FUNCIONAMIENTO DEL TAROT

     ¿Cómo opera el Tarot? ¿requiere de facultades paranormales su utilización? En primer lugar, recordemos que el sírnbolo, por concepto, conecta con la parte global, atemporal y unitiva de la mente, expande la visión y centrifuga e1 pensamiento: El conocido axioma de "nada es casual" y "todo en la vida responde a un motivo" es también aplicable a las tiradas y a las posiciones de las cartas del Tarot, ya que no todas las leyes que regulan nuestra relación con el mundo del símbolo pueden racionalizarse y verbalizarse. Es por ello que cuando alguien "echa las cartas", se puede preguntar el porqué de esa extraña y a veces sutil coincidencia de la posición de las mismas y de las respuestas tan oportunas que aportan.

El fenómeno de la Sincronía Universal parece depender en mayor medida del estado mental del receptor que de la posición de las cartas. Por esta razón, cuando el que se presenta en la consulta de un su-puesto vidente es una persona literalmente blindada a nivel psíquico, que por ser la primera vez que acude a una sesión de lectura de tarot no abre la boca para no dar pistas, y que además pone en juego energías de bloqueo de la videncia; evidentemente no está creando el campo energético que requiere una sintonización psíquica entre el lector y el consultante.

Las cartas del Tarot no fueron creadas para el uso "adivinatorio", modalidad que, por cierto, se atribuye a los zíngaros, esa raza viajera y nómada que fue paulatinamente especializándose en el uso de las mancias. Por otra parte, la adivinación, aunque es un arte muy antiguo, puede considerarse como algo superado por el nuevo modelo de mente de la Era de Acuario, equipada de una intensa intuición progresiva que permite conectar con planos de conciencia por encima y por debajo de la banda tradicional. Si a esto unimos la ruptura del paradigma mecanicista newtoniano y los principios formulados en la nueva mecánica cuántica, Ilegaremos a la conclusión de que cada persona configura su destino en virtud de sus creencias y objetivos. La creación está en constante proceso de conformación y cada cual acaba viviendo lo que piensa.

Las cartas del Tarot pueden servir para orientar positivamente el pensamiento de un consultante hacia una dirección que éste, de manera tácita, desea confirmar. Así, cumplen su misión iniciática en la creación del propio destino del hombre.
Muchos lectores de cartas de Tarot han adquirido una especialización en captar y reorientar los pr-blemas. En este momento de cambio la sociedad puede encontrarse con un ejército de anónimos positivistas que actúan de manera sutil en la consciencia de la humanidad, abriendo grietas en lo racional y dando pistas de otras formas menos materialistas de pensar y mirar la realidad, que no se aprenden en los colegios y menos todavía en las series habituales de televisión. Las cartas del Tarot en las mesas de los videntes, manejadas de otra forma más primaria y sin afán de servicio a la humanidad, pueden resultar fuente de dependencia, manipulación y neurosis, que no hacen más que anular las capacidades de individuación y autodirección que tiene el homo pensante.