Historia

Además de los trabajos pioneros de Sautuola (Breves apuntes sobre algunos objetos prehistóricos de la provincia de Santander. Santander, 1800), las investigaciones fundamentales sobre el arte rupestre de Altamira se remontan en la mayor Breves apuntesparte de los casos a comienzos de siglo, como las recogidas en la obra La caverne d'Altamira, a Santillane, prés Santander (Espagne) de E. CARTAILHAC y H. BREUIL (1906). En 1935, bajo el patrocinio de Hispanic Society y la Junta de las Cuevas Altamira, se publicaron las ediciones española e inglesa de La Cueva de Altamira, en Santillana del Mar, España (The Cave of Altamira at Santillana del Mar, Spain) de H. BREUIL y H. OBERMAIER. Numerosos trabajos y referencias genéricas posteriores se basan exclusivamente en aquéllas, sin que apenas añaden información relevante a las obras anteriormente citadas.
En lo que concierne al yacimiento arqueológico ubicado en la sala de entrada, y tras las actuaciones pioneras de Sautoula (1876-79) y E. Harlé (1881) se llevaron a cabo campañas de excavación bajo la dirección de H. Alcalde del Río (1904) y H. Obermaier (1924 y 1925). El estudio de la ocupación paleolítica no ha sido retomado hasta l981 bajo la dirección de J. González Echegaray.
Hay investigaciones recientes sobre aspectos o problemas concretos que implican a Altamira, por ejemplo su morfología cárstica y el estudio de la transmisión de vibraciones de cara a la construcción de la réplica, a cargo de M. Hoyos, Principios de siglodel Departamento de Geología del Museo Nacional de Ciencias Naturales (Consejo Superior de Investigaciones Científicas). El análisis de algunos de sus pigmentos ha formado parte del proyecto DGICYT PS92-0137 de la Universidad de Cantabria "Documentación del arte rupestre en el sector central de la costa cantábrica: Una evaluación de técnicas de trabajo"; los resultados se su datación por AMS (Acelerator Mass Spectrometry) se incluyen en el aparatado "El tiempo. Antigüedad de Altamira".Toma de muestras para datación de pigmentos