradicional. Aquí se renunciará
a dicha acepción y cobrará vigencia la que sigue: genericamente,
metalenguaje es el fenómeno comunicacional que fruto de una evolución
psicofísica de la especie, suplantará al lenguaje oral tradicional,
del que asimismo constituye un nuevo escalafón. Conviene tener presente
el carácter hipotético, teórico y no definitivo de
cualquiera de las afirmaciones que se realicen, que no pretenden sino anticipar,
con rigor acientífico, el hecho al que podría arrivar nuestro
lenguaje.
HECHOS DEL LENGUAJE
En la estructura comunicacional tradicionalmente postulada se distinguen
dos figuras clave: el emisor o articulador del mensaje mediante un código
establecido, y el receptor o descodificador de dicho mensaje en virtud
del mismo código, que en el caso que nos ocupa será el lenguaje
oral. Será el conocimiento previo tanto de dicho código como
de las acciones o hechos en él espresados lo que conformen el campo
de experiencias comunes (figura 1) que posibiliran el entendimiento entre
ambos interlocutor. Partiendo de estas básicas premisas que no hallarán
continuidad sino en otros textos más especializados, emerge el siguiente
esquema:
Por defecto, el mensaje representado en los esquemas será de
naturaleza subjetiva, lo cual facilitará la aprehensión de
los conceptos tratados. Profundizando en la dimensión de cada componente,
incluso aumentando su número, la complejidad crece exponencialmente
y se comienza a adivinar el camino hacia el metalenguaje.
* Como axioma dramáticamente demostrable, la comprensión
pretendida tal y como se persigue en el presente ensayo es inconcebible
mediante el uso de las actuales herramientas del lenguaje oral o escrito,
si bien la poesía en su máxima expresión puede conseguirlo
en reseñables circunstancias. Con el vehículo lingüístico
actual se aspiraría, a lo sumo, a una coincidencia dada entre la
interpretación del receptor y la emoción del emisor, lo que
en cualquier caso seguiría el dictado del azar y no de la auténtica
comprensión.
El emisor articula un mensaje de forma oral (que es el método
más directo de comunicación) que cifra al mismo lenguaje
comprendido por los receptores (cualquier idioma o dialecto). El paquete
lingüístico oral es el conjunto de palabras ordenadas que han
sido fonadas en un tono y volumen concreto por el emisor. Se establece
aquí el primer axioma: la información cifrada en modo subjetivo
nunca produce comprensión objetiva, sino interpretación.
Dicha interpretación es estimulada por la propia personalidad y
afinidades del individuo receptor, amén de decenas de otras causas
en las que no se pretende profundizar. Dicha interpretación varía
en cada emisor aunque todos reciban simultáneamente y en igualdad
de condiciones el mismo mensaje, variando su interpretación en el
más favorable de los casos por diferencias sutiles propias de la
configuración orgánica del cerebro o de factores subconscientes.
Nótese que el mensaje o índole comunicativa más subjetiva
y más susceptible de indeterminaciones es precisamente la más
importante, trascendente e imborrable: el sentimiento, que como
se ha dejado traslucir no es transmitido sino evocado (interpretado) en
cada receptor según las influencias ya citadas.
PRECEPTOS DEL METALENGUAJE
Las reflexiones precedentes colaboran activamente en la gestación
de la primera aproximación formal del concepto metalingüístico,
reflejado sucintamente en el croquis siguiente:
En este caso el sentimiento o dato subjetivo no es evocado, es decir,
compuesto en base a los recuerdos del receptor hasta la composición
más similar a la sugerida, sino que es vivido, experimentado en
toda su intensidad y en su grado justo. Además, no precisa del compartimiento
de experiencias comunes, ya que como muestra la figura 5, se crea un campo
teórico de experiencia universal (que podría llamarse superconsciente
colectivo) que modifica añandiendo y/o sustrayendo del campo de
experiencias activo al receptor, hasta crear la misma y viva sensación
real, y no evocarla. Llegado este momento álgido, se asentarán
los soportes filosóficos ya intuidos:
Sobre la evocación de estados de ánimo.
Los oradores más emotivos no transmiten ni el estado de
ánimo propio ni el pretendido. Sus dotes se basan en la capacidad
de avivar y magnificar en el receptor el recuerdo sentimental más
similar al sugerido, consiguiendo ponerlo de relieve.
Sobre el derecho a la riqueza interpretacional.
La expresión mediante palabras de abstracciones o datos subjetivos
posibilita múltiples interpretaciones y posibilidades evocadoras
que excitan la imaginación de los receptores, lo cual es deseable
cuando se permite ese fin, ganando en riqueza y disparidad que una comprensión
única y auténtica coartaría. Pero si por el contrario
lo que se pretende es que dichos receptores sean partícipes de lo
que realmente se experimenta se originaría ruido, abortando una
comunicación auténtica icomprensiva que conduce a un aislamiento
de subterfugio. Se extrae la conclusión de que ambas posibilidades
deben ser consideradas por el metalenguaje lo cual alumbra la siguiente
premisa.
Sobre las posibilidades del lenguaje.
Un lenguaje superior no debe variar o reducir las posibilidades ofrecidas
por lenguajes inferiores sino que adapta los signos característicos
de dichos lenguajes como singularidades básicas de su medio.
Un lenguaje superior no redunda en el uso de las palabras.
Que constituyen, como es fácil intuir un vehículo primitivo
e imperfecto que encuentre su mayor exponente en el lenguaje poético,
si bien estas palabras parecen adecuadas únicamente para la conversación
escrita información objetiva.
Una transmisión comunicacional equivale a un ejercicio de proyección mental.
Es decir, tanto en no empleo de palabras, como el fenómeno de
una transmisión real y perceptible de información subjetiva,
otorga al metalenguaje carácter como sistema de transmisión
mental, que desemboca indefectiblemente en cierto tipo de disciplina telepática,
en la que la conexión sináptica entre células nerviosas
pertenecientes a individuos diferenciados y aun separados entre sí
(sinápsis remota) puede ser su medio más factible en el futuro.
APLICACIÓN Y DESGLOSE DEL LENGUAJE
Para abarcar el carácter omnímodo que el metalenguaje
conlleva conviene partir de una breve base relativa a las funciones propias
que se otorgan al lenguaje tradicional. En dicho lenguaje cotidiano se
distinguen principalmente dos aplicaciones nítidamente contrastadas:
Cuando se persigue o pretende una comprensión fija.
Es decir, ya se trate de información subjetiva u objetiva se
pretende la fijación rígida y asimilación de dicha
información por parte del receptor sea pretendidamente idéntica
a la que postula el emisor.
Cuando el objetivo es la promoción de la excitación creativa e/o interpretativa.
Es decir, cuando no se impele a una asimilación fija, promoviendo
dicha tolerancia una libertad rentable para fines creativos o de crecimiento
personal en general.
Cabe aclarar que la primera de estas dos aplicaciones asignadas al lenguaje tradicional (comprensión fija) nunca puede obtenerse salvo de modo muy imperfecto cuando la información que se trata de transmitir de forma fija es de índole subjetiva (se trata por ejemplo, de hacer sentir al interlocutor nuestro actual estado anímico) con lo cual la función de la primera de sus aplicaciones queda relegada exclusivamente a la comunicación de lo marcadamente objetivo, fijo, y no adulterado por el espíritu humano. Por inercia, dicho lenguaje tiende inexorablemente hacia un encierro perpetuo en su segunda aplicación (excitación creativa, múltiples interpretaciones) cuando se comunica una percepción subjetiva lo cual redunda en incomprensión parcial de los sentimentos abstractos e intangibles del emisor, que además no son recreados con viveza en el fuero interno del receptor que se distancia de la posición emocional del emisor.
Se facilita, acto seguido, el desglose del lenguaje tradicional que
se empleará ulteriormente para establecer las analogías y
cotejaciones necesarias con el metalenguaje en aras de facilitar la refundancia.
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Información
SUBJETIVA OBJETIVA |
Resultado
Interpretación y evocación rememoratoria (fundada en recuerdos). Colaboración activa de lógica asociativa (regida por el hemisferio cerebral derecho) Comprensión unilateral. Obtenida por el empleo masivo de la lógica secuencial. (Hemisferio cerebral izquierdo) |
APLICACIÓN Y DESGLOSE DEL METALENGUAJE
Se explicará el metalenguaje comparativamente con el lenguaje
tradicional mediante una extrapolación ampliada del desglose de
este último. Helo aquí:
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Metalenguaje |
Subvariantes
(complementarias) Lenguaje afónico Metalenguaje verdadero |
Información
Subjetiva *Objetiva Subjetiva *Objetiva |
Resultado
Sentimiento real experimentado de forma totalitaria por transmisión. Dato real asimilado de forma lógica secuencial. Interpretación viva del sentimiento que permite percepción y análisis individual. Data real asimilado de forma lógica asociativa. |
Lenguaje afónico
Es el vehículo de captación fija que coarta por lo tanto, en este aspecto, el propósito metalinguístico general, si bien transpira funcionalidad y licurgia desde su talante objetivo para con lo subjetivo, permitiendo transmisión fija tanto de información inmutable como de emociones. En su apartado objetivo permite la aprehensión lógica secuencial de la información objetiva transmitida, lo cual produce en el receptor una conciencia de conocimiento que tras la transmisión el mismo podría desarrollar secuencial o involutivamente, pero respetando una jerarquía escalonada.
Metalenguaje verdadero
Sustituye la transmisión fija pero real del lenguaje afónico, por la transmisión subjetiva y viva de cualquier contenido. En el campo emocional (sistema límbico) la sensación interna es transmitida con viveza pero esta nueva concepción permite analizar el sentimiento recibido con una infinidad de matices y sensaciones variables insospechadas y no elencables, lo cual ya se producía zafiamente en el lenguaje tradicional pero sin exisitir una transmisión del propósito emocional general que no varía en esencia pero que reverbera infinitamente en su forma casi cromáticamente diluída. En su fase objetiva, el dato real es asimilado con lógica asociativa con preponderancia del área cortical terciaria, con lo que el emisor es capaz de relacionar el dato transmitido con otra información útil que proporcione una nueva utilidad o una solución distinta de las que dicta la lógica cientifista.
Comprensión verdadera
Al combinar el lenguaje afónico y el metalenguaje verdadero,
ambos en su subvariante objetiva, en un proceso comunicacional, surge la
comprensión verdadera. Esto posibilita una aprehensión con
un rigor inmejorable de cualquier postulado científico y/o académico,
al fundir en el mismo crisol la relación asociativa y la secuencial.
BREVE APÉNDICE
Incluído sólo para bosquejar algunas de las funciones
metalinguísticas secundarias no documentadas y sobre las que de
cada una podrían desarrollarse varias obras.
En ocasiones se define el eón como un espacio de tiempo mensurable
y colosal pero indefinido como guarismo, mientras que en otras circunstancias
se atribuye al eón la duración de mil millones de años.
En virtud de esta última definición, el sistema solar se
formó a partir de una nube de polvo y gas hace 4’6 eones (4.600.000.000
años).
El propósito general de este ensayo no consiste en exponer divagaciones
deleznables de carácter mesiánico, sino en realizar una aproximación
renacentista a la posible realidad humana cuando, empleando como referencia
el ocaso del siglo XX, hayan transcurrido 5 eones, y más concretamente
4.999.000.000 años, es decir, en el siglo 49.990.020 d.c.
CONTEXTO CÓSMICO
Para aproximarse a la realidad del hombre del 5º eón es irrenunciable la exposición del estado presagiable para el sistema solar. La estrella conocida como Sol, en los albores de su consecución suprema como supernova, habrá aumentado su capacidad radiante por lo que todos los planetas circundantes habrán visto elevada su temperatura media. La vida en la Tierra tal y como hoy la conocemos será coartada, y el hombre del 5º eón se habrá visto obligado a desplazarse a planetas más alejados del centro del sistema solar, estimando como colonia principal de la raza humana el planeta Júpiter, en el que entonces se darán las condiciones favorables para los nacimientos y para la conservación de las escasas variedades de flora y fauna que habrán pervivido hasta esas fechas por causa de la voraz explotación del género humano. Marte, segunda colonia en trascendencia comenzará a exportar sus recursos a Júpiter, donde la saturada situación demógrafica humana en el sistema solar (15.000 millones) se aliviará en consecuencia. La población humana total del universo (incluyendo la residente en el sistema solar) ascenderá a la cifra de unos 50.000 millones, lo cual indica que un 75% de la humanidad no residirá en el sistema solar que la vio nacer, sino en muchos otros de los millones de sistemas solares semejantes que alberga en su seno el universo.
La humanidad perdurará entonces, pero ya nunca nacerá en la Tierra:
El hombre del 5º eón será extraterrestre.
EVOLUCIÓN
La evolución del hombre desde cuando comenzó a ser denominado
homínido comenzó hace cinco millones de años. Es a
partir de este intante precedido por cotas evolutivas alcanzadas progresivamente
desde hace 70 millones de años con la aparición de los primeros
primates cuando emergieron en la historia los tarsiformes, seguidos por
los monos y posteriormente por los grandes monos antropoides que desembocaron
en los primeros homínidos (con una capacidad craneal doble a la
de los actuales chimpancés). La ciencia heterodoxa sugiere que esta
evolución progresiva y en realidad repleta de lagunas fue la que
propició estocásticamente el desarrollo masivo del cráneo
globoso que caracteriza a la especie y por lo tanto de la capacidad cerebral
y de las circunvoluciones cerebrales escaladas acordemente. Esta misma
ciencia oficial aborta cualquier posibilidad de convivencia simultánea
entre los antepasados del hombre y las criaturas reptilianas conocidas
popularmente como dinosaurios. Sin embargo, la arqueología nos ha
brindado una miríada de pruebas que debilitan esta teoría
conveniente, siendo uno de los casos más significativos el de las
llamadas piedras de Ica, en Perú. Estas moles pétreas y esféricas
(en realidad reproducen con precisión las proporciones del globo
terráqueo) y a las que se atribuye una antigüedad de 40.000.000
de años poseen relieves sobre su superficie que muestran al hombre
conviviendo con dinosaurios y smilodontes. Descartando el desarrollar ampliamente
otras situaciones anacrónicas que los arqueólogos científicos
de nueva generación denominados exoarqueólogos, paleoastrónomos
o arqueoastrónomos llevan largo tiempo estudiando, sentaré
la primera base hipotética (tanto como la impartida en centros docentes):
la primera civilización terrestre fue producto de sucesivas manipulaciones
genéticas que una colonia extraterrestre y que pudo residir o crear
una civilización en el continente hundido de la Atlántida
(8000 a.c, madre de las civilizaciones descrita detalladamente por Platón
en sus diálogos) vino realizando con los primitivos organismos bípedos
que poblaban la Tierra.
La historia humana surgió hace 5000 años cuando los sumerios crearon la escritura. La nueva historia humana surgirá cuando el metalenguaje (ensayo previo) se asiente definitivamente.
Actualmente el ser humano posee unos rangos medios de altura y peso de 1’50-2’10 metros y 40-120 kilogramos respectivamente. Para el hombre del 5º eón se estima que estos rangos sean de entre 7 y 10 metros de altura y de entre 7000 y 10000 kilogramos de peso, teniendo en cuenta la geométrica progresión que se percibe en estos dos ámbitos físico-descriptivos a lo largo de los siglos. No obstante, empleando la manipulación genética (las cadenas de información del ADN o ácido dexisorrobonucleico serán todas interpretadas íntegramente) se dirigirá la altura y peso de todos los nacimientos hacia una altura de aproximadamente 1,5 metros y 50 kilogramos de peso; proporciones no arriesgadas para que la espina dorsal no sufra las consecuencias de un cerebro de más de 10 kilogramos de peso (actualmente es de unos 2,5 kgs). El CI (coeficiente intelectual) medio de la actualidad se ha establecido en 100. El hombre del 5º eón poseerá (si tal equiparación fuera posible) un CI medio de 1 billón.
La longevidad podrá elongarse indefinidamente gracias a las técnicas de reparación molecular de tejidos en las que tampoco tienen cabida ninguna de las fisiopatologías conocidas. Aún con esto, se fija la edad límite de 10000 años (2000 más que la que cabría esperar de forma natural) para el cese de toda sustentación adicional que permita la liberación tanatológica de la conciencia de ese ser que de ese modo podrá continuar evolucionando en otras dimensiones.
El cerebro del hombre actual se encuentra dividido en dos hemisferios
que a su vez son unidos por un cuerpo calloso. La glándula pituitaria
(que actualmente sólo se la atribuye una función secretora
hormonal) y la glándula pineal (cuya realidad como agente fotosensible
ha sido corroborada incluso por el limitado cientifismo) que actualmente
sólo algunos ejercitan y estimulan para la consecución de
sentidos adicionales a los 5 primarios (dermaóptica, psicometría...)
habrán sufrido en el hombre del 5º eón una hipertrofia
que las fusionará al cerebro. Especialmente la glándula pineal
en su desesperado intento por captar luz habrá evolucionado abriéndose
camino a través del hueso frontal del cráneo hasta crear
una vía natural de contacto con el exterior (examinar retrato-robot
adjunto). Los músculos planos de la frente se amoldarán bajo
la forma de una membrana que, a modo de párpado, podrá ocultar
el extremo de la glándula a voluntad. Con la glándula activa
podrán realizar fotografías mentales (psicografías)
que recordarán siempre no sólo en su apariencia sino en cualquier
cualidad asociada (incluso las metafísicas) lo cual no está
a nuestro alcance el valorar.
La mandíbula se habrá atrofiado casi por completo al
carecer de ejercitación y uso efectivo (la alimentación serán
líquidos concentrados de vitaminas, enzimas, etc) y el vello corporal
será inexistente por completo.
Orgánicamente, el hombre del 5º eón podrá seguir siendo definido como mamífero (las hembras poseerán mamas vestigiales (atrofiadas) ya que desde hace miles de años se nabrá considerado la lactancia como una circunstancia mejorable y sustituida por tanques llenos de líquido amniótico artificial con un principio alimenticio activo a través de la epidermis en el que se depositarán a los neonatos.
Desde el nacimiento las capacidades telepáticas y de omniscencia serán palpables y el sentimiento unitario que impide el individualismo y el desarrollo de la personalidad no holística deberá ser reprimido quirurgícamente a través de bio-chips implantados en el córtex. Estos chips orgánicos permitirán la conciencia lúcida de unión con el cosmos a través de la voluntad y no de forma perpetua como sería en caso contrario por defecto.
El sexo físico procreativo será considerado y reafirmado como una excusa animal para la obtención de placer y desarraigo de la propia realidad cuya consecuencia secundaria es la concepción. Por lo tanto distinguirán entre placer orgásmico y procreación física. La procreación física se realizará por procedimientos de laboratorio escogiendo las características más aptas para el desarrollo personal del aspirante a ser vivo, no coartando en ningún momento la libertad innata y la pluralidad mental derivada de factores fisiológicos y neurológicos. La complementariedad entre los dos sexos seguirá siendo palpable pero a un nuevo nivel puesto que las gónadas de ambos se habrán reducido al cariz de vestigio y las características externas y definitorias como propias de cada sexo se habrán diluído. El sexo, por lo tanto (crucial a lo largo de toda la historia tanto a nivel global como individual) será de índole mental. Dos humanos del 5º eón sean de igual o distinto sexo podrán intercambiar orgasmos de energía de infinita variedad y expresión creativa a través de su pensamiento y del propio metalenguaje verdadero subjetivo.
CONTEXTO SOCIO-CULTURAL
El germen étnico, racial y cultural se habrá sincretizado
al máximo. A lo largo de milenios se habrá desenvuelto un
mestizaje masivo acompañado y favorecido por la creciente desaparición
de prejuicios y una latente espiritualidad; al desaparecer las razas aflorará
un nuevo orden de compenetración humana.
El arte artesanal desaparecerá, pues este en sus múltiples manifestaciones sea artesanía desde su origen o sólo en su consecución final, se considerará pura banalidad destinada en exclusiva al ornato y la opulencia ostentosa del materialismo (considerado aberrante).
Sólo perdurará la semilla original del arte, que en realidad es el único arte auténtico que puede concebirse más allá de la mera manipulación de sustancias (diversos tipos de pigmento para pintura, arcilla o mármol en escultura, aire en música, palabras en poesía, etc) que actualmente y en virtud de la inexistencia del metalenguaje impelen a su empleo como único método para evocar lo que no permite el lenguaje transmitir. El metalenguaje permitirá por vez primera el transmitir lo que en la experiencia artística se experimenta, y en base a su filosofía de la forma más natural, sin vehículos torpes, directamente en su gloriosa presciencia.
El universo aún es joven y sigue expandiéndose. De hecho,
basándose en los últimos descubrimientos aportados por la
física cuántica siempre lo hará, postergando un apocalíptico
big crunch. El planeta Tierra, contemplado desde el espacio, es sólo
una minúscula esfera azul, blanca y ocre que no alcanza siquiera
a conformar un grano de arena de la playa cósmica; y en la corta
trayectoria del ser humano como habitante sideral es su propio hábitat
el que dantescamente le limita. La física relativista de Einstein,
que reconcilia teorías enfrentadas como la relatividad de Galileo
y los postulados newtonianos descubre la existencia de un espacio que se
curva sobre sí mismo deformando el tiempo y creando agujeros negros
(absorven energía) y agujeros blancos (expulsan energía).
En cierto tipo de configuración de estos cuerpos celestes bautizada
como agujero de gusano, se hace factible el atravesar uno de estos agujeros
y aparecer intacto a través de otro agujero interconectado en otro
lugar del universo, quizá a años luz del primero. Actualmente,
los agujeros de gusano son pura especulación de la física
astronómica teórica pero a pesar de que sus bases son sólidas
no podrá acometerse un proyecto de experimentación activa
con estas brechas en el espacio-tiempo hasta que no se alcance un mayor
perfeccionamiento en los materiales de la industria aereoespacial. El hombre
del 5º eón dominará estas vias rápidas del espacio,
lo cual le permitirá acometer en pocos minutos, el viaje que hoy
en día hasta Alpha Centauro, la estrella más cercana, se
prolongaría por espacio de un millón de años. El contacto
con otras civilizaciones y el intercambio cultural será inminente
e incluso obligatorio incluso desde muchos milenios antes.
Por otro lado, el mecanismo deductivo a emplear en la conclusión podría pasar por la confección de una simple lista cronológica en cuyas gradaciones se indiquen que medios se asume que son modificados o extinguidos definitivamente, pero esto supondría un ejercicio de imaginación (al contrario que en los anteriores) innecesario y que no aportaría nada en su obviedad.
Para afrontar la inevitable conclusión que se avecina, se partirá de una enumeración de los motivos que se distinguen para que actualmente existan diversos medios de comunicación, que serán cotejados con las nuevas motivaciones del hombre del 5º eón y su poderoso metalenguaje.
Los motivos básicos para la existencia de medios audio-visuales
en la actualidad son:
Propagación y distribución de la información.
-Ignorando momentáneamente las motivaciones que puedan llevar
a tal acción, el hecho más percibible por el grueso de la
población expuesta a los medios, es que la información viaja
y se propaga por todo el mundo a través de ciertas instalaciones.
-El hombre del 5º eón no necesita de tales instalaciones
ni de medio alguno para la distribución de la información.
Su mente, inteconectada como ya se ha postulado con el conjunto de la humanidad
y el cosmos (percepción holística o desintegración
del yo) puede acceder a un estado de sintonización cósmica
del que extraer cualquier información matizada con cualquier posibilidad
del metalenguaje (sentimiento, emoción, colaboración del
campo de experiencia universal...).
Manipular la información y/o las masas.
-De todos es sabido la a menudo prosaica tergiversación y adulteración a la que la rigurosa verdad informativa es sometida en base a sus vinculaciones políticas, religiosas o publicitarias.
-El metalenguaje no permite la mentira; el hombre del 5º eón no alimenta la necesidad de ocultar nada que este contenido en su naturaleza más íntima.
No sentir aislamiento.
-El sentirse incomunicado desde el exterior produce angustia y aversión
paranoide. El conectar un medio comunicacional aproxima al usuario al resto
del mundo.
-El hombre del 5º eón está conectado con todo, y nunca se siente aislado del resto de la humanidad.
Ocio y/o cultura.
-Muchas veces los medios de comunicación son empleados para
la adquisición de conocimientos o la evasión despreocupada
de la realidad conocida generalmente como diversión.
-El hombre del 5º eón denomina como enajenación a
la diversión. Posee el conocimiento del mundo porque vive en todas
las mentes como todas las mentes viven en la suya. Su ocio, desarrollado
principalmente a través de las posibilidades del metalenguaje no
es pasivo (simple espectador) sino activo (director demiúrgico).
Dinero.
-Actualmente los medios audio-visuales producen cuantiosos beneficios
y son un negocio que perdurará mientras exista una evolución
de los mismos.
-En el sistema socio-económico del hombre del 5º eón, el dinero sólo se recuerda como la gran lacra del pasado y es sinónimo de muerte (física, pero más gravemente espiritual).
CONCLUSIÓN FINAL
Dentro de un espacio de tiempo de 5 eones no existirán los medios
de comunicación que se basen en una infraestructura técnica
de cualquier tipo. Estos habrán aportado a la historia de la evolución
humana un vehículo cognitivo temporal que, como muleta de ébano,
se romperá al fin para demostrar que se puede volar.